miércoles, 22 de marzo de 2017

Brownie 2.0

Hay dulces de los que nunca tienes bastantes recetas. Puede que hayas probado cinco o seis recetas, o que ya tengas alguna publicada en tu blog (AQUÍ), pero sigues en la búsqueda de la receta perfecta.

Y al menos a mí con el brownie me sucede así, nunca tengo bastantes recetas, ni nunca son demasiadas las pruebas.

El de hoy es un brownie potente, intenso, brutal... Sólo apto para adeptos al chocolate. Además es una de esas recetas que llegan de mano en mano, de las que te dan porque las llevan haciendo en sus casas desde siempre: no son de ningún otro blog, revista, libro o `publicación, y a mi compartir esas recetas con vosotros ¡me encanta!

Por cierto... ¡GRACIAS, Julia!


INGREDIENTES (bandeja de hornear rectangular de 20 x 30 cms.)


  • 1 pastilla de mantequilla de 250 gr.
  • 2 cups de azúcar
  • 1 cup y 1/2 de cacao en polvo sin azúcar
  • tres huevos L
  • 1 tsp de sal
  • 2 tsp de impulsor químico tipo "Royal"
  • chorrito vainilla
  • 1 cup y 1/2 de harina (9 gr. proteínas)
  • nueces y azúcar glass para decorar

Los que me seguís ya sabéis de lo poco que me gusta complicarme a mí en cuestiones de recetas y elaboraciones. Y esta receta no va a ser una excepción.


Preparamos los ingredientes y precalentamos el horno a 180º. Fundimos la mantequilla y dejamos templar. Mezclamos la mantequilla con el cacao, la vainilla, la harina y el azúcar, el impulsor químico y el pellizco de sal. Añadimos los huevos e integramos bien con ayuda de una espátula. 


Vertemos la mezcla en un molde engrasado y enharinado y alisamos la superficie para que quede uniforme. Decoramos con nueces y ¡al horno!

Sin duda una elaboración rápida y fácil. El único truco del brownie es sin duda acertar con el tiempo de horneado, para conseguir que quede con su característica textura y no nos quede seco en exceso.

¡En mi horno a 180º con 30 minutos queda perfecto!

Espolvoreamos con azúcar glass y marcamos las porciones para empezar cuanto antes a degustarlo y a disfrutar. Aunque al día siguiente si aún os queda, está más rico si cabe.




¿Excusas para no hacerlo? ¡No las tienes!

¡Ya estás tardando!

Un beso enorme, 

                  Belén.

sábado, 4 de marzo de 2017

Espirales de hojaldre y frutos del bosque

Sábado por la tarde, nublado y todos metidos en casa. De pronto el teléfono suena rompiendo la placentera tranquilidad de esas siestas largas que sólo los fines de semana nos podemos permitir.

La calma desaparece y los ojos comienzan a salirse de las órbitas: ¡Vienen los primos a merendar y a pasar la tarde!

¡Y no se conforman con cualquier cosa, que la cuñada es experta en delicatessens varias y te mira todo lo que haces con lupa!

¡Que no cunda el pánico! Tengo la solución que hará que quedes como una reina en pocos minutos y sin ensuciar la cocina ni manchar cacharros ni menaje.




Necesitamos sólo un par de láminas de hojaldre refrigerado (plancha rectangular), mermelada de frutos del bosque, azúcar glass y 20 minutos!!!

Sacamos el hojaldre y extendemos por encima generosamente la mermelada de frutos del bosuqe o la que más os guste.

Tapamos con una segunda tapa de hojaldre y cortamos de arriba a abajo 12 tiras. Para que te salgan rectas, ayúdate de una regla o de una guía.




Retuerce cada tira formando un tirabuzón, y enrolla encima de la bandeja del horno forrada con papel de horno como si fuera una ensaimada.

Mientras terminamos de formar todas las espirales, precalentamos el horno a 180º.

Espolvoreamos con azúcar blanquilla y horneamos unos 20 minutos o hasta que veamos las espirales bien doraditas.

Sacamos del horno y dejamos enfriar los hojaldres sobre una rejilla. Espolvoreamos abundantemente con azúcar glass y corremos a acicalarnos para que la cuñada nos vea "divinas de la muerte" y rabie. ¡Juas, juas, juas!




A la hora de comerlos, una que es de todo menos comedida, gusta de ponerles por encima un "extra" de mermelada para que los hojaldres queden más jugosos y ricos aún.




¡Cafés, tés y unos chocolates para los críos y merienda solucionada!

Rápido, rico, vistoso y sin complicaciones.

Un beso gordo, Belén.

P.D. Y si tenéis ganas y tiempo, siempre os podéis animar a hacer vosotros el hojaldre. Date una vuelta por el blog del "profe" de Pastelería de La Tallerería y aprende.

Acciones para "foodies"

Nadie que sepa un poquito de fotografía por muy poco que se sepa (como en mi caso,,,))) podrá negar que la edición fotográfica es el remate final de nuestro trabajo.

Y en esa dirección las acciones de Photoshop son una auténtica maravilla y un enorme ahorro de tiempo y de trabajo.


¿Qué podemos hacer con las acciones de Ps?

Cuando editamos una foto le vamos haciendo una serie de retoques y correcciones hasta dejarla como queremos que "luzca". Lo que hacemos con una acción de Ps es aplicar con un solo "click" esos retoques que solemos hacer a nuestras fotografías de un modo sencillo y rápido consiguiendo (según la acción que usemos) acabados que darán a nuestras fotos un toque especial y que harán de nuestro trabajo algo compacto y con un toque especial y muy personal que hará que nuestras fotos sean más nuestras si cabe.

Imaginad que tenemos varias fotos de una misma sesión para editar: editaremos sólo una, guardaremos los retoques en una acción creada para esa sesión en concreto, y sin tener que editar desde cero cada foto las tendremos todas editadas al aplicarles la misma acción con los mismos parámetros y retoques en un solo "click". 

¡Genial! ¿No?

Pero como siempre digo..."una imagen vale más que mil palabras".




                                                                                Acción aplicada "Blue mood"





                                                                                 Acción aplicada "Pink touch"



Erica Schiavi, una de las profesoras del taller de fotografía y estilismo culinario de La Tallerería, ha creado un paquete especial de acciones de Photoshop, especialmente pensado para "foodies", para conseguir que las fotos de nuestras recetas o productos preferidos resalten aún más.


"Blue mood", "Purple rain", "Brown sugar", "Black mood", "Analogic style"...

Descubre con las acciones de Ps creadas por Erica una nueva dimensión en la edición de tus fotos.




                                                                                 Acción aplicada "Purple rain"




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sábado, 4 de febrero de 2017

Brioche de naranja y nata

Ya estamos aquí de nuevo, y quería inaugurar el 2017 con una receta que hago mucho en casa y que nos encanta.

Si bien le llamo brioche, no lo es estrictamente... Sin duda uno de los ingredientes que no deben faltar en un brioche es la mantequilla que se incorpora después de un largo amasado poco a poco y en pomada, y en esta receta la mantequilla no está, no la busquéis...

La carga grasa para que nos quede un pan tierno y rico la va a aportar la nata y el resultado es un pan muy aromático y que aguanta tierno varios días.





INGREDIENTES:


  • 475 gr. de harina de fuerza
  • 115 gr. huevos batidos
  • 40 gr. de azúcar
  • 5 gr. de levadura seca de panadero
  • 190 gr.-200ml de nata para montar (un tetrabrick mini)
  • una naranja rallada
  • 50 gr. de zumo de naranja 
  • 2 gr. de sal
  • para decorar: huevo batido y semillas de sésamo crudo

Yo hago la masa en mi Kitchen Aid, pero como siempre podéis hacerla en vuestra amasadora o a mano!!! Eso sí, es un amasado largo, así que si optáis por amasar a mano ¡mucho ánimo!

Ponemos la harina, el azúcar y la levadura seca de panadero y removemos con una espátula o cuchara un poco para que la levadura se reparta bien. Añadimos los huevos, la nata, la ralladura de naranja, la sal y la mitad del zumo de naranja.

Comenzamos a amasar con el accesorio "gancho" a velocidad 1. A medida que  veamos que la masa va admitiendo el líquido, incorporamos si es preciso el resto de zumo de naranja.

Yo he usado harina de fuerza de la marca "Harimsa" y me ha admitido los 50 gr. de zumo, pero dependiendo de la capacidad de absorción de la harina que usemos le hará falta todo o algo menos, por eso es mejor ir añadiendo "a poquitos".

Amasaremos por espacio de unos 15 minutos. La masa resultante es una masa blandita, lisa, homogénea y que no se pega nada a las manos. 

¡Es un gustazo amasarla un poco a mano!





Formamos una bola y dejamos levar la masa en un cuenco o bol engrasado con un poco de aceite de oliva durante una hora un par de horas, dependiendo de la temperatura ambiente de vuestra cocina.

En mi horno tengo función LEVADO, así que yo meto la masa en el horno y programo esta función (el horno se pone a una temperatura de unos 25º) y en una hora y un poco más la tengo doblada de volumen.

Pasado este tiempo, sacamos la masa del bol y la desgasificamos apretando un poco la masa con las manos y amasamos sobre la superficie de trabajo, comenzando a darle forma alargada (ver collage).

Si queréis darle la forma que tiene mi brioche deberéis formar una especie de rulo largo, pensando que cuando lo enrolléis debe caber holgadamente en el molde que vayamos a usar. 

Yo uso el típico molde de plumcake y ÉSTE de la marca Birkmann es una pasada, con una antiadherencia genial.




Una vez tenemos formado el rulo, comenzamos a formar la trenza con los dos cabos y cerramos bien el extremo del brioche.

Preparamos el molde: engrasamos y enharinamos o como yo prefiero hacer, ponemos teflón en el fondo del molde. Cuando los teflones se me van poniendo feos y viejos, los recorto del tamaño del fondo de los distintos moldes que tengo y me ahorro encamisarlos o engrasarlos.

Disponemos la trenza en el molde y tapamos con un trapo o film plástico y volvemos a dejar levar otra hora u hora y media (yo vuelvo a hacerlo en el horno).

Cuando haya doblado el volumen lo pincelamos cuidadosamente con huevo batido o con un poco de nata líquida ¡Le da un brillo más espectacular que el del huevo batido!

Si optáis por el huevo, añadidle un poco de sal para que no queden "babas" y podáis pincelar bien el brioche.

Yo además he añadido por encima unas semillas de sésamo crudo porque me encanta el toque crujiente que le da y además decoran.

Con el horno precalentado a unos 180º horneamos con calor arriba y abajo durante unos 30-35 minutos o hasta que esté bien dorado.

Hacia el final del horneado yo lo tapo con papel de aluminio o pongo una bandeja por encima para que no se me dore en exceso.

Dejamos enfriar sobre una rejilla y ¡ÑAAAAAAM!

Para desayunar, tostado o sin tostar con un poco de mermelada de naranja amarga, con jamón de York a la plancha...¡Ya me contaréis!

Un beso enoooorme, Belén.




domingo, 25 de diciembre de 2016

Velouté de hongos

Lo primero ¡Feliz Navidad! Y espero que Papá Noel no sólo os haya dejado muchos regalos en el árbol, sino también en vuestros corazones: serenidad para afrontar las cosas, paz interior, amor de los vuestros...

¡Pero de tranquilidad hoy ni hablamos! Anoche nos "pusimos las botas" en la cena de Nochebuena y hoy día de Navidad seguimos con el maratón de ingesta calórica indiscriminada.

Mi propuesta para un primer plato algo más ligero es una deliciosa velouté de hongos que aprendí a hacer el año pasado en un taller de menús navideños en la escuela de cocina Eneldo aquí en Valencia.

Tan rápida de hacer y tan sencilla que si tienes los ingredientes a mano aún puedes prepararla para la comida de hoy. Y además económica, no todo van a ser gambas!




INGREDIENTES para 4/6 personas:


  • 1 puerro en juliana
  • una cebolleta tierna picadita
  • un paquete de setas variadas congeladas (creo queel paquete es de 450-500 gr.). Yo las compro en Mercadona.
  • sal y pimienta
  • 130 gr. de nata o si lo queréis más "light" sustituimos por leche evaporada "Ideal"
  • 3 cucharadas de aceite de oliva para sofreír las verduras
  • 1 litro de caldo de pollo (mejor si es hecho en casa, si no hay tiempo o no lo tenemos el caldo "Aneto" sale bien rico)
  • cebollino fresco picadito para presentar


Comenzamos poniendo el aceite, el puerro y la cebolla picaditos en una cazuela y doramos. Añadimos las setas directamente congeladas y les damos unas vueltas. Yo guardo unas poquitas para al final freírlas e incorporarlas a la velouté a modo de tropezones.

Salpimentamos y añadimos el caldo. ¡Trabajo terminado! Sólo nos queda cocer durante 20/25 minutos, triturar todo y añadir la nata.

A mí, pese a que tengo Thermomix ,me gusta pasar la crema por el chino, porque le da este toque sedoso que hace honor a su nombre.

Si os gusta más clarita (menos espesa aún) podéis añadir algo de caldo y rectificar si hace falta de sal.

Para rematar añadiremos las setas reservadas y salteadas y espolvorearemos con cebollino freso picado.

¿No me digáis que no hemos acabado pronto? Pues preparar esta delicia os aseguro que es más rápido aún que escribir este post ;;;))).

¡Feliz Navidad! 

                     Belén.

P.D. De postre por supuesto... macarons! Unos deliciosos macarons especiados rellenos de una maravilla de crema de marron glacé.





viernes, 23 de diciembre de 2016

Challah de chocolate y naranja confitada

El Challah es un pan tipo brioche (al menos a mi me lo recuerda), que se consume durante el Shabat. El Shabat o Sabbat es el séptimo día de la semana, siendo a su vez el día sagrado de la semana judía.
El sabbat se observa desde el atardecer del viernes hasta la aparición de tres estrellas la noche del sábado. Según las prescripciones de la Torá, debe ser celebrado en primer lugar mediante la abstención de cualquier clase de trabajo. Es una señal de la relación entre Yahveh y el pueblo judío. La celebración del sabbat está prescrita entre los Diez Mandamientos recibidos por Moisés, así como una fiesta semanal. Y todo esto no lo digo yo, lo dice la Wikipedia ;;;)))
¿Lo más característico de este pan? Su forma de trenzarlo al formarlo. Con dos bandas, tres, cuatro...redondo, alargado... Hay múltiples formas de hacerlo y le imprimen un algo especial y muy atractivo. Espolvoreado con semillas de amapola o de sésamo, otra de las cosas que me ha encantado es lo bien que se conserva, al menos esta receta que yo os comparto. Dura tierno días y días, y cuando empieza a no estarlo un poco tostadito con vuestra mermelada preferida hará que os levantéis de la cama de un salto deseando meterle el diente al dichoso pan.



¡Vamos allá!
Antes una refelxión: ¿tanto cuesta citar la fuente de donde has sacado una receta, o te has ayudado para elaborarla? Evidentemente yo de comida y tradiciones judías conozco poco, pero vi el Challah en Pinterest y me enamoró su estética. Ahí comienza una labor de investigación, o como se diría en inglés de "investigueision" probando y buscando la receta que más te acopla y que a tu juicio mejor queda, luego ya los cambios que le hagas corren de tu cuenta. Pero vamos que la receta no es mía, ni yo he inventado el Challah, pero después de probar 4 recetas, me quedo con ésta que comparto hoy con vosotros de THE KITCHNN

La receta viene en cups y pese a que yo suelo pasar siempre todo a gramos esta vez tenía las tazas medidoras a mano y tal cual pone en la receta original lo hice. Pero os he pasado la receta a medidas "de las nuestras" para facilitaros la tarea.

INGREDIENTES:

  • 2 tsp de levadura de panadero seca en polvo
  • 240 ml. agua
  • Entre 4 cups y 4'5 cups de harina (yo puse casi 5, dependerá de la capacidad de absorción de vuestra harina), en gramos unos 600 gr.
  • 1/4 cup de azúcar (60 gr.)
  • 2 tsp sal (una pizca)
  • 2 huevos L y una yema
  • 1/4 cup aceite girasol (60 ml.)
Ahora es cuando viene los ingredientes de cosecha propia:

  • 75 gr. pepitas de chocolate negro
  • Un poco de naranja confitada que me quedaba por casa
Comenzamos disolviendo la levadura en el agua y mezclando la harina, el azúcar y la sal en un bol. Yo lo puse en el bol de mi KA. En el centro pondremos los huevos y la yema, el aceite, y el agua con la levadura y ¡a amasar!

Con el accesorio tipo gancho trabajaremos la masa unos 10 minutos a baja velocidad, que si no mi KA adquiere vida propia y comienza a pasearse por la encimera de la cocina con el consiguiente riesgo...

En la receta original se aconseja alternar el amasado a máquina con el manual, yo que soy vaga y rebelde no lo hice.

¡Ojo con la harina! No la añadáis toda de golpe, así una vez vayáis viendo cómo responde la masa añadís de cucharada en cucharada más harina, o si no es necesario no la añadís.

La masa debe despegarse perfectamente de las paredes del bol de la amasadora, queda suave y es un gustito trabajarla. Ella sola se va recogiendo y formándose como una bola súper agradable. Hacia el final del amasado incorporamos las pepitas de chocolate y la naranja confitada picada muy finamente.

Ponemos la masa en un cuenco untado con un poquito de aceite, cubrimos con film y dejamos que doble su volumen unas dos horas, al  menos en mi cocina que por esta época parece Siberia, tardó unas dos horas en doblar y no del todo.

Llegados a este punto y como yo voy a hacer un Challah redondo de 4 cabos, pesamos la masa y dividimos en cuatro partes. Comenzaremos a formar unos rulos largos como de 40 cms. de largo. Si la masa se retrae mucho, dejadla descansar para que se relaje el gluten.

Y ahora viene lo más divertido ¡Formar el pan! Os dejo este vídeo que es con el que me guié yo y aunque es en inglés se ve y entiende genial. AQUÍ.

Una vez formado, dejamos levar otra vez tapado con un paño de lino o similar en un lugar cálido y alejado de corrientes de aire durante una hora más o menos, yo lo tuve casi dos de nuevo.

Pintamos generosamente con la clara que nos ha sobrado (aunque si lo queréis extra brillante probad a pintarlo con yema y un chorrito de nata líquida) y espolvoreamos con sésamo.

¡Esto marchaaaaa!

Con el horno ya precalentado a unos 180º hornearemos con calor arriba y abajo durante unos 40 minutos o hasta que nuestro challah adquiera esta maravilla de color dorado.





¿No es maravilloso? Pues además tiene todo el aroma que le da la naranja y está taaaaan rico!


Una opción perfecta para sorprender en los desayunos o en las meriendas de esta vacaciones de Navidad a los que más queremos, un regalo perfecto para esa persona especial tan amiga de todo lo casero... siempre hay alguna excusa para regalarnos o regalar maravillas como ésta.





Espero que lo disfrutéis tanto como yo y ... si encuentro las fotos del paso a paso prometo insertarlas en la entrada: ¡No las encuentrooooo!





Disfrutad de la salud de los vuestros, del calor del hogar, del cariño y no dejéis de pensar que estamos aquí de paso, y hay que exprimir los buenos momentos al máximo.





Para mí van a ser una Navidades especiales, bañadas de melancolía, esperanza, algo de tristeza... Pero las celebraremos: celebraremos que estamos todos los que quiero juntos un año más y lo aprovecharemos como si fueran las últimas, como si fueran...



Un besazo enorme y Feliz Navidad!





jueves, 15 de diciembre de 2016

Mi receta de quiche lorraine

Hoy una entrada exprés dentro de la sección #cocinaparatorpes: quiche lorraine.

No tengo ni idea de si es una receta clásica de quiche lorraine, si respeta en algo la receta original o si es una pseudo quiche, pero en casa nos encanta y a mí siempre me saca de todos los apuros.

Antes la hacía con nata, pero hace ya algún tiempo que sustituyo la nata por leche evaporada "Ideal". De hecho creo que tengo alguna receta por el blog de tartaletas similares, pero es que ésta es mi receta estrella de quiche.

Rápida, sencilla y con una ensalada para acompañar te va a solucionar más de una cena con invitado sorpresa, como a mí esta noche.

Si tengo tiempo hago la masa con la receta de Velocidad cuchara en mi Thermomix y si no lo tengo, compro masa brisa refrigerada y acabo muuucho antes.




Para una tartaleta de unos 23 cms de diámetro:


  • 1 tetrabrick de leche ideal (525 gr.)
  • 5 huevos L
  • 150 gr. bacon en tiritas
  • 150 gr. 4 quesos rallados
  • sal y pimienta
Sólo tenemos que batir los huevos con la leche evaporada, añadir la sal y la pimienta y echar dentro de la tartaleta ya forrada con la masa. Repartimos el bacon y el queso y acoplamos los bordes de la tartaleta para que no sobresalgan demasiado por encima de la crema.




Precalentar en el horno a 180º hasta que esté bien dorada y al tocarla la notemos bien cuajada. Compactará al enfriar.

¡Tan rápido es hacerla como contároslo!

Así que ya tengo la cena lista: quiche, ensaladita verde y ¿por qué no? Hoy me regalo una copita de #barbadillo.

Receta rápida, entrada corta, pero quería compartirla con vosotros sobretodo en estas fechas en las que vamos tan mal de tiempo.

Un beso enorme, Belén.