lunes, 27 de julio de 2015

Summer Cake...porque apetece fruta fresca!!!

No voy a hablar del mes de Julio que llevamos de "calores" porque a estas alturas del mes ya lo hemos oído y sufrido todo. Yo voy a razón de unas tres o cuatro duchas al día, y no me ducho más porque a este paso voy a quedarme sin pH en la piel y tampoco es plan de comenzar a descamarme como aquellos extraterrestres que en los años 80' invadieron nuestros televisores (los de mi quinta recordaréis la serie "V").

Pero el calor no quita para que se me vayan las ganas de seguir compartiendo ideas con todos vosotros. Ideas atractivas, con colores de verano, sabores frescos y sin complicaciones, que muchos estáis ya de vacaciones y no os apetece pasar horas cara al horno.


Este fin de semana celebrábamos el santo de mi hermano, San Joaquín y Santa Ana, el 26 de Julio, y había que preparar algo que después de una comida copiosa entrara por los ojos y consiguiera seducirnos a todos.

No sé si os lo he comentado alguna vez, pero yo no soy muy buena "comedora". Por supuesto adoro los dulces y los caprichos, pero a la hora de COMER soy bastante pejiguera. Desde pequeña me he dejado guiar antes que por el gusto por otros dos sentidos: el olfato y la vista. La comida debía entrarme por la vista y antes de "atreverme" a hincarle el diente debía cumplir con unos requisitos olfativos sí o sí.

Y esta receta, ayyyyyyy!! esta receta cumple y supera las expectativas de esos dos sentidos y por supuesto del GUSTO!!!

A la vista está la pinta que tiene, el olor a limón y romero tan mediterráneo y tan nuestro te estremece y el sabor y la textura en la boca de la fruta fresca de temporada (brevas, fresas, uva morada, melocotón, kiwi...) combinada con el bizcocho aterciopelado de nata y romero y la crema pastelera convierten  esta receta en la tarta del verano 2015, o al menos a mi me lo parece.

                                
                                                                                                                     ¿Es o no es un espectáculo?

INGREDIENTES BIZCOCHO (para un molde de 23 cms)


  • 2 huevos L
  • 1 tetrabrick mini de nata para montar (190 gr.)
  • 150 gr. de azúcar
  • 170 gr. de harina bizcochona*
  • una pizca de sal
  • romero picadito fino (yo pulverizo una ramita fresca junto con el azúcar en la Thermomix)
  • 1 limón pequeño ralladito

Batimos bien los huevos con el azúcar hasta que estén bien espumosos. Añadimos la pizca de sal, la harina tamizada y la nata para montar. Sin demasiados miramientos ni contemplaciones. Incorporamos el limón y el romero (de no haberlo pulverizado junto con el azúcar) y al molde. Yo para este tipo de bizcochos ni siquiera ensucio la batidora, con unas simples varillas de mano me basta y me sobra. 

El molde que yo uso es un molde con un acabado antiadherente maravilloso, la verdad es que no se pega nada, de todos modos no está de más que preparéis un poco el molde con aceite y harina o con un spray especial "desmoldados" ( yo suelo usar el de "Wilton").


Precalentad el horno a 170º, queremos que suba el bizcocho despacito y que quede lo más plano posible, y hornead unos 40 minutos. Al no ser un bizcocho alto se hace bastante rápido, así que no quitarle OJO!!!



CREMA PASTELERA

  • 300 ml. leche
  • 2 yemas
  • 70 gr. azúcar
  • 25 gr. "Maizena" (almidón de maíz)
  • Vainilla (yo un chorrito de "Nielsen Massey")

Ponemos a hervir la leche (menos un dedito que reservaremos para diluir en ella la Maizena y las yemas) con al azúcar y la vainilla. Cuando rompa a hervir bajaremos el fuego al mínimo y añadiremos SIN parar de remover con nuestras varillas la mezcla de yemas, Maizena y el poquito de leche fría que habíamos separado. Trabajad la mezcla a fuego suave hasta que ligue (un par de minutos) y reservad.

Podemos hacer la crema pastelera el día antes, la guardaremos tapada con un papel film puesto tocando la superficie de la crema para que al enfriarse no se haga una costra y por supuesto en la nevera. Así a la hora de montar la tarta sólo tenemos que sacar de la nevera y disponer nuestra crema por encima del bizcocho.

MONTAJE DE LA TARTA

Con todo ya preparado (fruta lavada y troceada incluída), comenzamos el montaje.

Yo he usado el bizcocho del revés. El molde que he usado es de estos moldes que si les das la vuelta quedan con una especie de escaloncito que te permite rellenarlo y es lo que he hecho. ¿Lo apreciáis en la foto?



Con nuestro bizcocho frío y desmoldado y puesto o no del revés, disponemos por encima la crema pastelera, yo he usado una boquilla redonda y lisa y he ido poniendo "montoncitos" de crema por toda la superficie del bizcocho.
Colocamos armoniosamente (esto a veces no resulta del todo sencillo aunque lo parezca, de hecho a mi es lo que más me ha costado ¡jajajajaja!) la fruta escogida y unas ramitas de romero fresco dispuestas estratégicamente para la foto y VOILÁ!!!!

 TRUCOS Y NOTAS

*Si no tenéis harina leudante o "bizcochona" que es harina con agente impulsor incorporado, usad harina y la cantidad de levadura tipo "Royal" que el fabricante indique para esa cantidad de harina. Por lo general suelen ser unos 15 gr. aproximadamente para 400 gr. de harina. Así que para nuestra receta con medio sobrecito de Royal o algo menos tendremos más que suficiente.

Si no hay niños que vayan a comer la tarta, una buena idea es emborrachar el bizcocho con vuestro almíbar y licor favorito.

Espolvoreadla con azúcar glass o servidla con un poco de nata montada, aunque así tal cual ya veréis lo rica que queda.




Espero que la hagáis, que la disfrutéis y que si la compartís en Facebook o en Instagram os animéis a etiquetarla con el #summercakeSensei y así las podremos ver todas juntas.

Un beso grande y ánimo con el calor, que ya no queda NÁ!!!!!  (esto es para darnos ánimos, claro!!!)

                                                                 Belén.


martes, 21 de julio de 2015

Brownie...con helado por favor!!!

Ayer justo después de comer, cuando el calor, el sueño y la digestión se confabulan contra ti para dejarte en estado "semicomatoso", mi hijo Alejandro con su "caidita" de ojos infalible me pidió que le hiciera algo para merendar porque venían dos amigos a casa a pasar la tarde.

Por un momento mi instinto de supervivencia (encender el horno estos días es tarea casi suicida) estuvo a punto de decirle que ya le daría dinero para que se compraran cualquier marranada industrial, pero el instinto de #supermami que es mucho más poderoso y convincente se adueñó de mí y de mi voluntad, que no era otra que pegarme una siesta, y me puse a prepararle esta receta que os traigo.

Tenía que ser algo de chocolate, rápido y con ingredientes básicos que estuvieran en mi despensa y no me obligaran a tener que bajar al súper con la que estaba cayendo. Algo que además les alimentara y llenara (porque estos "aborrescentes" no meriendan cualquier cosa) y que a poder ser paliara un poquito el asfixiante calor que nos persigue 
incansable estos días.

Pues dicho y hecho: ingredientes que todos tenemos a mano, horneado rápido, elaboración sencilla y combinado con un rico helado de vainilla es la merienda perfecta: BROWNIE!!!!



La receta original la vi en un programa de televisión y yo lo único que he hecho es dividirla por la mitad para que acoplara a un molde cuadrado que tenía por casa y añadirle algo más de huevo y quitarle azúcar.


INGREDIENTES

  • 225 gr. de chocolate negro ( yo he usado el Nestlé postres)
  • 170 gr. de mantequilla
  • 3 huevos L
  • 300 gr. azúcar
  • una pizca de sal
  • un chorrito generoso de una buena vainilla o en su caso las semillitas de una vaina.
  • 110 gr. de harina

Para empezar pondremos en el mismo cazo la mantequilla y el chocolate troceado a fundir. Podemos hacerlo al baño maría o a fuego lento con cuidado de que no se nos queme el chocolate. Una vez todo fundido y bien integrado, dejaremos templar fuera ya del fuego.

Por otra parte batimos bien los huevos, el azúcar, la vainilla y la pizca de sal. Añadimos la harina de golpe e integramos con la ayuda de unas varillas de mano o una simple espátula.

Vertemos el chocolate y la mantequilla derretidos y ya tempaldos sobre la masa de huevos y harina y terminamos de preparar nuestra #browniemasa en "menos que canta un gallo". 


¡Ojo!  Pues corremos el serio peligro de lanzarnos directamente y sin contemplaciones sobre la masa y emprenderla a cucharada limpia.


video

El horno como siempre debemos tenerlo precalentado antes de meter el brownie, esta vez a unos 180º.

Preparad el molde forrándolo con papel de horno y un poquito de mantequilla para que luego se desmolde mejor, o como hago yo poniendo en la base una lámina de teflón del tamaño del molde que os va a asegurar un desmoldado sencillo y perfecto.

Echad la masa en el molde, alisad con la espatula la superficie, y si os apetece decorad el brownie un poquito: yo he puesto almendra fileteada antes de hornear, pero podéis optar por nueces, pecanas, nueces de macadamia...Cualquier opción va a quedar deliciosa.



En unos 40 minutos debe estar en su punto, pero pinchadlo para comprobar. Debe quedar jugoso, para nada seco, denso pero húmedo, casi casi una "experiencia religiosa".



Servidlo si tenéis ocasión aún templado y rematad  el recetón con una o dos bolas de un buen helado de vainilla. Yo he escogido uno de vainilla y nueces de macadamia que quita el sentido...



¿Vas a poder negarle a tu hijo esta merienda perfecta la próxima vez que te pida que le prepares algo para él y sus amigos? No tendrás valor...

Un beso enorme y a pasar calorcito se ha dicho!!!!!


                                                Belén





lunes, 6 de julio de 2015

Macarons, mojitos y un verano raro raro raro...

El mes de Junio ha pasado, hemos entrado ya en Julio y no,  NO me he olvidado del blog ni de vosotros, es sólo que a veces nos toca tomar decisiones de las que "pican", de las que convierten tu vida en algo completamente diferente a lo que te habías imaginado, decisiones que rompen esquemas, que provocan daños colaterales a las personas que más quieres...decisiones que no por meditadas duelen menos.

Sí, ya sé que muchos me seguís porque os contagio alegría, energía positiva o "buen rollo" y que no estáis acostumbrados a leerme en este tono, pero prometo que hoy es la primera y espero que sea la última vez que me tome esta licencia y me descargue en mi blog, mi refugio durante horas, mi vía de escape, mi realidad paralela, mi otra casa.

El verano se me ha echado encima y sé que será un verano raro, pero lo necesito, realmente necesito del verano más que nunca: el sol, el mar, las largas siestas a la sombra en el pueblo, la horchata y los granizados de limón, los amigos... 

¡Ayyyyy los amigos! ¡Cuántos y qué buenos los que tengo! Me siento arropada y afortunada por tenerlos y me siento muy querida. Por los de toda la vida, los de la infancia, los que conocen mis debilidades y mis miedos, los que me han visto crecer, equivocarme, rehacerme, acertar, volver a equivocarme. Querida por los recientes, los virtuales, los que no puedo abrazar ni tocar pero  que me envuelven con su cariño y sus palabras a través de un chat de móvil o de una pantalla de ordenador. Os quiero, os necesito, os siento cerca de verdad, y me habéis sostenido TODOS en muchos momentos.

Quería para inaugurar el verano en el blog ( y ya sé que llego con retraso) una entrada veraniega, que transmitiera frescura, ruido de olas, olor a crema bronceadora y puestas de sol con música reggae de fondo. Pero mi cabeza anda algo bloqueada y las fuerzas que siempre derrocho flaquean a la espera de que un complejo vitamínico según dicen milagroso, haga sus efectos y me devuelva la energía de siempre y las ganas de comerme el mundo que siempre me acompañan. Y las ideas no llegaron hasta ayer mismo...

Este es el verano de los cambios, y el verano del mojito!! A mis "taytantos" lo he descubierto y he decidido que al menos me acompañará durante un tiempo. Refrescante, aromático, atractivo, con ese olor y sabor a lima y hierbabuena...

Pero internet está lleno de recetas de mojitos y no creo que los míos sean como para dedicarles un post por ricos que a mi me sepan.

¿Mojitos? Y algo que me tiene enamorada desde hace ya algunos años...Macarons!!!!!


Hacemos nuestros macarons como os explico en los talleres on line de un mes de duración que ya sabéis que imparto en www.latallereria.com o en las entradas dedicadas a los macarons del blog que podéis consultar AQUÍ y AQUÍ

Macarons básicos (unas 28 coquilles aproximadamente)

  • 40 gr. claras frescas
  • 40 gr. de almendra molida
  • 75 gr. azúcar glass
  • Una cucharadita de azúcar colmada para montar el merengue.


Una vez horneados y reposados nuestros macarons (a mi me gusta dejarlos reposar 24 horas metidos en un "tupper" en la nevera antes de rellenarlos para que adquieran su textura ideal) vamos a darle el toque "mojitero".


Sólo tenemos que hacer un poquito de ganache de chocolate negro. El doble de chocolate que de nata. Para rellenar nuestros macarons con 100 gr. de chocolate y 50 gr. de nata será más que suficiente.

Ponemos el chocolate en un cazo a fuego muy suave a fundir, cuando esté casi casi fundido retiramos del fuego para que termine de derretirse con el calor residual, añadimos la nata bien fría y listo!!! Al añadir la nata fría (en vez de derretir el chocolate en nata caliente) acortamos sustancialmente el tiempo de enfriado de nuestra ganache y si le damos un golpe de frío en minutos la tendremos perfecta para usar como relleno de los macarons.

Ya sólo nos queda coger unas hojitas de hierbabuena y con unas tijeritas cortar trocitos bien menudos que añadiremos a la ganache ya fría. No necesitamos aromas, ni pastas para darles un toque extra!!!

Decorad los macarons con un brochazo del colorante que hayáis usado para dar color a los macarons pero de un tono más subido y con  unas hojitas más de hierbabuena, y disfrutad del sabor de los macarons y de su textura con el toque fresco de la hierbabuena. Si además os preparáis un mojito para acompañarlos ya será "el acabose".



 Gracias por leerme, aguantarme y por aún sin saberlo ayudarme y mucho. Se os quiere!!!

¡Feliz verano! #raroraroraro

                                   Belén





miércoles, 3 de junio de 2015

Bizcocho de queso, almendra y cerezas

Los que tenéis el tiempo, el interés y sobre todo el valor de seguirme sabéis que soy digamos impetuosa a la hora de meterme en la cocina...Vamos, que se me ocurre hacer algo y quiero que esté hecho AYER. 

Pues eso fue lo que me sucedió el lunes por la tarde: estaba cotilleando ese tremendo universo paralelo que es "Pinterest" cuando me encapriché de hacer algo con cerezas para fotografiarlas. Y es que si antes cocinaba y después fotografiaba ahora son muchas las ocasiones en las que imvierto el método,  y horneo o cocino para tener algo que fotografiar.  Veo una fotografía que me resulta inspiradora y a partir de la foto imagino una receta o elaboro una idea.

Bueno, pues decidí que un bizcocho de cerezas con mermelada de MÁS cerezas chorreando por encima calmarían mi sed fotográfica y dicho y hecho !!! Me lancé poseída por el espíritu de todos los premios Pullitzer de los últimos 50 años y compré  los ingredientes que se supone iba a necesitar... Se supone!!!!




Azúcar, huevos, vainilla, sal, harina, cerezas, almendra molida, aceite... ¿aceite? Arggggggg!!!

Vale, no me quedaba más que un poco de aceite  y no era bastante pero un poco de nata aportaría la grasa que mi bizcochuelo iba a necesitar. ¿Nata?

Las fuerzas cósmicas y la ley de Murphy habían decicido aliarse en mi contra, pero no contaban con que yo soy una mujer de recursos.

Le di tres vueltas a la despensa y dos a la nevera, aporreé las puertas de mis vecinos de rellano que por supuesto no estaban (o tuvieron a bien no abrirme) y  desesperada y pasando revista a la nevera ya por tercera vez encontré una cajita de queso crema...voilá!! La receta y mi sesión de fotos estaban salvadas.



Mezclé e integré ingredientes un poco por intuición y otro poco por lo que ya mi algo de experiencia me va aportando y un mucho por los ingredientes que había en casa. Reconozco que me encanta probar recetas sin saber si saldrán o no redondas. Hay veces que se acierta y otras que no pero siempre aprendo algo y me divierto. Pero esta vez, ayyyyyyy esta vez!!!! Un dulce a caballo entre el bizcocho y el pastel de queso, con un sabor maravilloso, no demasiado dulce, ligero, con el toque ácido de las cerezas en su óptimo momento de maduración y una presencia sencillamente bárbara.

Y no, no es amor de madre...es amor del BUENO!!!

INGREDIENTES:

  • 200 gr. queso crema tipo Philadelphia
  • 2 huevos
  • un buen chorrito de vainilla
  • 150 gr. azúcar
  • 120 gr. harina bizcochona
  • 50 gr- almendra molida
  • 40 gr. aceite de girasol
  • 200 gr. cerezas deshuesadas
  • una pizca de sal


 Sólo tenemos que integrar todos los ingredientes, yo lo he hecho en el orden que os voy a contar en mi Thermomix, pero en vuestra batidora o a mano es lo mismo.

Batimos queso, huevos, y vainilla. Añadimos el azúcar, la sal  la almendra y el aceite. Ahora vamos con  la harina en un par de veces y terminamos de integrar con una espátula. Añadimos las cerezas deshuesadas y procuramos que queden repartidas por igual en el bizcocho.

El horno lo tendremos como siempre precalentado a unos 175º y hornearemos el bizcocho de queso alrededor de una hora o hasta que al pincharlo salga la aguja limpia. Si hace falta, podemos taparlo con papel de aluminio cuando veamos que comienza a dorarse para evitarlo.

Yo he usado un molde mediano de plumcake, untado de aceite y espolvoreado con harina para facilitar el desmoldado y en la base he puesto una lámina de teflón recortada con el tamaño exacto del molde. Tengo teflones para cada molde de los que tengo y es una maravilla darle la vuelta a los bizcochos y que salgan perfectos y sin sorpresas.

Para servirlo no dudéis en hacer un tarrito de mermelada casera de cerezas y romero o de cerezas y lavanda, las dos versiones le van al bizcocho de fábula.

MERMELADA DE CEREZAS

  • 300 gr. cerezas deshuesadas
  • 150 gr. de azúcar
  • Una ramita de romero o una cucharadita de flores secas de lavanda.
  • un chorrito de limón
Poner a macerar todos los ingredientes un par de horitas, no es estrictamente necesario pero si aconsejable. Llevarlos a ebullición a fuego suave y contar unos 20 minutos a partir de que empiece a hervir.



Poco más que decir creo, porque las fotos hablan pos sí solas y la báscula y también.

Ya sé que siempre os digo que os animéis a hacer las recetas que os propongo, pero esta vez y sin que sirva de precedente casi casi os lo ruego!!! Quiero veros sonreír cuando lo probéis y quiero que ese ratito de felicidad sea gracias a mí. Porque al fin y al cabo la vida son esos ratitos buenos...

Os quiero mucho, Belén.



martes, 2 de junio de 2015

Macarons de aguacate

Acabo de terminar la última edición del taller de Macarons al milímetro y me doy cuenta de que no puedo pasar sin ellos mucho tiempo. Necesito verlos, hacerlos, corregirlos, comerlos...cualquier verbo que tenga que ver con estos endiablados pastelillos me sirve para satisfacer mi macadicción. ¡Hola, me llamo Belén y soy macadicta!


Así que hoy os traigo una receta que a mi me sorprendió y maravilló a partes iguales: macarons rellenos de crema de aguacate.

A vuestra receta básica de macarons (aquí tenéis una receta básica y un paso a paso) añadidle este relleno tan sencillo y rápido como fresco e intenso de sabor y decidid si os gusta tanto como a mi o no. Vamos allá!!!

El bocado resultante es cremoso, denso y la combinación de queso crema  y aguacate es un despliegue de sabores en la boca muy peculiar y nada común.

INGREDIENTES:
  • medio aguacate madurito (100 gr.)
  • 50 gr. queso crema tipo Philadelphia
  • 75 gr. icing sugar
  • un chorrito de zumo de limón para rociar el aguacate
  • canela en polvo y si te animas jengibre fresco rallado
Yo lo he hecho a mano, me ha quedado con textura y con trocitos y personalmente le encuentro su gracia, pero si queréis una crema más fina hacedlo con la batidora.
Pisad el aguacate con un tenedor y rociadlo con el zumo de limón. Añadid el queso bien frío y el azúcar y la canela y trabajad un poco esa crema. Yo la he metido unos minutos en el congelador para que cogiera más cuerpo y he rellenado mis macarons como siempre.
Están frescos, sabrosos, nada dulzones, potencian el sabor del macaron…son un peligro y el que avisa no es traidor!!!!

 Un beso enooooorme, Belén.

sábado, 23 de mayo de 2015

Tartaletas de tarta de queso y frutillas

Por votación popular en Facebook hoy os traigo estas tartaletas sencillas a más no poder que hice esta semana pasada.



Se hacen en un "asalto", con ingredientes que todos tenemos a mano y además podemos prepararlas en versión "Cocina para torpes" o algo más elaborada si tenéis tiempo y os gusta incordiar en la cocina.

Las tartaletas si sois de los torpes, o sencillamente queréis hacer algo rápido y sin complicaciones son de esas ya hechas que se encuentran en cualquier superficie de alimentación o pastelería, y si os animáis a prepararlas vosotros mismos echadle un ojo a esta receta de aquí.



Una vez tengamos las tartaletas hechas o compradas, haremos el relleno que en esta ocasión no tiene diferencias entre torpes (juasjuasjuas!!) y "ppppofesionales".

TARTA DE QUESO (para 4 tartaletas)

  • 70 gr. queso crema tipo "Philadelphia"
  • 2 quesitos tipo "La vaca que ríe"
  • 1 huevo
  • 50 gr. azúcar glass
  • una cucharadita de una buena vainilla
  • un chorrito de limón
Solo tenemos que mezclar todos los ingredientes con nuestra batidora o con un simple tenedor, si queda algún grumito ni os preocupéis porque se desharán en el horno.

Rellenamos las tartaletas y horneamos con el horno previamente precalentado a 170º unos 40 minutos o hasta que veamos que están cuajadas.

Sacamos del horno, dejamos enfriar y cubrimos con mermelada de fresa, de frambuesa...o con mermelada casera como ésta  si es que  hemos optado por complicarnos la vida un poquito más elaborando nuestra receta.



Para finalizar escoge tu fruta de temporada preferida y disponla lavada y troceada encima de las tartaletas: melocotón, mango, fresas, moras, cerezas...van a quedar ricas con lo que sea!!!

Más fáciles no pueden ser, ni más rápidas, ni más resultonas, así que si no os ponéis manos a la obra es porque estáis de un perezoso que no es normal, y es que la primavera y estos primeros calores nos tienen a todos un poco "plof", ¿verdad?


Un beso gordo, Belén!!!

martes, 12 de mayo de 2015

Pannacotta

Este postre lleva intrigándome desde hace mucho tiempo, me encanta cocinar desde pequeña pero hoy y ahora que no me oye casi nadie, confesaré que soy algo "tiquismiquis" para comer.

Los lácteos no son santo de mi devoción, las texturas blandas, y las gelatinosas se me hacen cuesta arriba, así que con estas premisas lanzarme a investigar sobre la pannacotta se me hacía bola, la verdad.

Pero con el pedazo de mermelada que hice el otro día pensé que era el momento de probar uno de los postres más típicos de Italia y probarlo de una vez por todas.

Y es que a veces me confieso algo "niña" para comer, o mejor dicho para no comer, y discrimino alimentos o comidas sin siquiera darles una oportunidad, pero "el discriminar se va a acabar". Me estoy haciendo mayor y ya pruebo el queso, hago catas de vino y cerveza (antes cosas impensables), como verduras crudas y me estoy animando con las texturas imposibles.

Literalmente "nata cocida" su origen es piamontés, si bien hoy su consumo está generalizado en todo el país. Es un postre delicado, suave y con una textura similar al flan, algo más endeble quizás, de hecho para darle mayor cuerpo en muchas recetas se abusa del uso de la gelatina, restándole a la receta una de sus caraterísticas principales.

En la mayoría de las recetas que he consultado usan nata y leche en diferentes proporciones, yo en esta ocasión me he guiado a ciegas por lo que sobre la pannacotta cuentan en el maravilloso blog italiano Giallo Zafferano, si os gusta la cocina italiana no os lo podéis perder y vamos a hacerla sólo con nata.

Mi única licencia ha sido añadirle mi receta de mermelada de fresas en 3 minutos.

Vais a ver qué sencillo y rápido se hace!!!

  • 6 gr. de cola de pescado
  • 150 gr. azúcar glass
  • 500 ml. nata para montar
  • vainilla


Comenzamos poniendo a remojo en agua fría las hojas de gelatina, unos 10 minutos serán suficiente para que se queden bien blanditas.

Mientras, ponemos en un cazo al fuego la nata, el azúcar y la vainilla ( una vaina con un corte a lo largo o como yo, una tsp de vainilla de Madagascar)

A fuego lento integramos todo bien, removiendo de vez en cuando hasta que el azúcar se disuelva por completo. En ese momento  y sin dejar que la nata rompa a hervir, añadimos la gelatina ya hidratada y removemos bien hasta su completa disolución.


Pasamos la nata por un colador y rellenamos las copas o los vasitos elegidos. Es un postre muy visual, escoged copas, vasitos de yogurt, copas de helado... Y los botes con su tapa como el de las fotos es una idea fantástica si pensáis llevarlos de postre a casa de algún amigo o familiar.

En unas 5 o 6 horas en la nevera tendremos el postre listo, aunque una opción perfecta es prepararla el día de antes y decorar con la mermelada o la fruta fresca en el momento de ir a consumirla.



Rematad el postre con mermelada, fruta fresca, caramelo, miel, coulis...

Y si os gusta investigad un poquito porque las posibilidades que ofrece la pannacotta son enormes.

Por cierto, me ha encantado!!!

Un beso o mejor un bacio, como dirían en Italia, 

                                                                Belén.