sábado, 21 de febrero de 2015

Suspiros de amantes

¿Quién no ha oído alguna vez éso de "los amantes de Teruel, tonta ella y tonto él"?


Pues la receta de hoy tiene que ver con esos amantes: Juan Diego Martínez de Marcilla e Isabel de Segura. La historia parte con base verídica y mucho de leyenda popular y se desarrolla en el s. XIII siendo la típìca historia de amor a lo "Romeo y Julieta, veamos:

-Jovenzuelos que se enamoran hasta las trancas.
-Padre de la chica que se interpone porque el jovenzuelo "no tié ni pa pipas"
-Jovenzuelo que se marcha a hacer fortuna y hacerse merecedor de la susodicha.
-Jovenzuela que promete esperarle el tiempo que haga falta y amor eterno (juasjuasjuas)
-Padre "puñetero que dice que con 5 años que espere la moza, ya está bien,
-Chica que se casa el mismo dia que se cumplen los 5 años de ausencia de su "amor eterno" (ejem ejem..)
-Jovenzuelo, ya no tanto, que vuelve justo tras el SÍ QUIERO del bodorrio y "forrado de pasta".
-Parraque con consecuencia mortal del amante desconsolado.
-Último beso de amor "post-mortem" de la enamorada al finado con el consiguiente y natural parraque y muerte fulminante en medio del funeral de Juan Diego, de Isabelita.


Vamos que lo de Shakespeare al lado de nuestros amantes patrios hasta parece una película de Disney...¡vaya dramón!

El caso es que en Teruel, tienen estos deliciosos pastelillos que conmemoran la historia de sus amantes, y pese a que la historia tiene visos de panfleto venezolano, los pastelillos son de ÓSCAR de Hollywood. Una receta sencilla, rápida, que no ensucia nada, delicada  y riquísima.

Con la receta he de contaros que he tenido una pequeña desilusión, no con la receta en sí, sino con mi fuente. Tenía la receta desde este verano, esperando agazapada en el cajón de las "recetas pendientes". Una amable señora de Rubielos de Mora (Teruel...también existe) me la dio este verano haciéndome jurar y perjurar que no se la daría a nadie, porque era EL SECRETO familiar.


Yo. educadita en colegio de monjas y emocionada por el recetón que tenía entre mis manos juré solemnemente  no hacerlo, al mismo tiempo que mis dedos se cruzaban por detrás de mi espalda para dejar así invalidado el juramento pronunciado. Y es que, en el cole aprendí que da igual lo que jures y en qué idioma lo jures (castellano, sueco, arameo...), el CRUZAMIENTO de dedos deja el juramento sin validez alguna...¡La de cosas prácticas que se aprenden en las monjas, oiga!

Pues llegados a este punto, con la receta en mi poder y el juramento no juramentoso, me pongo hace unos días a ver si había muchas recetas de Suspiros en la red. Muchas no es la palabra,,,¡muchísimas! y lo peor es que la mayoría con la  misma receta exacta SECRETO SECRETÍSIMO  de familia. Yo este verano vuelvo y me la cargo!!!

En fin, no volveré a fiarme de  mis fuentes...que creo que navegan más que yo por internet.

Para unos 40 Suspiros:

  • 2 huevos
  • 100 gr. azúcar
  • 50 gr. mantequilla
  • 8 quesitos tipo "El Caserío"
  • azúcar glass para espolvorear
  • mini tartaletas de masa quebrada o similar (yo las compro en el horno ya hechas)
Si tenéis Thermomix no puede ser más sencillo hacerlos: metemos todos los ingredientes menos las tartaletas claro,  y el glass. Programamos vel. 4,  90º , unos 5 minutos y listo. Si vemos que al terminar el tiempo queda algún trocito que no se ha deshecho en la crema, le damos un golpe a una velocidad mayor y "arreando que es gerundio".


Si no tenemos Thermomix derretimos la mantequilla en un cazo, hasta  que esté completamente derretida. Comenzamos entonces a añadir el azúcar y lo integramos. Batimos los huevos previamente batidos e incorporamos a la mezcla, sin parar de remover. Sólo falta echar los quesitos y dejar cocer un poco hasta que se deshaga todo y espese, Si nos queda algún trocito de queso, podemos al final pasar la crema por la batidora y dejar la crema bien fina,

Rellenamos las tartaletas y horneamos con SÓLO opción grill unos 10 minutos o hasta que veamos que están hechos. Podemos rellenar las tartaletas hasta el borde. La masa sube mucho, pero no se desborda y al enfriarse se retraen y se quedan planitas. Si no tenéis opción grill, programad 180º y calor sólo arriba y hornead hasta que estén bonitos y dorados.

Una vez fríos, espolvoreamos con abundante azúcar glass y si sois de rezos y metidos en Cuaresma que estamos, empezad a rezar lo que sepáis para que La Pilarica os de conocimiento y no os comáis media bandeja de suspiros de amantes de un tirón,


Mis lorzas y yo no rezamos y estamos pagando las consecuencias,,,#elqueavisanoestraidor

Un beso gordo, Belén.



viernes, 13 de febrero de 2015

San Valentín 2015 II parte: Tarta de frutos rojos, amapola y cava.

Pese a mi reticencia #sanvalentinera al final aquí me tenéis, celebrando con todos vosotros el día de los enamorados.



Porque al final el amor existe en muchas facetas de nuestras vidas, no solo en la sentimental. Y, ¿acaso no es  AMOR lo que muchos de nosotros sentimos por nuestros moldes, nuestros libros de recetas, nuestros hornos, nuestra pasión común que es la cocina???


Así que para celebrar NUESTRO AMOR, una receta voluptuosa, sensual, romántica, casi casi lasciva...

La base es un bizcocho húmedo y jugoso hecho con algo de mantequilla, leche y cuajada. Con el toque especiado de la vainilla y la afrodisíaca canela, el crujiente de las semillas de amapola y el colorido y aroma de los frutos rojos.



Para rematar el bizcocho, un almíbar ligero con cava y coulis de fresas.

Lo sé!!!...Sólo leer los ingredientes y os acabáis de enamorar, verdad?


INGREDIENTES (tartera de 28 cm)
  • 250 gr. Harina leudante ( o harina todo uso con impulsor tipo Royal)
  • 50 gr. Mantequilla
  • 200 gr. azúcar 
  • 1 cuajada (no de sobre, sino tipo YOGURT)
  • 1 huevo XL
  • 120 gr. leche
  • Canela y vainilla al gusto
  • Una pizca de sal
  • Un par de cucharadas de semillas de amapola
  • Frutos rojos: fresas, frambuesas, grosellas
PARA EL ALMÍBAR:
  • 100 gr. azúcar
  • 50 ml. agua
  • 50 ml. Cava
  • Un chorro de coulis de fresas al gusto ( o una cucharada de pasta de fresitas silvestres)

Para hacer esta maravilla necesitamos poco tiempo. Lo primero es preparar la tartera: yo pongo papel de horno en el fondo y un poco de spray antiadherente en los laterales).

Para el bizcocho precalentamos el horno a 170 grados y batimos la mantequilla con el azúcar hasta que esté blandita. Añadimos el huevo, la vainilla, la canela y la sal y la cuajada. Una vez integrado bien todo, añadimos la mitad de la harina, la leche (batimos) y el resto de la harina para terminar con las semillas de amapola.

Ya solo nos queda disponer la masa en el molde y poner las frutas de un modo armonioso por encima de la masa. 

En 45 minutos con calor arriba y abajo, tendremos la OCTAVA MARAVILLA DEL MUNDO ante nuestros ojos (y no, no es tu marido que acaba de aparecer en la cocina...).



Dejamos enfriar la tarta en el molde hasta q se enfríe y desmoldamos.

Hacer el almibar aún va a ser más sencillo: ponemos agua y azúcar en un cazo al fuego. Dejamos que hierva un par de minutos. Retiramos del fuego y añadimos el cava y lo que tengamos a mano para aromatizarlo. Yo tenía restos de coulis y le he puesto un chorrito, pero lo he probado con una cucharada de pasta de fresitas salvajes y queda igual de rica o más!

Pincelad la tarta con el almíbar y si podéis dejadla reposando y empapándose  del almibar toda la noche. A la hora de servir espolvoread con abundante azúcar GLASS y simplemente ENAMORAOS!!!

Me declaro hoy día de San Valentín completa y absolutamente enamorada: de esta receta, de mi pasión que es también la vuestra y de Eric Bana...#pueseso

Un beso y disfrutad del día si queréis celebrarlo o de la receta si os apetece hacerla.



Belén IN LOVE ;;;)))

miércoles, 11 de febrero de 2015

San Valentín I

¡Horror, ya llegó! El angelote gordo y fofo revoloteando amenazante con su arco y sus flechas, en escaparates, pijamas, tazas, anuncios... "y yo con estos pelos".

Siempre que llega San Valentín e intentan convencernos de estas cosas del amor, me asalta la misma pregunta: ¿existe el amor verdadero, el AMOR con mayúsculas, el que te remueve por dentro, el de las mariposas, el amor consciemte, maduro, el que todo lo da sin esperar nada, generoso, sin fecha de caducidad como si de un yogurt griego se tratara?


Cada vez lo tengo más claro, NO!

Aunque estamos programados (síiiii, genéticamente programados) para creer en él de diferentes modos según la etapa vital en la que nos encontremos.

Veamos unos ejemplos:

  1. Niñez: "Claro que existe el amor eterno, yo voy a querer siempre a mi mamá".
  2. Adolescencia en niñas: "Por supuestísimo que sí. Yo ya tengo pensados los nombres de cómo se llamarán nuestros hijos". (¡Qué lástimaaaaaaa! jajajajajaja!)
  3. Adolescencia en niños: "Yo lo único que quiero es que tenga buenas tetas". (Este maravilloso pensamiento lleno de amor acompaña a los machos alfa en todas las etapas de su vida, por éso las clínicas de estética se forran poniendo implantes)
  4. Treinta: "Esxiste pero va adaptándose a lo largo del tiempo" (Ya, claro...)
  5. Cuarenta: "Ni de coña" (Ahí estamos!!!)
Así que con este ánimo me dispongo a escribir la entrada más pastelosa del año, y quiero compartir con vosotros "romanticones" del mundo una receta absolutamente "ñoña" y llena de amor, dedicada para todos aquellos enamorados que creéis que no se acabará nunca... aunque siempre hay envidiadas excepciones, por supuesto.

Un amigo mïo, Santi, catedrático de "Biopsicología", siempre dice que "el ser humano es por naturaleza monógamo sucesivo", así que este año puedo decir convencida que el amor es eterno, mientras dura!!!!

Si estás enamorado aprovecha la ocasión para disfrutar de la receta en pareja, y si no lo estás simplemente sáltate lo de escudillar los macarons con forma de corazón y olvida el color rosa.



MACARONS DE FRAMBUESA:

  • 60 gr. de claras de huevo
  • 60 gr. almendra molida
  • 110 gr. azúcar glass
  • 10 gr. frambuesa liofilizada (opcional)
  • 20 gr. azúcar
Para hacerlos aquí os dejo en dos episodios mis aventuras y desventuras "macaroniles· que espero os sirvan de ayuda, pincha AQUÍ y AQUÍ

A la hora de formarlos o escudillarlos, ayúdate de una plantilla. Yo lo que hago es recortarme en cartulina un corazón del tamaño que necesito y lo traslado a una hoja tantas veces como necesito o quepa en la hoja, así:


Ahora, disponemos la plantilla que hemos hecho bajo la superficie de horneado que hayamos elegido  (papel, Silpat, Teflón...) y con cuidado escudillamos el macaron repasando el contorno de la plantilla, sólo repasando el contorno, sin rellenarlo porque lo queremos hueco. Mirad!

video

Para el color he usado el CLARET de "Sugarflair", y si no encontráis fresas liofilizadas, siempre podéis tirar mano de algún extracto de calidad, que debéis añadir con mucho cuidado y en pequeñísima cantidad.

Yo encuentro las frambuesas liofilizadas y otras frutas, en tiendas ECO-ORGANIC, esta marca me encanta!!!

Ya sólo nos queda rellenar el macaron de vuestra crema preferida, yo he usado una SMBC con frambuesas naturales y un chorrito de Marc de champagne y he decorado el macaron por dentro con frutos rojos. AQUÍ tenéis la receta de la SMBC más rica del mundo ¡UUUUUMMMMM!

Para las letras de chocolate "YOU", "ME" y "LOVE", un poco de cobertura de chocolate derretida a golpes cortos en el microondas o en un cacillo, una boquilla bien pequeña (yo he usado la número 2 de Wilton), una hoja de Teflón o de papel de horno sobre la que escribir las letras y algo de paciencia y ¡VOILÁ!. Sólo hay que dejarlo que enfríe y despegar con cuidado.


¡AH! Y Feliz san Valentín!!!!  

Un beso, Belén. 

P.D. UYYYYYYYY!!!!  O tengo virus o me han disparado alguna flecha porque noto cierto revolotear en el estómago. ¿Será un síntoma? ¡HORROR! ;;;)))




sábado, 7 de febrero de 2015

Estonian kringle

Hoy no traigo receta de "cosecha propia", vamos que ni me la he currado yo, ni la he adapatado, ni he "potingueado"... Os voy a poner directamente el link a la receta de esta maravilla y os voy a contar por qué.



Mary Gómez es un amor de mujer, alumna de LA TALLERERIA pero no porque tenga mucho que aprender, sino porque disfruta horneando, aprendiendo y enseñando. La conocí y enseguida me di cuenta de que, como yo, pone el alma en lo que hace y tiene una mano!!!!



Pues le vi hace tiempo esta maravilla de receta y me la guardé en "recetas pendientes". Cuando hago recetas que no son originales, las fotografío y las comparto en las distintas RRSS pero no las subo al blog. Pero esta vez, y sin que sirva de precedente, es una receta taaaaan rica, taaaaaan bonita y me gustan taaaanto las fotos que me salieron, que he decidido compartirla en el blog con todos vosotros y guardar esta joyita en "mi casa".



La receta es del blog Cocinando con Cris, y es mucho más sencilla de lo que a simple vista puede parecer. Además Cris nos da la opción de prepararla del modo tradicional o en panificadora  y así es como la he hecho yo.

NOTAS a la receta original:

  • Es preferible tal y como me advirtió Mary, doblar las cantidades, porque si no lo haces queda una corona algo pequeña.
  • Yo hice la masa en mi panificadora del LIDL, puse el programa 6 Masa, es un programa que sólo amasa. Nos hará la masa pero también el fermentado. Este programa tarda una hora y 50 minutos. Empieza el programa con un precalentamiento de unos 10 minutos, luego amasa unos 12 minutos, fermentación de 10 minutos, amasado de unos 3 minutos, fermentación de 25 minutos, amasado rápido y última fermentación de 45 minutos.
  • Si al estirar la masa la notáis que cuesta de extender, tiene mucha fuerza, ponerla un ratito en la nevera y la podréis extender más fácilmente,
  • Yo hice el relleno con la crema de canela a la que añadí vainilla de Madagascar, nueces y pasas. Cardamomo no tenía, así que sin cardamomo.
  • Para el glaseado usé claras pasteurizadas y volví a echarle un chorro generoso de vainilla. Queda un glaseado menos blanco, pero es que la vainilla me pierde.

Gracias Mary por acercarme esta receta, y gracias a Cris por lo bien que lo explica en su blog y por el pedazo de "recetón".

Un beso grande, Belén.


domingo, 18 de enero de 2015

Coca de verduras

¡Por fin ya han pasado las Navidades! Y no, no voy a decir que no me gustan, porque mentiría...pero han sido unas fiestas algo raras llenas de sinsabores, sustos y alguna lagrimilla. Y las penas envueltas de luces, espumillón, papel de regalo y el ruido de los brindis son más penas aún.

Pero como el Ave Fénix hay que resurgir de las cenizas, abrir la mente y tirar "PALANTE" que todo pasa y llega siempre la calma.

Yo soy de esas personas que curan sus penas a golpe de azúcar e hidratos de carbono. No hay nada que "cure" tanto como un bocata de Nocilla, un gofre con extra de chocolate, unas palmeritas... Así que me he puesto los inevitables tres kilos navideños, y he llegado a saturarme un pelín de tanto dulce.

Por éso hoy me apetece compartir una receta saladita, no es que sea una receta hipocalórica pero es una receta sana, y sin complicaciones que ya estamos hartos de tanto cacharrear por la cocina.

La masa es una masa de "coca" tan típica de la zona de Levante, no tiene nada que ver con la masa de pizza, es una masa más tipo pan, aunque si la estiráis finita como hago yo, queda crujiente y bien rica.

Un toque que le da cada vez un color y sabor distinto a la masa es añadir diferentes condimentos a la hora de elaborarla. En la receta de hoy, a la masa de la coca le he añadido un pellizco generoso de sal de Ibiza con hibiscus en vez de  sal "monda y lironda". Pero podéis poner otro tipo de sal, cualquier especia que tengáis a mano, un buen pimentón ahumado, tomates secos troceados, aceitunas secas...


¿Véis los puntitos de la masa? Es el hibiscus que queda moradito y le da un toque diferente ¿no os parece?

Vamos con los ingredientes!!!

INGREDIENTES MASA:
  • 1 bote de cerveza
  • 150 gr. aceite de oliva, si es virgen extra, mejor!!
  • 600 gr. harina tipo la que usamos para bizcochos y cupcakes. Puede ser que tengamos que rectificar un poquito la cantidad según la harina que cada uno emplee.
  • 1/2 tsp de sal.
  • Opcional: pimentón, orégano, hierbas provenzales, romero, tomatitos secos...
Yo esta masa la hago en el Thermomix, lo meto todo en plan "salvaje" y programo velocidad ESPIGA hasta que todos los ingredientes quedan integrados. Es una masa que no se pega a las manos y se trabaja sin problemas, si ves que está muy húmeda y pegajosa, trabaja la masa un poco más de rato, antes de rectificarla añadiendo más harina. Pero del mismo modo añadiendo todos los ingredientes y amasando dentro de un bol os saldrá perfecta y sin problemas.

Puedes usarla en el acto, pero mejor si la envuelves en un trapo de algodón limpio o en papel film y la dejas reposar media horita en la nevera.


Ya sólo queda estirarla bien, dará para una bandeja entera de las de horno negras. A mi me gusta que quede finita así está crujiente y aguanta rica varios días, Una vez estirada toca cubrir con todo lo que nos apetezca. Esta mezcla de tres pimientos (rojo, amarillo y verde) y tomatitos cherry me ha parecido perfecta. Pero probad con alcachofas, calabacín, cebolla...

Yo no frío las verduras antes, las pongo en crudo con un chorro de aceite de oliva, sal y alguna especia por encima.  

El horno precalentado a 180º y "PADENTRO". Sólo tenéis que echarle un ojo de vez en cuando y en cuento veáis que la masa está doradita. la sacáis que ya está lista!!!!


Pues nada, que me ha cogido antojo escribiendo el post y voy a hacerme una coca con alcachofas y trocitos de jamón serrano...¿Alguien más se apunta?

Besos, muchos y muy gordos, Belén.








domingo, 4 de enero de 2015

Galletas para Sus Majestades los RRMM de Oriente

Yo soy más de Papá Noel, no por nada...mi madre que debió ser una "moderna" en su época decidió que era más práctico tenernos a mi hermano y a mi entretenidos durante todas las vacaciones de navidad con los juguetes nuevos que correteando por la casa y poniéndole "la cabeza como un bombo" (palabras textuales que aún hoy sigue empleando).


Así que de un año a otro y sin previo aviso, pasamos de enviarles  nuestras cartas de Reyes a los tres señores de barbas que venían de lejos en sus camellos, y de dejar hojas de lechuga y cubos de agua a modo de refrigerio para los dromedarios, para hacernos forofos del señor gordo de rojo que al parecer sólo decía HO HO HO! y dejarle turrón y un cafelito. Los niños somos asi de "chaqueteros", jajajajaja!! O al menos mi hermano y yo lo fuimos.


Así que yo he seguido lo que se me enseñó, y la noche del 24 de Diciembre dejamos los regalos en el árbol para recoger los regalos la mañana del 25.

Pero desde niña, se me quedó un regustillo amargo y Navidad tras Navidad seguí en el fondo añorando la cabalgata, los caramelazos tirados desde las carrozas a "mala leche" y echando de menos que fueran los tres Reyes Magos y no el gordinflón de rojo los que me trajeran los deseados regalos.

Por eso ahora, y con los niños ya no tan niños, sigo manteniendo la costumbre de dejar algún detalle la noche de Reyes y de hacer que mis hijos no pierdan esa maravillosa tradición tan nuestra.


Y después del rollo sentimentaloide que acabo de marcarme, hoy tenía ganas de compartir con vosotros y con los más pequeños de la casa esta receta, o más bien esta idea con la que pasar un rato divertido con ellos y calmar los nervios pre-noche de Reyes.

Sólo necesitamos unas galletas, vuestras preferidas, yo como no me la quiero jugar y quiero que queden además de bonitas, RICAS, he hecho la receta de galletas de chocolate MARAVILLOSA de MENSAJE EN UNA GALLETA no busques otra, no la hay mejor!!!


Luego necesitamos unos moldes de silicona para hacer chocolatinas, yo he usado un molde de silicona de la marca Silikomart, pero los tenéis de distintas marcas y formas. Estos me han resultado cómodos porque al ser rectangulares no he tenido que complicarme la vida adaptando la forma de la galleta a la de la chocolatina. Galletas cortadas con un cortador rectangular (o a cuchillo) que acople con el tamaño de la chocolatina y ¡arreando!



Sólo hay que elegir vuestro chocolate preferido, fundirlo en un cazo al baño María o a golpes de micro muy cortos para no quemar el chocolate y rellenar los moldes  con cuidado de que el chocolate llegue a todos los huecos y queden las chocolatinas bien llenas y sin burbujas.

Ahora dejamos enfriar, desmoldamos con cuidado y chocolatinas listas!

Una vez horneadas y frías las galletas según la receta que os he enlazado o según vuestra receta preferida, sólo queda pegar chocolatina y galleta o con un poco de choco fundido reservado, o como yo hice dándole un golpe de soplete al revés de la chocolatina y pegándola rápidamente sobre las galletas.

Galletas TRIPLE "R": resultonas, ricas y rápidas. ¿Os animáis a hacerlas con los peques de la casa y se las dejamos en el árbol a los Reyes Magos para que tomen alguna cosita y recobren fuerzas con la noche que les espera?

Feliz Noche de Reyes y que todos vuestros sueños o casi todos, se hagan realidad.

Un beso grande, Belén.










domingo, 28 de diciembre de 2014

Tartitas de manzana estilo "WIEN"

En Jávea (Alicante),  toda la vida ha estado el restaurante "Austríaco". En la parte de detrás del restaurante que está en el paseo de El Arenal, tienen una sencilla cafetería-panadería en la que sirven principalmente tartas muy europeas, al gusto de los "guiris" que viven por allí.

Entre sus riquísimas tartas, yo me quedo a ojos cerrados con una de ellas: la de manzana. La puedes comprar entera, lo cual no recomiendo a no ser que necesites engordar tres kilos en 24 horas para conseguir un papel en un peliculón americano con Eric Bana (sólo en ese único caso, jajajaja), o en porciones, maravillosas y deliciosas porciones.

La parte de arriba es un streusel sencillo, pero el relleno de dentro me llevaba de cabeza y no es plan de preguntar la receta por educadamente que la pidas y por mucha caída de ojos que pongas...


Si bien el relleno de mis mini tartitas no es el mismo, me encanta el resultado final. El sabor lleno de matices, la textura semi entera de la manzana, las especias, el caramelo...y además con el toque de la pasta de fuera, que no es otra cosa que obleas de masa "La Cocinera" como ya usamos en ESTA receta de hace algún tiempo. Quedan crujientes tras hornearlas, ligeras y muy neutras de sabor, así que van genial con el relleno de manzana. Pero si queréis podemos sustituirlas por pasta filo o cualquier masa brisa o quebrada. Desde luego la rapidez y comodidad de las obleas es inmejorable y he pensado que es una idea genial para estas fechas en las que queremos triunfar con nuestras preparaciones pero no pasarnos el día en la cocina.


Vamos con la receta!!

INGREDIENTES:

  • Un paquete de obleas para empanadillas (yo he usado de "La Cocinera")
  • 450 gr. manzanas
  • 100 gr. azúcar Demerara o moreno si no tenéis de esta variedad.
  • Canela y clavo molido (yo he puesto el doble de canela que de clavo, una puntita de clavo y dos de canela)
  • 1 Tbs de vainilla o una cucharada sopera generosa de una buena vainilla.
  • 50 gr. de Brandy de Jerez. 
  • 100 gr. de arándanos deshidratados.
Para el streusel:
  • 180 gr, mantequilla fría
  • 120 gr. azúcar moreno
  • 240 gr. harina

Comenzamos poniendo todos los ingredientes del relleno en un cazo, todos de golpe y a fuego suave. Las manzanas por supuesto, las tendremos cortadas en trozos pequeñitos y listas para integrar con el resto de ingredientes.

Sólo debemos esperar a que reduzcan del todo los líquidos removiendo de vez en cuando con una cuchara de palo y ver como el azúcar adquiere un maravilloso tono y textura de caramelo. Retiramos del fuego y reservamos.



Cogemos unas flaneras pequeñas o una bandeja para cupcakes como he hecho yo y forramos con las obleas.


Ya sólo queda rellenar las mini tartitas con las manzanas, recordad que no quedan blandas sino algo enteras, pero con un color dorado propio del caramelo espectacular.


Para rematar la receta basta con cubrir generosamente las mini tartitas con el streusel. No hace falta que uséis ninguna batidora ni electrodoméstico, las manos bien limpias, la mantequilla bien fría y a integrar la harina, la mantequilla y el azúcar hasta que nos quede un aspecto como de "migas".


Meted las mini tartitas con el horno precalentado a unos 180º unos 30 minutos con calor arriba y abajo. Para saber que ya están, yo me fijo en las obleas y cuando las veo bien doraditas, lo que hago es poner entonces el grill del horno y darles un último toque para que el streusel quede bien dorado y crujiente que es como a mí me gusta que queden las tartitas.


Para comerlas, mi recomendación es hacerlo en caliente, así que si las preparáis con antelación un simple golpe de horno o de micro hará maravillas, y si las acompañáis de un poco de nata montada con azúcar será el toque definitivo para que estas Fiestas más de una cuñada se quede con la boca abierta...

Un beso enorme, y espero que estéis pasando unas Navidades entrañables y rodeados de todos los vuestros.

Belén.