domingo, 18 de enero de 2015

Coca de verduras

¡Por fin ya han pasado las Navidades! Y no, no voy a decir que no me gustan, porque mentiría...pero han sido unas fiestas algo raras llenas de sinsabores, sustos y alguna lagrimilla. Y las penas envueltas de luces, espumillón, papel de regalo y el ruido de los brindis son más penas aún.

Pero como el Ave Fénix hay que resurgir de las cenizas, abrir la mente y tirar "PALANTE" que todo pasa y llega siempre la calma.

Yo soy de esas personas que curan sus penas a golpe de azúcar e hidratos de carbono. No hay nada que "cure" tanto como un bocata de Nocilla, un gofre con extra de chocolate, unas palmeritas... Así que me he puesto los inevitables tres kilos navideños, y he llegado a saturarme un pelín de tanto dulce.

Por éso hoy me apetece compartir una receta saladita, no es que sea una receta hipocalórica pero es una receta sana, y sin complicaciones que ya estamos hartos de tanto cacharrear por la cocina.

La masa es una masa de "coca" tan típica de la zona de Levante, no tiene nada que ver con la masa de pizza, es una masa más tipo pan, aunque si la estiráis finita como hago yo, queda crujiente y bien rica.

Un toque que le da cada vez un color y sabor distinto a la masa es añadir diferentes condimentos a la hora de elaborarla. En la receta de hoy, a la masa de la coca le he añadido un pellizco generoso de sal de Ibiza con hibiscus en vez de  sal "monda y lironda". Pero podéis poner otro tipo de sal, cualquier especia que tengáis a mano, un buen pimentón ahumado, tomates secos troceados, aceitunas secas...


¿Véis los puntitos de la masa? Es el hibiscus que queda moradito y le da un toque diferente ¿no os parece?

Vamos con los ingredientes!!!

INGREDIENTES MASA:
  • 1 bote de cerveza
  • 150 gr. aceite de oliva, si es virgen extra, mejor!!
  • 600 gr. harina tipo la que usamos para bizcochos y cupcakes. Puede ser que tengamos que rectificar un poquito la cantidad según la harina que cada uno emplee.
  • 1/2 tsp de sal.
  • Opcional: pimentón, orégano, hierbas provenzales, romero, tomatitos secos...
Yo esta masa la hago en el Thermomix, lo meto todo en plan "salvaje" y programo velocidad ESPIGA hasta que todos los ingredientes quedan integrados. Es una masa que no se pega a las manos y se trabaja sin problemas, si ves que está muy húmeda y pegajosa, trabaja la masa un poco más de rato, antes de rectificarla añadiendo más harina. Pero del mismo modo añadiendo todos los ingredientes y amasando dentro de un bol os saldrá perfecta y sin problemas.

Puedes usarla en el acto, pero mejor si la envuelves en un trapo de algodón limpio o en papel film y la dejas reposar media horita en la nevera.


Ya sólo queda estirarla bien, dará para una bandeja entera de las de horno negras. A mi me gusta que quede finita así está crujiente y aguanta rica varios días, Una vez estirada toca cubrir con todo lo que nos apetezca. Esta mezcla de tres pimientos (rojo, amarillo y verde) y tomatitos cherry me ha parecido perfecta. Pero probad con alcachofas, calabacín, cebolla...

Yo no frío las verduras antes, las pongo en crudo con un chorro de aceite de oliva, sal y alguna especia por encima.  

El horno precalentado a 180º y "PADENTRO". Sólo tenéis que echarle un ojo de vez en cuando y en cuento veáis que la masa está doradita. la sacáis que ya está lista!!!!


Pues nada, que me ha cogido antojo escribiendo el post y voy a hacerme una coca con alcachofas y trocitos de jamón serrano...¿Alguien más se apunta?

Besos, muchos y muy gordos, Belén.








domingo, 4 de enero de 2015

Galletas para Sus Majestades los RRMM de Oriente

Yo soy más de Papá Noel, no por nada...mi madre que debió ser una "moderna" en su época decidió que era más práctico tenernos a mi hermano y a mi entretenidos durante todas las vacaciones de navidad con los juguetes nuevos que correteando por la casa y poniéndole "la cabeza como un bombo" (palabras textuales que aún hoy sigue empleando).


Así que de un año a otro y sin previo aviso, pasamos de enviarles  nuestras cartas de Reyes a los tres señores de barbas que venían de lejos en sus camellos, y de dejar hojas de lechuga y cubos de agua a modo de refrigerio para los dromedarios, para hacernos forofos del señor gordo de rojo que al parecer sólo decía HO HO HO! y dejarle turrón y un cafelito. Los niños somos asi de "chaqueteros", jajajajaja!! O al menos mi hermano y yo lo fuimos.


Así que yo he seguido lo que se me enseñó, y la noche del 24 de Diciembre dejamos los regalos en el árbol para recoger los regalos la mañana del 25.

Pero desde niña, se me quedó un regustillo amargo y Navidad tras Navidad seguí en el fondo añorando la cabalgata, los caramelazos tirados desde las carrozas a "mala leche" y echando de menos que fueran los tres Reyes Magos y no el gordinflón de rojo los que me trajeran los deseados regalos.

Por eso ahora, y con los niños ya no tan niños, sigo manteniendo la costumbre de dejar algún detalle la noche de Reyes y de hacer que mis hijos no pierdan esa maravillosa tradición tan nuestra.


Y después del rollo sentimentaloide que acabo de marcarme, hoy tenía ganas de compartir con vosotros y con los más pequeños de la casa esta receta, o más bien esta idea con la que pasar un rato divertido con ellos y calmar los nervios pre-noche de Reyes.

Sólo necesitamos unas galletas, vuestras preferidas, yo como no me la quiero jugar y quiero que queden además de bonitas, RICAS, he hecho la receta de galletas de chocolate MARAVILLOSA de MENSAJE EN UNA GALLETA no busques otra, no la hay mejor!!!


Luego necesitamos unos moldes de silicona para hacer chocolatinas, yo he usado un molde de silicona de la marca Silikomart, pero los tenéis de distintas marcas y formas. Estos me han resultado cómodos porque al ser rectangulares no he tenido que complicarme la vida adaptando la forma de la galleta a la de la chocolatina. Galletas cortadas con un cortador rectangular (o a cuchillo) que acople con el tamaño de la chocolatina y ¡arreando!



Sólo hay que elegir vuestro chocolate preferido, fundirlo en un cazo al baño María o a golpes de micro muy cortos para no quemar el chocolate y rellenar los moldes  con cuidado de que el chocolate llegue a todos los huecos y queden las chocolatinas bien llenas y sin burbujas.

Ahora dejamos enfriar, desmoldamos con cuidado y chocolatinas listas!

Una vez horneadas y frías las galletas según la receta que os he enlazado o según vuestra receta preferida, sólo queda pegar chocolatina y galleta o con un poco de choco fundido reservado, o como yo hice dándole un golpe de soplete al revés de la chocolatina y pegándola rápidamente sobre las galletas.

Galletas TRIPLE "R": resultonas, ricas y rápidas. ¿Os animáis a hacerlas con los peques de la casa y se las dejamos en el árbol a los Reyes Magos para que tomen alguna cosita y recobren fuerzas con la noche que les espera?

Feliz Noche de Reyes y que todos vuestros sueños o casi todos, se hagan realidad.

Un beso grande, Belén.










domingo, 28 de diciembre de 2014

Tartitas de manzana estilo "WIEN"

En Jávea (Alicante),  toda la vida ha estado el restaurante "Austríaco". En la parte de detrás del restaurante que está en el paseo de El Arenal, tienen una sencilla cafetería-panadería en la que sirven principalmente tartas muy europeas, al gusto de los "guiris" que viven por allí.

Entre sus riquísimas tartas, yo me quedo a ojos cerrados con una de ellas: la de manzana. La puedes comprar entera, lo cual no recomiendo a no ser que necesites engordar tres kilos en 24 horas para conseguir un papel en un peliculón americano con Eric Bana (sólo en ese único caso, jajajaja), o en porciones, maravillosas y deliciosas porciones.

La parte de arriba es un streusel sencillo, pero el relleno de dentro me llevaba de cabeza y no es plan de preguntar la receta por educadamente que la pidas y por mucha caída de ojos que pongas...


Si bien el relleno de mis mini tartitas no es el mismo, me encanta el resultado final. El sabor lleno de matices, la textura semi entera de la manzana, las especias, el caramelo...y además con el toque de la pasta de fuera, que no es otra cosa que obleas de masa "La Cocinera" como ya usamos en ESTA receta de hace algún tiempo. Quedan crujientes tras hornearlas, ligeras y muy neutras de sabor, así que van genial con el relleno de manzana. Pero si queréis podemos sustituirlas por pasta filo o cualquier masa brisa o quebrada. Desde luego la rapidez y comodidad de las obleas es inmejorable y he pensado que es una idea genial para estas fechas en las que queremos triunfar con nuestras preparaciones pero no pasarnos el día en la cocina.


Vamos con la receta!!

INGREDIENTES:

  • Un paquete de obleas para empanadillas (yo he usado de "La Cocinera")
  • 450 gr. manzanas
  • 100 gr. azúcar Demerara o moreno si no tenéis de esta variedad.
  • Canela y clavo molido (yo he puesto el doble de canela que de clavo, una puntita de clavo y dos de canela)
  • 1 Tbs de vainilla o una cucharada sopera generosa de una buena vainilla.
  • 50 gr. de Brandy de Jerez. 
  • 100 gr. de arándanos deshidratados.
Para el streusel:
  • 180 gr, mantequilla fría
  • 120 gr. azúcar moreno
  • 240 gr. harina

Comenzamos poniendo todos los ingredientes del relleno en un cazo, todos de golpe y a fuego suave. Las manzanas por supuesto, las tendremos cortadas en trozos pequeñitos y listas para integrar con el resto de ingredientes.

Sólo debemos esperar a que reduzcan del todo los líquidos removiendo de vez en cuando con una cuchara de palo y ver como el azúcar adquiere un maravilloso tono y textura de caramelo. Retiramos del fuego y reservamos.



Cogemos unas flaneras pequeñas o una bandeja para cupcakes como he hecho yo y forramos con las obleas.


Ya sólo queda rellenar las mini tartitas con las manzanas, recordad que no quedan blandas sino algo enteras, pero con un color dorado propio del caramelo espectacular.


Para rematar la receta basta con cubrir generosamente las mini tartitas con el streusel. No hace falta que uséis ninguna batidora ni electrodoméstico, las manos bien limpias, la mantequilla bien fría y a integrar la harina, la mantequilla y el azúcar hasta que nos quede un aspecto como de "migas".


Meted las mini tartitas con el horno precalentado a unos 180º unos 30 minutos con calor arriba y abajo. Para saber que ya están, yo me fijo en las obleas y cuando las veo bien doraditas, lo que hago es poner entonces el grill del horno y darles un último toque para que el streusel quede bien dorado y crujiente que es como a mí me gusta que queden las tartitas.


Para comerlas, mi recomendación es hacerlo en caliente, así que si las preparáis con antelación un simple golpe de horno o de micro hará maravillas, y si las acompañáis de un poco de nata montada con azúcar será el toque definitivo para que estas Fiestas más de una cuñada se quede con la boca abierta...

Un beso enorme, y espero que estéis pasando unas Navidades entrañables y rodeados de todos los vuestros.

Belén.










domingo, 21 de diciembre de 2014

Nidos de merengue y frambuesa

Ya está, ya se me ha echado encima la Navidad: regalos sin comprar, comidas sin planear, casa como una cuadra... y es que cada vez se me hace más cuesta arriba y me da más pereza. Me hago mayor y comienzo ineludiblemente a empezar a encontrarle a estas fechas más inconvenientes que ventajas.

Reconozco que al final siempre hay algo que me sigue emocionando de estas fechas mitad marketing mitad espiritualidad, o quizás el porcentaje espiritual debería reducirlo casi que más, pero este año todo se me "hace bola".

Así que para todos los que como yo estáis en pleno bajón navideño-existencial pero no podéis apearos ni aún queriendo de la vorágine de fiestas, cenas y villancicos...ahí va una receta resultona y rápida.


Tan sencillo como el día antes, eso sí, preparar los nidos de merengue:

  • Dos claras de huevo (pueden ser pasteurizadas, pero prefiero frescas, queda mejor sabor)
  • 4 cucharadas soperas de azúcar (dos por clara)*
  • Vainilla de Madagascar (media vaina raspadita)
Comenzamos batiendo las claras con una de las cucharadas de azúcar hasta conseguir que estén semimontadas, incorporamos el resto del azúcar y la vainilla y seguimos batiendo con nuestro robot o si somos valientes a mano, hasta obtener un merengue firme, blanco, cremoso y brillante. Recordad que las claras para montarse sin problemas no deben tener rastro de yema (grasa) de lo contrario no nos montarán.

Dependiendo del tamaño de los nidos saldrá más o menos cantidad, a mi me salieron 14. Hice de varios tamaños para ver cómo me gustaban más y lo que cabía en cada uno de ellos.

Formamos los nidos de merengue sobre una bandeja forrada de papel de horno: yo con una boquilla rizada pongo un pegote a modo de base y lo rodeo con un anillo de merengue y otra vuelta a modo de murete. Vamos que hago una base y dos vueltas alrededor de merengue. Buscamos que nos queden como volovanes para después rellenar.


Una vez formados los meteremos en el horno, recordando que lo que queremos hacer con el merengue es SECARLO, así que despacito y paciencia.

Yo los tuve a 90º dos horas y media y después los dejé enfriar con el horno ya apagado y la puerta abierta toda la noche. Pero según si os gusta más o menos seco tendréis que ir probando tiempos y acoplarlos a vuestro gusto. Aunque yo os recomiendo que queden tiernos, pero con cuerpo suficiente para rellenarlos sin problemas.

Y ¿de qué los rellenamos? Pues yo para las fotos y las pruebas los he rellenado de una crema muselina de vainilla que podéis ver AQUÍ, es de mi querido Luis Olmedo del blog MY EUROPEAN CAKES y además de explicarlo paso a paso y genial queda riquísima. Y he decorado con frambuesas y hojas de menta fresca.

Pero las posibilidades son lo mejor: con mermelada y arámdanos, natillas, compota y foie, queso fresco y caviar o salmón...

El sabor del merengue no manda mucho y el contraste dulce-salado. al menos a mi, siempre me gusta. Si optáis por escoger un relleno salado quitad la vainilla del merengue y añadid una pizca de sal que no le va a venir mal.


¿No me digáis que no quedan bonitos y no son sencillos de preparar? Eso si, conservad los merengues en un recipiente hermético y seco y rellenad justo antes de comer para evitar que se reblandezcan.

Deseando que os animéis a hacerlos y que formen parte del menú de alguna de vuestras celebraciones  estas fiestas, y si se os ocurre alguna combinación de relleno de las que no podemos perdernos no dudéis en compartirla aquí o en Facebook con todos.


*A la hora de escoger el azúcar podéis hacerlo todo con azúcar blanquilla o mitad blanquilla (la de todo uso) y mitad glass. Mi querida Isabel de ALITER DULCIA me lo chivó el otro día, y dice que queda un merengue con  mejor textura todavía.

Un beso enorme y Felices Fiestas! 

                           Belén.




lunes, 8 de diciembre de 2014

Bizcocho de chocolate y peras

Hace cosa de un mes vi en "Pinterest" una foto de un plumcake con peras enteras dentro y me encantó la idea, así que como una es una mente inquieta y cuando me asalta una idea la quiero para ayer, me puse manos a la obra.

Tenía en la recámara un bizcoco de chocolate y almendra para probar qué tal funcionaba y me pareció una combinación casi mágica: peras, chocolate y almendras, no podía salir mal.

Pero me equivoqué...la combinación de ingredientes no resultó mágica. ¡Fue pura alquimia! Y desde hoy me declaro fan incondicional de esta receta que hoy traigo para vosotros y que espero que hagáis muy pronto.


INGREDIENTES: Para un molde de 18 cm.

  • 100 gr. harina "bizcochona" *
  • 110 gr. almendra molida
  • 125 gr. mantequilla en pomada
  • 140 gr. azúcar "demerara" o cualquier otro azúcar moreno
  • 1 Tsp de vainilla
  • una pizca de sal
  • 40 gr. de cacao en polvo sin azúcar
  • 2 huevos L
  • 1 yogurt griego**
  • Tres peras "Conferencia" peladas y conservando el rabito.
*Si no tenemos harina "bizcochona" o leudante (es una harina que lleva la levadura incorporada), sustituiremos por harina de Reposteria (una harina flojita) con medio sobrecito de impulsor químico tipo "Royal".

**En su defecto, yogurt blanco o  tres cucharadas soperas de créme fraiche.

Mezclamos la harina tamizada con la sal, el cacao y la almendra y reservamos.
Comenzamos batiendo la mantequilla con el azúcar, hasta que quede como pomada y bien cremosa. Añadimos los huevos de uno en uno, la vainilla, el yogurt y la mezcla de harina reservada e integramos hasta obtener una masa homogénea. 

Encamisamos nuestro molde o bien lo preparamos engrasándolo y enharinándolo o podéis hacer como hago yo: pongo en la base un círculo de teflón con la circunferencia exacta de la base del molde y pongo aceite en las paredes del molde. La base de teflón me asegura un desmoldado impecable.

Una vez puesta la masa en el molde, la asentamos bien y la alisamos con una espátula e introducimos las tres peras dispuestas de pie, con el rabito sobresaliendo y bien rectas. Se quedan sin problema, porque además la masa es bastante densa. Pero si es necesario podemos darles un corte en la base y dejarlas rectas para que no se caigan.

Precalentamos el horno a unos 165-170º y horneamos a media altura y sin aire durante una hora aproximadamente. Recordad no abrir el horno hasta la última parte del horneado cuando ya el bizcocho ha crecido y está casi listo. Pinchadlo para aseguraros de que está perfectamente hecho por dentro (deberá salir la aguja o el cuchillo limpio, pero no tiene por qué salir seco del todo) y sacad el bizcocho del horno. ¡Ya lo tenemos!


Dejamos atemperar dentro del molde y desmoldamos sobre una rejilla para que termine de enfriarse por completo.

Para emborracharlo yo hice el día anterior (pero se puede hacer y usar en el momento) un almíbar con licor de peras:

  • 200 gr. azúcar
  • 300 gr. de agua
  • 60 gr. licor de peras o ron
  • vainilla a gusto o canela (las dos casan genial con nuestro bizcocho)
Solo tenemos que poner al fuego un par todos los ingredientes y que hierva un par de minutos. retiramos y añadimos el licor.

Cuanto más almíbar añadamos al bizcocho más rico estará. Así que paciencia, que lo admite prácticamente todo. Yo pongo el bizcocho encima de un  trozo de papel de plata y voy calando el bizcocho, a medida que va absorbiendo el almíbar, añado más y más.

Para presentarlo, espolvoreamos azúcar glass con ayuda de un colador y si os apetece podemos acompañar de unas natillas ligeras o una cremita inglesa.


Un bizcocho sencillo, húmedo, lleno de sabor y con un corte espectacular!!!!

Yo creo que es el colofón perfecto para agasajar a los vuestros en las maravillosas cenas o comidas navideñas que ya se acercan . ¿No os parece?


Un beso enorme como siempre, Belén.















jueves, 20 de noviembre de 2014

Macarons con mensaje

Hoy os traigo una entrada cortita, pero que muchos visteis en Facebook y os gustó, y algunos me dijisteis que cómo había hecho "la monería".

Es una forma sencilla y rápida de personalizar, sino todos, sí alguno de los macarons que vayamos a presentar o regalar, y un detalle personal que creo que queda muy "salao".


Yo en esta ocasión he hecho la mitad de la receta de Cristina, una alumna del taller de macarons Le Must que ya sabéis que imparto desde La Tallerería y en el que nos volvemos locos (alumnos y "profe" incluída) buscando el macaron casi perfecto.

Cristina tiene un precioso blog, Un pedacito de cielo, y quiso compartir conmigo y con sus compañeros esta deliciosa receta.

Yo sólo la he corregido haciendo la mitad para que no me salieran tantos macarons y le he añadido al TPT un haba tonka pequeña ralladita muy muy fina, me encanta el punto que le da al combinarla con el chocolate. Según el cacao que gastéis os saldrán más o menos oscuros, así que si queréis potenciar el color del choco añadid algo de colorante al TPT.

Una vez horneados sin problemas nuestros macarons (lo de sin problemas es para dar ánimos, jajajajaja), los dejaremos enfriar y reposar unas 24 horas en la nevera para que adquieran su textura definitiva y los decoraremos.

Podéis decorarlos antes o después de rellenarlos, yo lo hice con los macarons ya rellenos y recién sacados de la nevera porque así se manipulan mejor y están más firmes.

Sólo necesitamos unos sellos monos y adecuados a la circunferencia de los macarons que vamos a decorar, un pincel de uso alimentario (yo he usado una esponjita de esas de maquillar y también queda bien, limpia por supuesto!!!) y colorantes a vuestro gusto (alimentarios claro está). Con pequeños toquecitos con el pincel o con la esponja vamos impregnando el sello del colorante escogido y ya lo tenemos listos para estampar los macarons.


Con cuidado, y con el sello impregnado en el colorante estampadlo delicadamente y procurando que quede todo grabado (ya que el macaron hace forma de semiesfera) en la coquille delicadísima del macaron.

 Puede suceder alguna tragedia del tipo "me he cargado el macaron" o "qué mal se me ha marcado el sello", aviso!!!
Pero quedan taaaaaan bonitos que vale la pena perder alguno por el camino, además los macarons "tragediosos" se comen en el proceso y se te van todas las penas!!!!!


¿Quedan bonitos, verdad?

Venga a ver qué se os ocurre a vosotros!!!

Por cierto los sellos son de la tienda DELIPAPEL os dejo el link por si queréis echar un vistazo a todas las preciosidades que tiene María en la tienda física en Madrid y también on line. 

Un beso goooordo, Belén.

jueves, 6 de noviembre de 2014

Bizcocho de calabaza y chocolate


¿No os podéis quejar esta semana, eh? Dos entradas en apenas 48 horas, me estoy haciendo mayor...

Pero es que según mi hijo Pablo: "Esta receta la tienes que poner en el blog mamá".

Y ya sabéis que si hay algo que nos "puede" son los deseos de los hijos y, por qué no decirlo, un buen piropazo al pasar por delante de una obra, que los cuarenta son muy malos y una necesita refuerzo positivo. Juasjuasjuas!!!

Receta rápida, sin complicaciones, sin ensuciar casi nada y si tenéis Thermomix mejor que mejor, porque conseguiréis dejar la calabaza asada en un puré perfecto sin perder ni un segundo. Rica, húmeda, llena de sabor y con una textura... Y es que Halloween ha pasado, pero seguimos en tiempo de calabazas.



A mi me gusta asar la calabaza en el horno, en casa, aunque reconozco que últimamente casi que sale más a cuenta comprarla ya asada, porque la calabaza que usé para esta receta pesaba casi dos kilos y la tuve a 220º casi dos horas...¡Miedo me da la factura de la luz de este mes!

También podéis meterla en dados en el microondas e incluso hervirla y después escurrirla bien para que no suelte agua, pero para mi como mejor queda con diferencia es asada al horno, o en casa o comprada (que es lo que haré yo la próxima vez).

INGREDIENTES: para dos moldes como los de las fotos o para uno cuadrado de 25x25


  • 300 gr. calabaza ya asada y limpia de pepitas y corteza (sólo pulpa)
  • 200 ml de nata especial para montar (un tetrabrick de los pequeñitos unos 160 gr.)
  • 100 gr. azúcar blanquilla 
  • 100 gr. azúcar DEMERARA ( o azúcar moreno)
  • 3 huevos L
  • 300 gr. harina "bizcochona" (o harina y un sobrecito de "Royal")
  • 100 gr. chips chocolate
  • OPCIONAL: especias para pastel de calabaza, ralladura de naranja.

Si lo hacemos en el Thermomix, lo primero será dejar la pulpa de calabaza asada reducida a un puré bien fino, añadimos los huevos e integramos un poco. Los dos tipos de azúcar y la nata y le damos otro golpe a velocidad media, lo justo para ir mezclando los ingredientes a medida que los añadimos.

Incorporamos la harina y ahora en vez de darle al Thermonix, integramos bien la masa con una espátula (yo prefiero una vez añadida la harina hacerlo así, pero si queréis seguir con velocidad media, adelante!).

Por último los chips de chocolate. Queda una masa densa, así que no os preocupéis que no se nos irán los trocitos de choco al fondo.



Forramos el molde escogido con papel de horno (yo he usado unos moldes ideales de madera de álamo que podéis encontrar en LA TARTIENDA) y ponemos nuestra masa en el molde escogido. Podéis hacerlo en cupcakes o papelitos tipo "sobaos". Esta última opción me encanta porque queda una textura algo similar, o al menos a mi me los recuerda.

Podemos espolvorear la superficie de la masa con azúcar antes de entrar en el horno (quedará como una costra o crteza dura y muy agradable) u optar por espolvorear "a posteriori" con azúcar glass.

Y al horno a unos 170º!!! Ya sabéis que dependiendo de si estáis horneando dos moldes como los mios, cápsulas de cupcakes, o un molde más grande tardará más o menos en hacerse. Lo mejor como siempre es no abrir el horno si no es estrictamente necesario (y siempre muy rápido) durante las dos primeras terceras partes del tiempo de horneado, y cuando creáis que ya está, aguja y pinchazo al canto para asegurarnos de que está listo.



Si no tenéis Thermomix, triturad la calabaza con la batidora e incluso trabajadla un poco con un tenedor e id incorporando e integrando todos los ingredientes en el mismo orden y con la ayuda de unas simples varillas.

¿Qué me decís de la pinta? Mi "trasero" dice que sí, que está muy rica pero que pare ya de comer y comer...pero mi estómago dice que JA!!!!!!!

Ayyyyyy!!!  La eterna dicotomía: culo gordo o comer con conocimiento, jajajajajaja!!!

Por cierto ¿vistéis mi tartita de Halloween? Llevaba calabazas, pero de otra forma...


Un beso enorme como siempre, Belén.