jueves, 19 de octubre de 2017

Tarta de peras y almendra

Hace unos días que os estoy enseñando fotos y vídeos en mi cuenta de Instagram (@cupcakesagogo) algo de la maravillosa receta que os traigo hoy.

De hecho la he estado etiquetando con el hashtag #latartamasricadeltotoño y creo que me he quedado corta...

Las peras parece ser que son originarias de las regiones más orientales de Europa y de Asia occidental, donde su cultivo se remonta a miles de años. En España las denominaciones de origen Rincón de Soto, Lleida y Jumilla son claros exponentes de lo arraigado que está su cultivo en nuestro país y de su altísima calidad.


pera


Sabrosas, aromáticas, saludables y con una gran versatilidad a la hora de integrarlas en nuestros platos son sin duda una opción ganadora en cualquier receta ya sea dulce o salada.

La receta de hoy consta de una base de bizcocho de peras y almendra marcona, un almíbar básico, una crema de mantequilla aromatizada con un chorro generoso de Calvados y una decoración de peras caramelizadas al horno que seguro no os va a dejar indiferentes.

¿Empezamos?


INGREDIENTES (para dos moldes de unos 20 cm. de diámetro)

  • 250 gr. de huevos batidos
  • 320 gr. de azúcar blanquilla
  • 320 gr. harina bizcochona o leudante
  • 200 gr. nata líquida
  • 80 gr. almendra
  • dos peras "conferencia" hermosas (unos 350-400 gr. ya pelada y troceada)
  • pellizquito de sal
  • canela o especias al gusto

Es un bizcocho muy húmedo y muy sencillo de hacer. Comenzaremos batiendo un poco los huevos con el azúcar y la sal. Añadimos la almendra molida y tamizamos la harina antes de incorporarla a la mezcla que ya tenemos.

Echamos la nata que estará a temperatura ambiente como el resto de los ingredientes y con la ayuda de unas simples varillas de mano terminamos de integrar la masa. No es necesario batir mucho. Incorporamos la pera troceada con o sin piel, como más os guste, y la canela  o las especias que prefiráis añadir a este delicioso bizcocho.

Con las cantidades que os he dado tenéis para dos moldes de unos 20 cm. de diámetro, así que forrad los moldes y repartid la masa entre los dos, de modo que queden con una cantidad similar de masa cada uno.

Precalentamos el horno a unos 165-170º con calor arriba y abajo y horneamos durante unos 35 o 40 minutos, o como ya sabéis... hasta que al pinchar los bizcochos con una aguja o brocheta, ésta salga limpia.

Me gusta hacer los bizcochos de esta receta con bastante antelación: o los hago el día de antes al montaje de la tarta, o incluso los preparo la semana antes y los congelo. me da la sensación de que así reposados, están más ricos todavía.

Por cierto... ¡habemus video!







ALMÍBAR PARA CALAR

  • 100 gr. de azúcar
  • 200 gr. de agua
Con estas cantidades elaboraremos ahora un almíbar ligero para emborrachar generosamente nuestros bizcochos.
Yo suelo hacer almíbar de más y así lo que me sobra lo guardo en un bote en la nevera y voy tirando de él durante unas semanitas.
Sólo tenemos que poner en un cazo al fuego azúcar y agua (añadidle si os gusta una ramita de canela y un poco de corteza de limón), y tenerlo al fuego unos 5 minutos a partir de cuando empiece a hervir. Reservamos hasta que se atempere.


CREMA DE MANTEQUILLA Y MERENGUE SUIZO

  • 100 gr. claras
  • 200 gr. azúcar
  • 300 gr. mantequilla a temperatura ambiente
  • Un buen chorro de Calvados (licor de peras o brandy)

Para los que nunca habéis hecho una crema de mantequilla y merengue suizo (SMBC) os diré que es uno de los rellenos más sedosos que hay, aguanta bien el peso de los pisos de los bizcochos y es muy socorrido, ya que admite montones de variables al irle incorporando ingredientes diferentes (cacao, café, ganaches, frutas, siropes, licores, pastas concentradas...).

Comenzamos poniendo en un bol al baño maría las claras y el azúcar. Con unas varillas vamos removiendo poco a poco, hasta que el azúcar se disuelva por completo y al coger un poco de claras entre los dedos ya no notemos el granito del azúcar. Si tenéis termómetro de azúcar esto ocurrirá a los 60º más o menos, pero si no tenéis, ya sabéis que lo único que debéis conseguir es que se disuelva por completo el azúcar en las claras.



peras


Con las claras y el azúcar calientes, las pasamos a nuestra batidora y comenzamos a batir con las varillas. No vamos a conseguir un merengue de la consistencia del italiano, es más blandito, pero esperad a que añadamos la mantequilla y veréis qué textura!!!

Seguimos batiendo hasta que el merengue esté frío por completo, si no lo hacemos, al incorporar la mantequilla, ésta se derretirá y puede que se nos corte la crema. 


Para enfriar el merengue tenemos varias opciones:


  • Esperar (sí, y funciona!!!)
  • Poner el bol donde tenemos el merengue en otro bol más grande con agua fría e incluso con cubitos de hielo. A esta técnica se la conoce como baño maría inverso y no es otra cosa que, a diferencia del baño maría tradicional, utilizar agua fría y hielo para enfriar ciertas preparaciones.
  • Meter el merengue en la nevera (la menos aconsejable, si bien la más rápida).

Yo simplemente prefiero seguir batiendo el merengue hasta que al tocar el bol con las manos lo noto ya a mi temperatura corporal.

Una vez tenemos el merengue frío, comenzamos a añadir poco a poco la mantequilla a temperatura ambiente. Generalmente se aconseja para este paso cambiar el accesorio de las varillas por el de la pala (evidentemente, si vuestra única arma de trabajo son unas varillas, no hay opción) pero yo sigo con las varillas y el resultado es perfecto siempre.


Terminamos de integrar toda la mantequilla y continuamos batiendo. A medida que sigamos, veremos como la crema va "engordando" (igualita que yo, oiga usted!!) hasta quedar con una textura que a mi me recuerda al helado. a veces en el proceso de añadir la mantequilla puede parecer que la crema se nos corta...¡Que no cunda el pánico! Seguid batiendo con fe y se obrará el milagro!!!

¿Ya lo tenemos todooooooo? ¡Casi todo!

Añadid poco a poco la cantidad de Calvados o de licor para aromatizar nuestra crema. Yo le he puesto unos cinco taponcitos, para que no quede muy fuerte pero que se note!!!

¡Vamos con las peras caramelizadas que nos servirán para decorar la tarta y aportarán un toque crujiente escandaloso.

Con una mandolina cortamos en rodajitas bien finas dos peras (lavadas y peladas) tranversalmente, de arriba a abajo, para que se vean las semillitas por dentro y la forma original de la s peras. Pasamos las rodajas de pera por azúcar, y las disponemos en una bandeja de horno forrada con teflón o papel de hornear.

Horneamos a unos 120º hasta que estén con un preciosos color dorado y el caramelo se haya fundido por completo.



peras caramelizadas


Es el momento que hemos esperado durante todos estos párrafos interminables: el montaje de la tarta... #latartamasricadelotoño.

Cogemos cada bizcocho y lo desmoldamos, deben hacerlo sin dificultad porque los habéis forrado y engrasado muy requetebién. ¡Además si usáis esta maravilla de moldes que uso yo el éxito en el horneado y desmoldado del bizcocho está asegurado!

Yo he dividido cada bizcocho en dos discos con ayuda de una lira y un poquito de maña y paciencia.

Calamos generosamente todos los discos con el almíbar y vamos rellenando con la crema y montando pisos.

Llegados a este punto y si sois muy amantes de las peras y muy "dulceros", además de la crema podéis poner un poco de compota de peras casera o de peras caramelizads entre disco y disco mezcladas con la crema. Yo ya lo he visto excesivo y me he cortado un pelín ;;;)))

Una vez montados los cuatros pisos, terminamos de cubrir toda la tarta con la crema de mantequilla y rematamos nuestra tarta decorando los laterales con las chips de peritas caramelizadas.

Ni más ni menos... ¡Os debe quedar algo así!



tarta de peras y almendra



Rústica, elegante, otoñal, bonita, llena de sabores, matices y texturas... ¿Es o no es #latartamasricadelotoño?

El bocado es delicioso, con el toque untuoso de la crema y la chispa del Calvados. Uno de los trucos sin duda de la tarta es un buen almibarado, sed más que generosos y que quede bien emborrachada. Y para mi gusto no abuséis demasiado de la crema entre capa y capa: debe ser bizcocho con crema y no crema con algo de bizcocho.



tarta de peras y almendra



Disfrutadla comiéndola y elaborándola, y si además os gusta la fotografía disfrutad también sacándole fotos ¡No se puede ser más fotogénica! 

Espero que os guste la receta y si la hacéis compartidla en las RRSS con #latartamasricadelotoño y llenemos todo de tartas bonitas...

Un beso enorme, 

         Belén

martes, 10 de octubre de 2017

Muhammara

El Muhammara es una pasta tipo humus originaria de la ciudad de Alepo, Siria. Aunque como siempre en esto de los orígenes nunca se acaban de aclarar. También hay Muhammara en Turquía, donde es llamado acuka, en Irak o en Líbano.


muhammara


Es básicamente una pasta, ideal para dipear con trocitos de pan pita tostados, hecha con pimientos asados y nueces. Pero desde ya os digo que también es deliciosa como salsa para carnes y pollos asados y para pescados!

Uno de los ingredientes del Muhammara es la melaza de granada, algo muy sencillo de encontrar en los países anteriormente citados, pero no tan fácil de conseguir aquí en España. Pero no hay de qué preocuparse porque hacer melaza o sirope de granada es algo nada complicado y además estamos en una época perfecta para encontrar granadas riquísimas y a buen precio.


 granadas



Ingredientes Muhammara

  • 300 gr. de pimientos (yo los uso del piquillo y los compro ya asados, pero podéis asarlos vosotros en casa)
  • 120 gr. de nueces ya peladas
  • 40 gr. de pan rallado o de pan tostado (yo suelo tostarlo)
  • 1 diente de ajo, aunque la cantidad de ajo como de las demás especias va un poco a gusto de cada uno
  • Media cucharadita de pimentón ahumado
  • El zumo de medio limón
  • Una pizca de comino molido
  • Pimienta negra
  • Un buen chorro de aceite de oliva virgen extra
  • Dos cucharadas soperas de melaza de granada
  • sal

Para la cantidad de melaza de granada que lleva esta receta (incluso sobrará un poco para volver a hacer), necesitamos dos granadas y azúcar. Desgranamos las granadas y las trituramos en nuestro procesador. Las colamos para quedarnos sólo con el zumo y desechamos todas las pieles.

Pesamos el líquido obtenido y lo ponemos en un cazo al fuego junto con la tercera parte de su
peso de azúcar. Por ejemplo, si obtenemos 150 gr. de zumo de granada, añadiremos 50 gr. de azúcar y un chorrito de limón, y pondremos a fuego suave hasta que reduzca y nos quede una textura como de miel ligera o jarabe.


granadas


¡Ojo! No esperéis a ver la melaza muy densa, porque luego al enfriar engorda y mucho.

Con la melaza preparada y templada y todos los ingredientes listos, sólo nos queda poner todos los ingredientes en nuestro procesador e integrar.


melaza de granada


Yo el aceite, la sal y el limón los añado en el último momento porque así voy viendo la textura que quiero obtener y el punto de sal y de limón que más me gusta.

Y ahora viene lo mejor: tostamos unos panes pita y a disfrutar de este plato con quien más os guste.


muhammara



Porque no sólo de hummus vive el hombre y porque comer rico, divertido y sano es muy fácil: ¡sólo hay que querer!

Si te animas a hacerlo, ya sabes... ¡cuéntamelo!

Un beso, Belén.

jueves, 5 de octubre de 2017

Nutella casera "light"

Que las cremas de cacao con avellanas son una delicia es un hecho, y que más de uno ahogamos las penas a base de mantita, sofá y bote de Nutella en mano mientras nos caen los lagrimones es una realidad. ¡Sí, no os riáis que os estoy viendo y más de uno lo hacéis!

Pero la cara B de estas cremas de cacao y avellanas industriales no es tan graciosa...

¿Sabíais que más de la mitad del envase de Nutella es azúcar? Por no hablar de las grasas "trans", responsables de que nuestras arterias se llenen de placas de colesterol, o del aceite de palma que llevan, o de la manteca... y por no hacer ya mención a la descomunal ingesta de calorías que un bocata de crema de cacao implica "pal body".

Tampoco nos vamos a agobiar ¿eh? que de vez en cuando no hace daño y darse un capricho es recomendable y necesario.

Cocinando Sabores desde su cuenta de Instagram (date un paseo y conócela un poquito mejor) nos lanzó hace unos días un reto: hacer crema de cacao casera, mucho más sana y sabiendo lo que le ponemos, y reunir todas las ideas bajo el #estosiescremdelacrem.





¡Y aquí está mi propuesta! Evidentemente no es Nutella, pero está muy rica.

No lleva azúcar, ni leche (lo cual agradecerán los intolerantes a la lactosa), es mucho más baja en calorías y además tiene un alto contenido en fibra porque la base de la crema es... ¡de calabaza! Sólo una cucharada de aceite de girasol para los dos tarros que nos salen es la grasa que junto al cacao en polvo le vamos a meter, así que son razones más que suficientes para darle una oportunidad a esta crema de cacao y avellanas casera ¿no crees?

INGREDIENTES Nutella casera (salen dos tarros)

  • 300 gr. calabaza asada
  • 150 gr. avellanas ya tostadas y retirando la mayor cantidad de piel que podamos
  • 4 cucharadas de cacao en polvo
  • 2 cucharadas de miel (yo de mil flores)
  • 1 cucharada de aceite de girasol
  • Si la calabaza no es muy dulce añádele algún edulcorante (yo no le he añadido nada).




Tan sencillo como poner todos los ingredientes en el Thermomix o procesadora similar y tenerlo un buen ratito triturándose y emulsionándose todo junto. Si vuestro procesador no es muy potente puede que no os quede una crema tan fina como la mía, pero rica estará igual.




La textura queda perfecta nada más hacerla y no se endurece ni se queda como una piedra cuando la guardamos en la nevera. ¡Así que no hay excusas! No hay motivos para esperar ni un segundo más y poder disfrutar de una crema de cacao y avellanas casera, saludable, baja en grasas y riquísima.

Mi hijo pequeño, Ale, no es de muy buen comer, a todo le encuentra "peros" y digamos que es algo melindres, pero mi crema...¡Ha pasado su cata! Dice que está rica, que sabe mucho a avellanas y de la calabaza no se ha dado ni cuenta ¡SSSSSSSSShhhhhhh, que no se entere!






Un beso enorme y ojalá os animéis a hacerla, 

                                            Belén.

martes, 3 de octubre de 2017

Galletas de avena

De avena... y de chocolate, y de semillas, y de coco y de todo lo que quieres ponerles porque esta receta es una de esas todoterreno que lo mismo valen "para un roto que para un descosido".


galletas de avena


El otro día andaba yo cotilleando por Instagram y me llamaron la atención unas galletas de Bizcocheando. Le pregunté a Cristina por la receta y en 5 minutos me pasaba el enlace para que las hiciera y le contara mi impresión...

¿Mi impresión? Pues a primera vista he de deciros que cuando me puse a hacer la receta tuve alguna reticencia...y ¡es que la receta en cuestión lleva plátano! Que me perdonen los canarios pero no es una de mis frutas preferidas...¡vaya que no me gusta ná de ná!

Pero una que es muy de acabar lo que empieza siguió enfrascada en la receta... ¡Y lo que me alegro!

Porque a medida que las galletas se horneaban mi cara de felicidad iba en aumento, y el olorcillo que impregnaba la cocina me iba avisando de la ricura que después iba a tener la suerte de catar: unas galletas hechas de avena al 100%, con un sabor riquísimo e intenso y una textura no crujiente, más bien tiernecita, pero sin duda maravillosa.



galletas de avena


Y si con todo esto que os cuento no estáis ya salivando esperad que sigo...

Seguí la receta prácticamente al pie de la letra, pero el espíritu libre que llevo dentro siempre me hace hacer pequeñas "maldades" y alguna cosilla de cosecha propia introduje:


  • Dos cucharaditas de azúcar moreno (la receta original no lleva nada de nada de azúcar, así que más saludable imposible).
  • Un puñadito de cubitos de coco deshidratado (el toque del coco gusta mucho en casa y al chocolate le va de perlas).
  • Y como no tenía frutos secos eché mano de un puñado de mix de semillas variadas que tenía por casa.
  • También reduje un poco la cantidad de aceite, puse 75 gr. algo menos de lo que indica la receta original (aconsejada también por Cristina"Bizcocheando").

Yo como siempre lo puse todo en plan salvaje en mi Thermomix, le metí unos cuantos meneos y formé bolitas de unos 20-25 gr. que puse sobre una lámina de teflón y aplasté en plan tamaño cookies.

Como dice Cristina, que no os preocupe ponerlas bastante juntas porque no se hacen más grandes al hornear.

¡Unos 20 minutos a 175º y listas! Tal vez podría incluso haberlas horneado durante más tiempo, para que resultaran más crujientes, pero así con esos tiempos os aseguro que aquí han triunfado.

¡Ya llevo dos hornadas!

Ya había hecho más veces galletas de avena, y éstas están riquísimas también, pero lo que más me llamó la atención de la receta de Cristina es el porcentaje tan grande de avena que lleva la receta y la mínima cantidad de harina integral.


BENEFICIOS DE LA AVENA:


De entre sus muchos beneficios destacaremos:

  • Su poder depurativo gracias a la gran catnidad de aminoácidos que posee.
  • Mejora la digerstión y el tránsito intestinal.
  • Regula los niveles de azúcar en sangre.
  • Y posee gran cantidad de ácidos omega 3, yodo y vitamina B.

¿Quieres la receta original? Pues no dudes en pasarte por AQUÍ  para consultarla y hazla tal cual o con mis sugerencias, pero anímate que son de lo más saludable y enganchan y... ya sabes eso de que el que avisa no es traidor.


galletas de avena


Un besazo enorme, gracias a Cristina por facilitarme su receta y a vosotros como siempre por ESTAR.

       Belén.


En casa igual que aparecen desaparecen...¿no os lo creéis?


viernes, 29 de septiembre de 2017

Tarta Sara o "Mascota"

La tarta Sara o "Mascota" como se le llama también, es sin duda uno de esos sabores que me acompaña desde siempre: mi padre era un enamorado de todo lo que llevara almendra, y raro era el domingo que en la bandeja de pasteles que comprábamos en la pastelería "Rhoa" no había una porción de tarta Sara. Eran porciones individuales, redonditas, y mi padre las cortaba en cuatro trocitos para que nadie se quedara sin probarlas...

La almendra laminada y tostada por fuera, la crema suave casi etérea del relleno y el ligero bizcocho bien emborrachado siguen volviéndome loca y no dudo en pedirla y en disfrutarla si la veo en el expositor de alguna pastelería, con algo de remordimientos calóricos, eso sí!

Así que andaba yo detrás de hacer un día de estos la receta a mi manera, claro está, y el 17 cumpleaños de mi hijo Ale ha sido la excusa perfecta para hacerla.


tarta sara



INGREDIENTES:


BIZCOCHO GENOVÉS (molde de 178 mm x 76 mm)

  • 150 gr de azúcar
  • 4 huevos
  • 1 pellizco de sal
  • 120 gr de harina

No me andaré con rodeos que la receta es larga. Para el bizcocho genovés que cada uno use su receta preferida, la verdad es que poco varían las proporciones de una receta a otra. Yo siempre uso la misma receta, primero porque me sale el bizcocho justo hasta el borde del molde que uso, sin tener que volverme loca haciendo operaciones para calcular volúmenes y cantidades (que una es de letras puras, oiga usted!) y segundo porque hago la receta en el Thermomix y no me complico. La receta no es otra que la del blog Velocidad Cuchara. Y para verla sólo tendrás que hacer click AQUÍ.

Consulta el modus operandi en el link que lo explican muy requetebién y cambia sólo el dato que se da allí del tamaño del molde por el que os aconsejo yo.

Yo lo horneo a 175º durante unos 50 minutos o hasta que veo que al pincharlo sale el tester limpio. 

Para la tarta Sara me gusta hacerlo de un día para otro, o si voy con prisas lo hago días antes y lo congelo.


CREMA DE MANTEQUILLA

Nos va a sobrar un poquito, sobre todo si partís el bizcocho por la mitad (si sacáis tres discos no os sobrará tanto), pero más vale que sobre (y la usamos después para rellenar unos macarons) a que falte.


  • 300 gr. mantequilla en pomada
  • 100 gr. de azúcar
  • 200 gr. de agua
  • aroma de almendra o vainilla de buena calidad
Hacemos un almíbar ligero con el agua y el azúcar. Lo ponemos todo en un cazo al fuego y llevamos a ebullición durante 5 minutos, reservamos para que se enfríe por completo.
Una vez tenemos el almíbar frío (si lo añadimos caliente arruinaremos la crema), trabajamos en la batidora la mantequilla hasta que comience a blanquear, en ese momento empezamos a añadir el almíbar poco a poco. A medida que veamos que la mantequilla va aceptando el almíbar, vamos añadiendo más, muy de poco en poco hasta que lo absorba completamente por completo.

Es el momento de aromatizar nuestra crema: podemos añadirle un poco de aroma de almendra, ésta es una opción que a mí me gusta mucho, o podemos simplemente añadirle el interior de una vaina de vainilla o una cucharadita de un buen extracto.

ALMÍBAR PARA EMBORRACHAR

Con las mismas proporciones que hemos usado para hacer el almíbar de la crema, elaboraremos ahora un almíbar también ligero para emborrachar generosamente nuestro bizcocho genovés.
Yo suelo hacer almíbar de más y así lo que me sobra lo guardo en un bote en la nevera y voy tirando de él durante unas semanitas.


tarta sara





¡Venga, que ya lo tenemos todo! Ahora viene lo divertido: el montaje de la tarta.

Con ayuda de una lira cortamos el bizcocho en discos. Yo lo corto en dos, pero la altura del bizcocho nos da hasta para sacar tres discos, así que como vosotros prefiráis. Emborrachamos muy generosamente los discos de bizcocho con el almíbar reservado. Sin duda uno de los trucos para que una tarta Sara se convierta en tarta Saritísima es que quede bien empapada y no resulte seca al comerla, así que insisto: ¡sed generosos con el almíbar!

Con la ayuda de una manga pastelera y de una espátula rellenamos los discos procurando que quede el relleno repartido de una forma homogénea para que no se nos quede inclinada la tarta al montarla.

Y una vez los discos rellenos y montados cubrimos toda la tarta con una capa más o menos abundante (eso va a gustos) de más crema de mantequilla con almíbar, incidiendo en los huecos que puedan quedar entre piso y piso de la tarta y procurando que nos quede una capa lo más uniforme y perfecta posible.

Una vez tenemos la tarta completamente cubierta con la crema de mantequilla, cubrimos con mimo y mucho cuidado con almendras fileteadas: yo las compro crudas y les doy un golpe de horno a unos 180º hasta que las veo con un bonito tono dorado.

No hay truco para cubrir la tarta con almendras: maña, un poquito de paciencia y buen hacer. ;;;)))

Así ya está terminada la tarta, pero como me sobraba crema decidí estrenar mi boquilla Saint Honoré que queda muy bonita y remata  la tarta dejándola más festiva ¿No os parece?

Unos macarons como los de la foto que os enseño más abajo para decorar a nuestra Saritísima, unas flores, o el detalle que más os apetezca y os aseguro que ¡os van a hacer la ola! 


macarons



A mí ya me la han hecho, así que venga ¿a qué esperáis?

Un beso enorme,   
    
                    Belén.



tarta sara




















miércoles, 20 de septiembre de 2017

Macarons unicornio

Lo se, no me pega nada de nada el #rollocuquiunicornio... pero os aseguro que el motivo lo merece, y hasta aquí puedo leer. 

Una personita maravillosa será feliz durante unos instantes, conseguiré borrarle algo del dolor que la persigue desde que nació y mis macarons unicornio seguro que harán de su tercer cumpleaños un cumple muy especial.



macarons unicornio



No más tristezas... ¡Los unicornios han saltado de los libros de mitología y lo han inundado todo, hasta los macarons!

Y aquí va mi propuesta esta vez en forma de videotutorial para que veáis paso a paso cómo he hecho yo mis unicornios.

Si queréis plantilla, aunque no es necesaria, AQUÍ os podéis descargar la que se ve en el vídeo, aunque la forma es tan sencilla que si tenéis un poco de maña no os hará falta ni siquiera plantilla.

La receta es una receta básica de macarons de vainilla: a mi receta preferida le he añadido una vaina de vainilla raspadita y el relleno es una crema frangipane de lo más tradicional.

Podéis hacer los macarons con merengue francés o con merengue italiano, en el blog tenéis recetas y paso a paso de cómo hacer unos macarons deliciosos. Y repasar entradas como ÉSTA o ESTA OTRA os ayudará a conseguir unos macarons muy ricos si andáis algo despistados en el tema.

Si no andas despistado, vaya que andas "pez total", consulta esta entrada de AQUÍ, o directamente apúntate a alguno de mis talleres online y ¡engánchate de una vez por todas a la locura de los macarons!

Y una vez soltado el rollo, vamos a lo que interesa: ¡dentro vídeo!







Os vais a animar, ¿verdad?

Un beso enorme y espero que os guste, Belén.


sábado, 9 de septiembre de 2017

Carpaccio de calabacín

Ya, ya sé que dentro de nada entraremos en época de calabazas, guisos y pucheros, que el verano ya está dando sus últimos coletazos y que, al menos hoy, ya he tenido que taparme un poco porque comienza a hacer "fresquito".

Pero también es verdad que septiembre es mes de buenos propósitos, de querer quitarnos los kilos ganados durante los "cerveceos", las tapas y los atardeceres con mojitos del verano, y por eso esta receta nos puede venir genial.

El carpaccio es básicamente una preparación en la que presentamos la carne o el pescado crudos, marinados y cortados en finísimas láminas, pero al cobijo de la palabra carpaccio y de ese laminado ultrafino aparecen nuevas ideas y la de hoy con calabacín es prueba de ello.


CARPACCIO DE CALABACÍN (para dos personas)


  • 1 calabacín mediano bien limpio sin cortar
  • 8-10 tomates secos
  • Aceite de oliva virgen extra-AOVE
  • piñones (crudos o tostaditos en la sartén)
  • lascas de parmesano
  • zumo de 1 limón
  • sal y pimienta





Comenzamos cortando el calabacín en láminas finísimas con la ayuda de la mandolina o de un pelador de verduras que corte muy bien.

El mundo mandolina es variado y extenso con un montón de modelos y diseños y os puedo asegurar que nunca había tenido la necesidad de comprar una, sobre todo porque no son baratas y menos si son de buena calidad. Pero estoy feliz con la que me he comprado y es que la uso a diario y ahorro en tiempo y en accidentes caseros. Es muy segura y lo más importante a mí me resulta cómoda de limpiar. Podéis echarle un ojo AQUÍ.

Comenzamos poniendo a remojo con agua calentita los tomates secos para que se rehidraten y después añadirlos al aliño.

El calabacín no lo pelamos, sólo lo limpiamos bien y le quitamos los extremos.

Disponemos los calabacines bien extendidos sobre la fuente o plato en el que vayamos a preparar la receta y rociamos más que generosamente con el zumo de limón. No escatiméis en zumo: la receta pone que añadáis el zumo de un limón, pero si es pequeño o con poco zumo ponedle dos. El limón, su acidez es lo que jugará a nuestro favor en esta ensalada quitando parte del característico amargo del calabacín. Reservamos.

Mientras el calabacín se macera un poco preparamos el aliño: en un poco de AOVE (a gustos según las calorías que queramos ahorrar y los kilos que nos sobren...) añadimos sal y los tomates rehidratados cortados en trozos pequeños y emulsionamos un poquito. Podéis añadir también un poco de pimienta molida y aceto balsámico, pero os lo dejo un poco "a gusto del consumidor".

Por encima del carpaccio disponemos unos cuantos piñones, el aliño de AOVE con los tomates y para rematar el carpaccio unas lascas de queso parmesano (¡sin pasarse que estamos a dieta, oiga usted!).





¡Y ya! ¿Yaaaaaaaaa? ¡Ya!

Como siempre digo comer rico no tiene que ser sinónimo de elaboraciones largas y costosas. Y sin duda el carpaccio de calabacín es la prueba perfecta de ello. Ya sé que muchos podéis tener cierta reticencia a comer el calabacín crudo, pero bien marinado con el limón queda riquísimi y el contraste de sabores y texturas de todos los ingredientes os aseguro que os va a encantar.

Y como una imagen vale más que mil palabras... ¡dentro vídeo!








Espero que lo hagáis y que por supuesto os guste, todo lo que os traigo es con esa ilusión.

Un beso grande, Belén.