viernes, 17 de octubre de 2014

"Brutti ma buoni" y un otoño que va a ser maravilloso...

Ya estoy aquí!!! Desde que volví de verano me propuse no estar tanto tiempo desaparecida del blog, y aunque por toooodas las cosas que hago y llevo en mente y por mi carácter no soy muy de rutinas fijas, estoy intentando ser buena y aparecer por aquí para no dejaros demasiado tiempo abandonados y hacer lo que más me gusta: compartir con vosotros mis recetas, algo de mis cosas y un mucho de mi.

Tengo varias recetas en el tintero: la típica coca de verduras que tanto consumimos por el Mediterráneo pero versionada un poquito, más recetas para la panificadora, una maravilla de tarta de chocolate y peras... Pero hoy me apetece que conozcáis esta receta, los "brutti ma buoni", que significa  "feos pero ricos".

Si bien en la mayoría de sitios hablan de ellos como unas galletas de merengue de origen toscano, hay otros lugares italianos que se disputan su origen. Así en Varese, en Lombardía al norte de Milán, también son típicos y los hacen bien ricos.

Es una receta fantástica para aprovechar claras de recetas de macarons por ejemplo, ya que la base es un merengue al que le vamos a añadir avellanas troceadas. En internet podéis encontrar recetas con almendras, u otros frutos secos distintos a las avellanas, con cacao...pero digamos que la receta más clásica es la hecha con "nocciole", avellanas.


Vais a ver qué cosa más rápida, más sencilla y más rica!!!

INGREDIENTES: Para unos 16 "brutti ma buoni"
  • 125 gr. de avellanas (si están peladas mejor)
  • 100 gr. azúcar
  • 50 gr. de claras
  • vainilla
Lo primero que haremos es preparar las avellanas, yo las pongo peladas,  aunque también hay recetas en las que las ponen con piel, en Mercadona las he encontrado peladas, pero si no las encontráis peladas y os molesta la piel, sólo hay que ponerlas encima de un trapo de cocina limpia, enrollarlo y frotar con energía, las pieles se separarán casi todas, y si queda alguna no pasa nada, "PA DENTRO"!!!

Trituramos muy burdamente las avellanas en un procesador o picadora o incluso en un mortero, pero recordad que queden trocitos grandes, no queremos una harina de avellanas, y reservamos.


Ahora toca hacer el merengue, comenzamos a batir las claras  (si queréis podéis añadir una pizca de sal, pero yo no lo hago)  y cuando vaya llegando a punto de nieve comenzamos a incorporarle poco a poco el azúcar, hasta conseguir un merengue firme y bien brillante. ¡¡¡Ayyyyy, qué bonito es el merengue!

Incorporamos al merengue las avellanas picadas y un poco de vainilla al gusto de cada uno (la que más os guste, un buen extracto o una vaina de vainilla raspadita) y pasamos la mezcla a un cazo que pondremos al fuego (medio) para trabajar la mezcla.

No podemos parar de mover con una cuchara de madera la mezcla, ya que de lo contrario se nos agarrará. Pese a todo, es muy normal que se nos agarre un poquito. Veremos cómo va cambiando de color, cogiendo un tono más dorado y cómo se va espesando y despegándose de las paredes del cazo .¡Ése es el punto!


Ahora sólo nos queda formar bolitas con ayuda de una cucharita sobre papel de horno, silpat o como yo sobre mis inseparables láminas de Teflón, podéis encontrarlas AQUI

No os preocupéis si quedan feos, o con formas diferentes...ése es su principal encanto y sello característico.

Precalentamos el horno a unos 160/170º con calor arriba y abjo y a esperar!! Pero la espera no es muy larga, en unos 15/20 minutos estarán listos. Puede que los notéis tiernecitos al salir pero se endurecen algo al enfriarse.


¿Qué si están buenos? Pues para cogerlos a puñados como en la foto y  comérselos como si fueran pipas, así que ya estáis tardando.

¡Buen fin de semana! Nos vemos YA, Belén.




viernes, 10 de octubre de 2014

Pan de cerveza Guinness y canela

¿Todos preparados para una nueva receta para amortizar a tope nuestras panificadoras?

Pues vamos allá!! La receta es una mezcla de recetas de aquí y de allí, no me gusta coger una receta y copiarla tal cual, me gusta "marranear" y a veces da resultado y a veces no. Pero en el caso de esta receta y tras tres maravillosos panes como resultado, me atrevo a compartirla con todos vosotros.


Es un pan de miga densa y alveolo pequeño, muy del gusto europeo, pero tierno y con un maravilloso sabor a canela y con un toque dulce que combina a la perfección con mermeladas, mantequilla y quesos crema. Se conserva tierno varios días...aunque no sé yo si os va a durar tanto tiempo "vivo".

INGREDIENTES:

  • 200 ml. cerveza Guinness
  • 100 ml. de agua
  • 1 tsp. sal
  • 30 gr. de azúcar Demerara (en su defecto ottro azúcar moreno)
  • 125 gr. harina de espelta integral
  • 350 gr. harina de fuerza
  • 1 sobre de levadura de panadero Royal 
  • canela al gusto
  • semillas variadas para decorar o para integrar dentro de nuestra masa al gusto* 
  • harina para espolvorear

Recordad que en el caso de los panes hechos en panificadoras es importante que respetemos el orden en el que vamos a añadir los ingredientes en la cubeta.
Una vez puestos todos los ingredientes en la cubeta, seleccionamos el programa INTEGRAL, peso 750 gr, y el dorado más intenso que nos deje nuestra panificadora.

Así pues nuestra panificadora comenzará a trabajar con esta secuencia de pasos:
  1. Precalentado de 15 minutos
  2. Primer amasado 11 minutos
  3. Fermentación 30 minutos, 
  4. Segundo amasado de unos 2 minutos* 
  5. Segunda fermentación de 38 minutos
  6. Amasado rápido
  7. Tercera fermentación de 35 minutos
  8. Horneado 60 minutos

*Si decidimos añadir semillas a nuestro pan, hacedlo cuando la señal sonora (pitido) se oiga a mitad del segundo amasado.



Después del amasado rápido (paso 6) a mi me gusta sacar el pan de la cubeta y amasarlos unos minutos a mano. Además aprovecho para sacar los ganchos amasadores y para untarme las manos con un poco de aceite de oliva y disponer de nuevo la masa en la cubeta de modo que cubra toda la superficie y quede dispuesta de un modo uniforme.

Una vez realizada la última fermentación y antes del horneado, levanto la tapa de la panificadora y greño el pan (le hago unos cortes con una cuchilla, cútex o cuchillo afilado) y espolvoreo con las semillas escogidas y harina.

Recuerda estos trucos a la hora de hacer tu pan con la panificadora:
  • Vamos a trabajar a veces con masas más hidratadas y más fluidas y otras con masas más densas. Es importante que le echéis de vez en cuando un ojo a la panificadora, o a través del cristal o levantando la tapa tranquilamente. Durante el amasado y el levado no hay problema. Evidentemente durante el horneado, corréis peligro de quemaros y además lo mismo que si se tratara de un horno normal, no es conveniente que lo abráis demasiado. Así si se trata de una masa espesa, puede que alguno de los ganchos amasadores no gire bien y haya que liberarlo con ayuda de la herramienta para sacar los ganchos de algo de masa para que vuelva a girar, e incluso puede que tengamos que recoger algo de masa que quede en las paredes con la ayuda de una espátula.
  • Una vez acabe el amasado, mirad el pan, si se ha dividido en dos partes cada una alrededor de uno de los ganchos, procurad con las manos untadas en un poco de aceite, formar una masa en bloque y que se distribuya por igual por toda la cubeta para que el levado y posterior horneado se produzcan de un modo uniforme y nos quede un pan bien formado.
  • Terminado el amasado podemos retirar los ganchos amasadores, aunque si los dejáis no pasa nada. Simplemente os costará más desmoldar el pan y los agujeros que dejarán serán mayores.
  • Antes del horneado, probad a greñar el pan con un cutex o una cuchilla y espolvoread con harina la superficie del pan para conseguir un aspecto más bonito. También podéis espolvorearlo con vuestras semillas preferidas.Cuando acabe el horneado, dejad reposar el pan hasta que se enfríe dentro de la panificadora y  una vez frío proceder al desmoldado con un golpe enérgico
  • Si el pan nos ha quedado muy blanco y sin un bonito color dorado, siempre podemos gratinarlo en el horno 5 minutos, veréis si cambia el aspecto con esos 5 minutillos de "maquillaje.


Espero que os guste y que lo hagáis muuuuchas veces, yo llevo dos semanas desayunando este pan: lo pongo en la sandwichera, lo tuesto y le echo un chorro de un buen aceite de oliva y azúcar, con mi taza "mañanera" de té me da la energía que necesito para no parar en toda la mañana.



Así que todos a hacerlo, que quiero que me digáis qué os parece. 

Un beso fuerte y gracias por estar ahí, Belén.




sábado, 4 de octubre de 2014

Tarta de Santiago

¿Todo el mundo preparado para leer esta entrada y salir pitando con la lista de las ingredientes al súper? Una receta sencilla, yo creo que menos los macarons, como todas las que suelo compartir con vosotros, una tarta de siempre, con ese ingrediente tan nuestro como es la almendra, delicada, suave...



Se cree que la torta de Santiago tiene su origen en Galicia durante la Edad Media. A pesar de que apenas existen almendros en Galicia, su consumo  y comercio puede atestiguarse desde la Baja Edad Media. La almendra era importada por vía marítima desde las tierras del Levante español.
Alrededor de año 1577  D. Pedro de Porto visitó la Universidad de Santiago, llevando consigo la receta de lo que se conocía por aquel entonces como  “torta real”, su elaboración era muy parecida a lo que hoy en día se denomina Tarta de Santiago
El Cuaderno de confitería de Luis Bartolomé de Leybar elaborado hacia 1838 y de origen gallego, contiene la primera noticia fidedigna sobre este postre que denomina vizcochos de almendras. Contiene los elementos básicos y los procedimientos de la actual tarta compostelana.
Este postre, de intensa tradición histórica en Galicia, adquiere su forma definitiva en 1924, cuando José Mora Soto fundador de la compostelana Casa Mora, decidió adornar sus tartas de almendra con una silueta de cruz de Santiago, uniendo en este gesto un símbolo de la ciudad y una especialidad tradicional. 


La receta que os traigo es la que llevo haciendo desde que hace ya la friolera de 20 años llegó a casa mi primera Thermomix. Las que tengáis Th la conoceréis perfectamente y podéis seguir los pasos indicados en el recetario básico. Pero sin Thermomix elaborarla es sencillo y el resultado igualmente maravilloso, de hecho no creo que en la Edad Media tuvieran la Th para prepararla ¿no?

Lo único que he cambiado de la receta original es la cantidad de huevos, ya que llevaba 3 huevos enteros y 4 yemas. Por comodidad, y por no quedarme con claras "viudas" y también por no meter tanta grasa de las yemas, he ajustado los huevos a mi gusto y conveniencia (una que es rebelde por naturaleza).

INGREDIENTES:
  • 200 gr. azúcar (mejor si es glass, pero puede ser normal también)
  • la piel ralladita de un limón de buen tamaño
  • 250 gr. de almendra molida cruda de buena calidad
  • 2 cucharadas de mantequilla (un poco a ojo, nada de agobiarse)
  • 50 gr, de harina
  • 1 sobrecito de impulsor químico (Levadura "Royal")
  • Un pellizco de sal
  • 4 huevos (yo he usado XL)



Ponemos en un bol la almendra, el azúcar, la ralladura de limón, la mantequilla bien blandita en pomada y los huevos. Mezclamos bien con una espátula hasta que quede todo integrado. Incorporamos la harina, la sal y la levadura y terminamos de integrar de un modo rápido y sin complicaciones.Si tenéis batidora o robot de cocina usadlo también sin problemas.

Para hornearla yo he usado la cazuela de la serie EFFICIENT de BRA, una maravilla, porque lo mismo sirve para fuego, vitro o inducción que para el horno, Se desmolda perfectamente sin necesidad de encamisar el molde, usar sprays antidesmoldantes o poner un poquito de aceite o mantequilla y harina. El diámetro de la cazuela de BRA que yo he utilizado es de 28 cm. y me parece que queda de un tamaño y altura ideal.



Si no tenéis este tipo de cazuela, usad vuestros moldes para tartas y bizcochos de siempre, pero recordad preparadlos antes para que se desmolden con facilidad y no se os rompan. Un truco que yo hago es poner en la base de los moldes círculos de láminas de teflón recortadas a la medida del molde que voy a usar. Es antiadherente y se puede reutilizar un montón de veces y te asegura unos desmoldados perfectos. Podéis encontrar láminas de teflón AQUÍ y recortarlas con unas tijeras según los tamaños de vuestros moldes.


Ya sólo nos queda meter la tarta en el horno previamente calentado a 180º durante unos 20 minutos, Se hace bastante rápido, así que vigiladla y pinchadla con un cuchillo o brocheta para ver si ya está perfecta.

Si tenéis paciencia recortad una cruz de Santiago en un papel o cartulina y ponedla en medio de la tarta (ya fría) mientras espolvoreáis azúcar glass con la ayuda de un colador para que el azúcar caiga uniformemente sobre nuestra tarta y deje la huella de la cruz al quitar la plantilla.



Yo como estaba perezosa, me limité a espolvorearla generosamente con azúcar glass y "arreando" que es gerundio... ¿o era infinitivo? ;;;)))

Riquísima, con un bocado casi celestial, muy nuestra, de siempre y sencilla ¿Se puede pedir más?

Un beso muy grande y si os animáis a hacerla espero vuestras tartas de Santiago en mi facebook para poder disfrutarlas todos juntos. Belén.





martes, 30 de septiembre de 2014

Pan básico

Pues vamos allá con la primera receta de pan para la panificadora. Por supuesto muchos me habéis preguntado en fb que si la receta puede hacerse sin panificadora, y la repuesta es sí. Respetad el número de amasados, los levados, aprended a bolear o a formar panes en cualquiera de las fantásticas webs que hay y jugad con mis propuestas y las vuestras propias. ¡Hacer pan es maravilloso!


Si aún no habéis estrenado la panificadora, seguid las instrucciones del fabricante: por ejemplo en la mía del Lidl,  hay que limpiar bien la cubeta y demás accesorios y ponerla 5 minutos en marcha. Puede que huela un poco raro, es normal.

A mi, cuando fui a programarla para hacer mi primer pan, me dada este mensaje de error HHH, y me estaba volviendo loca, cuando leí que si la panificadora está muy caliente hay que desenchufarla y dejar que se enfríe. Así que todo el mundo tranquilo que en cuanto se enfríe empezamos!!

Leer las instrucciones, saber como funciona el "bichejo" y hacernos con él es vital, Así que si o si, hay que leerse las instrucciones de "pe a pa".

Vamos primero con la receta de pan blanco, que no es mía y además (raro en mi) no he tuneado nada, pero como era la primera vez he querido ser formalita. La podréis encontrar en un montón de foros de panificadoras y seguro que en muchas webs, por éso no citaré ninguna en particular.

Lo que más me ha gustado de este pan, es que se hace con el programa EXPRESO para  panes con harinas menos fuertes ni ingredientes duros. Es un programa corto, perfecto para nuestras ansias panarras del primer día. Empieza el programa con un amasado de unos 8 minutos, amasado de unos 5 minutos, fermentación de 20 minutos y acaba con un  horneado 45 minutos.




INGREDIENTES


  • 285 ml. agua directamente del grifo, sin problemas. Podéis templarla un poco en el micro, pero no es necesario.
  • 3cucharadas soperas de aceite de oliva
  • 1 cucharadita de postre de sal
  • 500gr. harina de fuerza (no me compliqué y usé la de Mercadona)
  • Un sobre de levadura seca de panadería
Recordad que es importante que respetéis el orden en el que vamos a ir echando los ingredientes en la cubeta.

Introducimos los ingredientes, programamos el EXPRESO, 750 gr, de peso y yo siempre pongo la opción en la que el pan salga más doradito. Le damos al start y comenzamos!!

Cosas que os pueden suceder, y que debéis tener en cuenta:
  • Vamos a trabajar a veces con masas más hidratadas y más fluidas y otras con masas más densas. Es importante que le echéis de vez en cuando un ojo a la panificadora, o a través del cristal o levantando la tapa tranquilamente. Durante el amasado y el levado no hay problema. Evidentemente durante el horneado, corréis peligro de quemaros y además lo mismo que si se tratara de un horno normal, no es conveniente que lo abráis demasiado. Así si se trata de una masa espesa, puede que alguno de los ganchos amasadores no gire bien y haya que liberarlo con ayuda de la herramienta para sacar los ganchos de algo de masa para que vuelva a girar, e incluso puede que tengamos que recoger algo de masa que quede en las paredes con la ayuda de una espátula.
  • Una vez acabe el amasado, mirad el pan, si se ha dividido en dos partes cada una alrededor de uno de los ganchos, procurad con las manos untadas en un poco de aceite, formar una masa en bloque y que se distribuya por igual por toda la cubeta para que el levado y posterior horneado se produzcan de un modo uniforme y nos quede un pan bien formado.
  • Terminado el amasado podemos retirar los ganchos amasadores, aunque si los dejáis no pasa nada. Simplemente os costará más desmoldar el pan y los agujeros que dejarán serán mayores.
  • Antes del horneado, probad a greñar el pan con un cutex o una cuchilla y espolvoread con harina la superficie del pan para conseguir un aspecto más bonito. También podéis espolvorearlo con vuestras semillas preferidas.
  • Cuando acabe el horneado, dejad reposar el pan hasta que se enfríe dentro de la panificadora y  una vez frío proceder al desmoldado con un golpe enérgico.
  • Si el pan nos ha quedado muy blanco y sin un bonito color dorado, siempre podemos gratinarlo en el horno 5 minutos, veréis si cambia el aspecto con esos 5 minutillos de "maquillaje.

´
La miga es compacta, con alveolos pequeñitos y muy juntos, pero la corteza del pan recién hecho es muy buena y crujiente, y lo mejor es que dura tierno muuuuchos días. De hecho yo lo hice un Martes y el Domingo aún pude disfrutar de unas maravillosas tostadas de pan en perfecto estado.



Es un pan sencillo, pero creo que para empezar a romper mano es perfecto, Y si tenéis una receta de pan sencillo para comenzar con nuestras panificadoras, no dudéis en compartirlo en los comentarios más abajo.

Yo estoy feliz con ella y no pienso dejarla descansar ni una semana!!!!

Un beso grande, Belén.







miércoles, 24 de septiembre de 2014

Macarons de Tiramisú

La entrada de hoy no estaba programada.
El viernes es el cumpleaños de mi hijo pequeño, 14 años...así que de pequeño ya le queda poco o más bien nada. ¡Cómo pasa el tiempo!

Todavía recuerdo a la perfección sus enormes ojos azules, abiertos como ventanas al mundo al que recién llegaba, mirándome fijamente la primera noche...

En fin a lo que iba!!! Estoy preparándole una tarta de moka y merengue y quería decorarla con unos macarons de café. Así que me he puesto a hacer los macarons con la idea de guardarlos hasta el viernes...con la idea!!!!!

Tenía algo de queso crema, he hecho unos rosetones con una boquilla tipo 2D pero mini y los he espolvoreado con cacao puro sin azúcar en polvo y unos fideitos de ésos de rebozar las trufas de chocolate.


Y me han quedado taaaaan ricos y taaaaan monos, que me he puesto manos a la obra a hacer un vídeo con el que agradeceros tanto cariño y tanto bueno recibido de todos los alumnos que han pasado este año por el taller de MACARONS AL MILÍMETRO

Yo siempre digo que un taller si lo usas solo para quedarte la documentacióm,  no es más que un montón de recetas sin más, ni mejores ni peores de las que a miles llenan la red.

Como decimos en LA TALLERERÍA el corazón del taller es el foro, donde aprendemos, enseñamos y se produce un feedback impresionante que nos hace sentirnos tan cerca que a veces nos sentimos como si estuviéramos haciendo macarons en una misma cocina.

Así que este vídeo modesto y casero, va por todos vosotros; para los alumnos en curso, para los pasados y para los futuros, que hacéis que éste sea un fantástico proyecto y una maravillosa aventura.


GRACIAS por vuestro trabajo, entusiasmo, imaginación y por todo el cariño recibido...que no es poco!!!

Un beso enorme, Belén.


MACARONS DE TIRAMISÚ

  • Receta básica de macarons ( AQUÍ )
  • 1 cucharadita de postre de café nstantáneo
  • queso crema o queso mascarpone
  • cacao en polvo sin azúcar VALOR
  • Fideos de chocolate VALOR

P.d. Estíbaliz, Miriam...¿Lo sabéis. verdad? 

sábado, 20 de septiembre de 2014

Arroz negro!!!

Hoy traigo una receta que poco o nada tiene que ver con el nombre de mi blog. Es una receta salada, y si bien ya había publicado en alguna ocasión entradas con recetas saladas, siempre han sido tipo muffins, o algo hecho a partir de algún tipo de masa,

Pero la de hoy es una receta de arroz, un primer plato, un plato de esos con los que agasajar en una comida especial o disfrutar de su sabor cualquier día de la semana, sin necesidad de excusas ni de celebraciones, simplemente "porque nosotros los valemos".
Además os traigo dos versiones, que ya sabéis que siempre que puedo me encanta dar la versión "de luxe" y la "exprés".



Es sencillísimo de hacer la diferencia entre el más elaborado y el de diario, está en la base, en el "fumet" o caldo de pescado. Si lo vamos a hacer rápido o no hemos previsto que íbamos a hacerlo con antelación usaremos caldo de pescado preparado, hay buenísimas marcas como el caldo "Aneto" que nos proporcionan una calidad final en la receta asegurada. Si no, haremos un caldo de pescado como los de toda la vida con:

  • 300 gr. de pescado variado de roca o "morralla"
  • un hueso de rape
  • unos cuantos cangrejos, galeras o gamba "arrocera" (yo compro según lo veo de fresco)
  • un puerro o un a cebolla
  • una patata
  • un tomate
  • pimentón dulce (opcional) y sal

Enjuagamos el pescado y lo ponemos todo en una olla en crudo con las verduras cortadas en trozos grandes. Añadimos el agua, unos dos litros y llevamos a ebullición unos 20 minutos.  Recordad "espumar" el caldo, vamos, retirar la espuma que sube a la superficie del caldo, quitando así las impurezas resultantes de la cocción del "fumet".

Enfriamos, colamos y reservamos esta maravilla, Para la receta vamos a necesitar un litro de caldo aproximadamente, así que si os sobra congeladlo y ya tenéis para una próxima vez.

Vamos con la receta del "arroz negro" (para unas 4/5  personas)

  • 1 litro de "fumet" de pescado o caldo de pescado preparado.
  • 500 gr. arroz redondo (yo uso el de "La Fallera")
  • media cebolleta tierna
  • 6 cucharadas soperas de aceite
  • tres cucharadas soperas de tomate frito o una de concentrado de tomate
  • gambas peladitas (congeladas o no)
  • Calamar troceado (congelado o fresco)
  • Mejillones, mollitas de rape (lo que le pongáis quedará rico)
  • sal, pimentón dulce, perejil picado y azafrán o colorante alimentario
  • dos sobrecitos de tinta de calamar



Ponemos en la paella (yo he estrenado con esta receta la maravillosa paella de la linea EFFICIENT que podéis ver en su blog Cocina con BRA de una calidad espectacular) el aceite y la cebolla picadita. Doramos la cebolla y añadimos el tomate. Ponemos los trozos de calamar, las gambitas, los trozos de pescado...lo que hayamos decidido. Yo uso siempre calamar y gambas porque es como nos gusta en casa, pero mi madre le pone mejillones y tozos de emperador.

Le damos a todo unas vueltas, echamos el arroz y el pimentón, le damos dos vueltas rápidas con cuidado de que no se nos queme el pimentón dulce o luego amargará y corriendo el caldo preparado o el "fumet". Ahora ya sólo falta echar la tinta que le dará ese color negro verdoso tan caracteristico a nuestro arroz, la sal, el perejil picado y el azafrán de hebra (yo soy forofa del azafrán cuando de arroces se trata) o en su defecto el colorante.

Para esta cantidad de arroz se gasta prácticamente un litro de caldo. Yo lo que hago es que hecho todo el caldo menos un vaso corto, y según veo, lo añado si me hace falta o no hacia el final de la cocción para rectificar el punto del arroz si creo que está aún algo entero.

Lo tendremos unos 20 minutos a fuego medio, o vigilándolo hasta que se evapore todo el caldo y al probarlo lo notemos hecho. En caso de probarlo y notarlo aún algo entero, añadir el caldo que habíamos reservado y cocer unos minutos más.

No esperéis a que el arroz esté blando, apagad el fuego y tapad el arroz con una tapadera unos 5 minutos, para que se "ahogue" y se termine de hacer.



Recordad que el arroz una vez pongamos el caldo ya no se debe remover ni "menear" Y que el grano debe quedar suelto y entero, no os paséis de punto o se quedará como decimos por Valencia "empastrado".

Adornamos con unas rodajitas de limón y ¡a comer! 

¿Alguien se anima?

Un beso fuerte, Belén.








lunes, 15 de septiembre de 2014

Mini tartitas "Red velvet"

La de hoy, más que una receta es una idea de presentación y de "reciclaje".

Tenía por el congelador un par de bases de red velvet y un bizcocho que salió con mucha joroba de vainilla y chocolate blanco. Por la nevera rondaban unos arándanos que estaban "más allá que aquí", tres fresas viudas y una cajita de frambuesas. Además me habían sobrado macarons de un detalle que le había hecho a un amigo y algo de crema de queso del relleno de los macarons.

Con este panorama y con el firme propósito de serle fiel a mi lema de "aquí no se tira nada", y empujada por la imperiosa necesidad de hacer unas cuantas fotos, me dirigí renqueante a la cocina (mi cadera está para el desguace) con una idea en la cabeza.

Cogí la crema de queso, algunas de las frutas rojas y las incorporé trituradas a la crema de queso. Rectifiqué de vainilla (nunca se le pone bastante vainilla a una crema de queso) y de icing sugar y ¡voilà!: crema de queso y frutos rojos.


Combiné las dos bases de bizcochos y. como después de congelar me daban la sensación de estar algo secos, los emborraché con un poquito de almibar como el que tenéis AQUÍ, pero sustituyendo la naranja por limón y sin el licor.

Con un cortador redondo corté discos mini de cada base descongelada y monté las mini tartitas poniendo la crema de queso en medio.

Rellené los macarons con la crema de queso y frutos rojos y espolvoreé de azúcar glass la superficie antes de disponer las frutillas y los dos macarons por mini tartita.


¿Restos? A Dios pongo por testigo (parezco Scarlett O´Hara) que eran restos de serie, menos los maravillosos macarons que estaban hechos dos días antes, pero desde luego que la cara que pusieron en casa al ver las tartitas no fue de receta de aprovechamiento precisamente.


Así que aquí os dejo mi receta, que no es una receta porque son cuatro, y mi idea de presentación, y os animo a que hagáis vuestro mi lema de no tirar nada y darle vueltas al "coco" para aprovechar todo, todo y todo,

Un beso grande, Belén.


P.d. Puedes consultar AQUI la crema de queso. AQUÍ el bizcocho "red velvet" en versión cupcake y AQUÍ mi bizcocho genovés con chocolate blanco y vainilla.