sábado, 6 de agosto de 2016

Cinnamon rolls - rollitos de canela

Recetas de rollos de canela hay tantas como puedas imaginar: versiones suecas, americanas, con canela, con chocolate, versión tarta, versión individual...

En mi retiro anual turolense hornear cualquier cosa es una aventura. Ando escasa de bártulos, cacharros y cachivaches varios, el peso que tengo aquí es del Pleistoceno, muchos ingredientes son complicados de encontrar y me tengo que apañar con lo justo si me lanzo a hacer algo.

Ayer me entró "antojo" y no, no estoy en estado de buena esperanza que una está ya más por la labor de ser abuela que de volver a vivir la maternidad en mis propias carnes... Pero era un "antojazo" en toda regla y me lancé.

Mi amiga Gemma me pasó esta receta de "cinnamon rolls" y la encontré perfecta: ingredientes fáciles, hecha con THERMOMIX (la única máquina que me he traído al retiro) y con unos tiempos de levado cómodos y no muy largos.

La receta es del blog Velocidad cuchara, un referente en cuestiones "thermomixeras" y podéis consultarla AQUI .

No he cambiado ni una coma al menos no conscientemente porque no me fío del todo de haber variado algo las cantidades ya que esta vez me he guiado de mi "ojímetro", y es que como ya os he dicho me fío más de mí que del peso que tengo aquí en el pueblo.

Para el relleno he cogido otra receta, ya que en la anterior no especificaba cantidades, y me he guiado por ESTA receta del blog de mi querida Patricia. Y he añadido trocitos de chocolate picados porque quería ponerle pasas y no tenía...(la aventura de hornear en precario!)

Así que como siempre voy cogiendo ideas de aquí y de allá, una que es una rebelde y no se conforma con seguir algo al pie de la letra.

Para el glaseado había visto ideas con queso pero no tenía idea de cómo hacerlo. En un blog encontré una idea que me gustó, pero no tenía a mano azúcar glass ni ganas de salir de casa a buscarlo bajo el implacable sol del mediodía aragonés. Así que aquí sí que improvisé.

La receta original llevaba queso crema, agua y azúcar glass...Pues mi cabecita pensó mezclar agua y azúcar en un almíbar con lo cual ya no tendría el problema de la textura incómoda de los cristalitos de azúcar en el glaseado, en incorporarlo ya frío al queso crema.

Las proporciones han sido éstas:

-100 gr. queso crema
-30 gr. agua
-100 gr. azúcar 

Como ya os he dicho sólo es cuestión de hacer el almíbar que queda denso al enfriar y mezclarlo con el queso crema.

El resultado de este "mezcladillo" de ideas y recetas?

Éste!
















miércoles, 13 de julio de 2016

Quiche de espinacas, dos quesos y jamón

¡Hola! Ya os dije que este veranito pretendía ayudaros con ideas facilonas y ricas para planificar las comidas y cenas de verano.

El calor, el cansancio que nos causan los cambios de hábitos en las vacaciones, el picoteo "extra"...son factores que influyen a la hora de enfrentarnos con ganas a las comidas. ¡No nos apetece nada!

¡Pues vamos a tener que ingeniárnoslas para abrir ese apetito sí o sí!

Hoy os traigo una de mis cenas preferidas de verano: una quiche en cualquier versión y con cualquier relleno es siempre una opción perfecta acompañada por una ensalada a la que pocos podrán resistirse.

Tengo en el blog varias recetas de quiches y tartaletas pero ésta de hoy es una de mis preferidas: espinacas, queso feta, pasas y jamón serrano.

Por lo general me gusta acompañar las entradas del blog de unas cuantas fotografías "inspiradoras"...¡Pero hoy no hay inspiración que valga!

La quiche duró menos que un caramelo en la puerta de un colegio y cuando me di cuenta de la mancillación a la que habían sometido a mi maravillosa quiche y encima sin hacerle fotos, ya era demasiado tarde...este humilde trozo fue todo lo que pude salvar.




Lo único que me consuela es pensar que la mancillación vióse acompañada de exclamaciones tipo: "¡UMMMMM!, ¡Joé cómo cocina tu madre! ¡Qué pasada de quiche! y varios ¿Puedes pasarle la receta a mi madre?". 

Y es que cinco tíos hechos derechos  no podían resistirse a tamaña ricura y yo no tuve la previsión de esconder la quiche mientras se enfriaba. Entono el mea culpa.

En fin, vamos a lo que toca que es daros la receta para que podáis decirme si os ha gustado o no tanto como a ellos.

INGREDIENTES para la masa:


  • Si no queréis complicaros comprad una lámina de masa brisa o de hojaldre refrigerada o congelada.
  • Si queréis meteros en faena podéis hacer vuestra propia masa como hago yo siempre con mi Thermomix y que sale perfecta y podéis verla en Velocidad cuchara.

INGREDIENTES RELLENO:

  • Un tetrabrick de 525 gr-500 ml. de leche evaporada "IDEAL".
  • 200 gr. de espinacas limpias y troceadas.
  • 4 huevos
  • 75 gr. de taquitos de jamón serrano.
  • 125 gr. de dados de queso feta y cheddar mezclados o de cualquier otro queso de vuestro gusto (el feta que no falte)
  • Un puñadito de pasas.
  • sal y pimienta blanca.
  • aceite de oliva
Lo primero es forrar el molde que vayamos a usar con la masa (comprada o hecha en casa). Para asegurarnos de que el desmoldado será perfecto tenemos dos opciones: o enharinamos bien la tartera o ponemos en el fondo una lámina de teflón recortada del diámetro de la base del molde, que es lo que hago yo siempre para asegurarme de que no habrá "percances" en el desmoldado.

Rehogamos las espinacas con el jamón y un par de cucharadas de aceite para no incorporarlas crudas al relleno (aunque tampoco pasaría nada) y añadimos las pasas. Con sólo darle unas vueltas nos bastará.



Batimos la leche evaporada, los huevos y salpimentamos. Añadimos la mezcla de espinacas, jamón y pasas y vertemos en la tartera. repartimos por toda la quiche los daditos de los dos quesos y al horno (como siempre ya caliente) a unos 200º.

La quiche se irá inflando y dorando. Si la pincháis y veis que está aún tierna pero que está ya dorada, tapadla con papel de aluminio y continuad horneando hasta que se cuaje por completo.

En unas 40 minutos la tendréis lista!



Recordad que como está más rica es fría, así que ponedla a buen recaudo si no queréis quedaros sin sesión de fotos o sin cena. 

¡Yo aún no sé qué es lo que me dolió más si no catarla o no hacerle fotos a la quiche entera!

Un poquito de ensalada, una copa de vino blanco fresquito, unas velas en la terraza y un bote de "Relec" para embadurnarnos bien por el cuerpo y mantener a ralla a los malditos mosquitos y...

¡A disfrutar, que nos lo merecemos!

Un beso, grande y lleno de agradecimiento como siempre, Belén.


domingo, 3 de julio de 2016

Macarons de piñones y helado de "carapino"

¡Escuchar "carapino" y estremecerme todo es una!
No soy yo muy de helados, de hecho puedo pasar años sin comerlos. Como mucho los días de calor extremo un polo de horchata suele calmar mi ansia heladera.
¡Pero el helado de "carapino" es de otro mundo!

INGREDIENTES:
  • helado de nata o vainilla
  • piñones, muchos piñones
  • sirope de caramelo


Ni siquiera sé cómo se llama en otros lugares, ni si se elabora o no. Yo lo probé en Málaga, y desde entonces no puedo vivir sin él: nata, piñones y caramelo. No hay mayor secreto.
Para hacerlo en casa la opción vaga es comprar un helado de nata o de vainilla (yo esta vez he optado por una vainilla muy rica de una heladería nueva cercana a casa). La opción ideal sería hacer nuestro propio helado en una heladera, pero con  hacer macarons ya tenemos bastante!
Tostamos un buen puñado de piñones en la sartén, y cuando digo lo de "un buen puñado" debe ser así. ¡Sed generosos!
Integramos bien los piñones una vez tostados con el helado e incorporamos sin integrar del todo para que quede "a vetas"  el sirope de caramelo. Metemos en el congelador y reservamos.

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¿Reservamos?  ¿Pero es que no vamos a comernos el helado a cucharadas compulsivamente? No.
Vamos a hacer unos maravillosos macarons de piñones con efecto veteado para comernos ese delicioso helado que tenemos esperando en el congelador.
Para el efecto veteado, podemos optar por separar la masa en dos colores y formar nuestros macarons, pero si vamos con prisas y queremos conseguir un efecto haciendo AGUAS, una opción rápida, sencilla y sin tener que separar la masa por colores es ésta.

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Con el macaronage ya terminado, añade con ayuda de una brocheta o palillo el colorante escogido y mueve en espiral sin integrar demasiado.
¿El resultado?

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Para los macarons con piñones yo he sustituido el 60% de la almendra de mi receta preferida de macarons por piñones (sin tostar) y he procedido del modo habitual. El sabor y el aroma son increíbles.
Combinar los macarons con rellenos de helado era algo hace años impensable, pero que se está poniendo muy de moda últimamente.

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                                                                          Imagen Pinterest  

Si los rellenamos la coquille se reblandece enseguida y hay que consumirlos en el acto. Así que una buena opción es presentarlos con el helado a modo de barquillos.

Además es una idea buenísima para aprovechar y disfrutar de esos macarons que nos han quedado algo secos.
¡Así que venga que hace calor y apetece!

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Un beso enorme, Belén.

martes, 21 de junio de 2016

Taboulé con verduritas

Hoy os traigo una receta de las que nos solucionan la vida en un abrir y cerrar de ojos. El blog, fotografías, colaboraciones, La Tallerería, una casa, los problemas de una casa, dos hijos, los problemas de unos hijos, mis problemas, los del vecino del quinto...Si de algo ando corta es de tiempo y he de reconocer que eso le pasa factura muchas veces a lo que se come en casa. cuando mi hijo ayer se quejaba "¿otra vez pastaaaaa?", recapitulé y pensé que algo estaba fallando.

Necesito recetas frescas, rápidas, completas y que entren por los ojos, que su elaboraqción no me robe el de por sí ya escaso tiempo que tengo y que nos gusten a los tres. 

Pues taboulé!!!!

Aunque solemos realizar el taboulé o tabulé con cous-cous, originariamente en los países de Oriente medio se elabora con bulgur, alimento elaborado con distintas variedades de trigo siendo generalmente el más usado el durum o trigo duro, parcialmente descascarillados y troceados. Con un ligero sabor a frutos secos constituye la base de muchos platos en zonas como Siria, Líbano y muchos países de la zona del Magreb.

                                                   
                                                                                               imagen http://vegetarian.about.com/

En su sencillísima elaboración no pueden faltar las hojas picadas de hierbabuena y perejil, el limón, el aceite de oliva y la sal, dejando luego un amplio abanico de posibilidades en cuanto al empleo de muchos ingredientes en su preparación. Yo creo que hay tantas recetas de taboulé como casas en las que se consume.

Un plato refrescante ideal para el verano que acabamos de inaugurar y que además aguanta en perfecto estado de un día para otro en la nevera. así que si sobra lo guardamos, o mejor aún...hacemos una buena cantidad y ya tenemos entrante para un par de días.


                                                                                                              imagen columnazero.com

MI RECETA DE TABOULÉ:


  • 150 gr. couys-cous
  • 150 gr. agua
  • 50 gr.aceite de oliva virgen extra
  • zumo de un limón
  • sal
  • perejil fresco picado
  • hojas de hierbabuena (muchas, yo abusooooo)
  • medio pimiento rojo
  • medio pimiento verde
  • un buen puñado de pasas de corinto y si tienes pasas de la Axarquía ya ni te cuento.
  • una puntita de cebolla
Comenzamos poniendo a hervir el agua y echándola encima del cous-cous para que se hidrate. En ese momento añado la sal y algo de aceite, aunque una vez terminado el plato vuelvo a probar y rectifico si hace falta.

Troceo bien menudos todos los ingredientes y mezclo la ensalada como si no hubiera mañana. Exprimo el limón y lo añado. En este paso no temáis pasaros y por esta vez dejaremos al lado lo del "menos es más", el limón es primordial en esta receta.

Como hemos comentado antes rectificamos de sal, de aceite y más limón si hiciera falta ¡Alegría!

Y sí...en las fotos hay un ingrediente de más, pero es que es a mi hijo pequeño le encanta comerlo con palitos de cangrejo (surimi) y una que es débil y consentidora...sucumbo a sus peticiones con pasmosa facilidad.

Espero que disfrutéis con mi versión y con el toque de "alta cocina" de Alejandro. 

Besos, muchos...que ando necesitada, Belén.



domingo, 12 de junio de 2016

La torta caprese perfecta

La torta caprese es una receta típica napolitana, más en concreto de la maravillosa isla de Capri, de dónde recibe su nombre.

 Se dice que su elaboración actual es fruto como en muchas otras recetas del error, ya que entre sus ingredientes no lleva harina, al Carmine de Fiore allá por 1920, olvidó añadirla a la tarta de almendra y chocolate que estaba preparando.

Del despiste surgió esta maravillosa tarta, crujiente por fuera, húmeda y cremosa por dentro, con todo el aroma de las almendras y la untuosidad del chocolate. ¿Alguien da más?



Para elaborarla necesitamos muy pocos ingredientes y muy sencillos de encontrar.

INGREDIENTES: (torta de unos 24 cms. diámetro)

  • 200 gr. almendra cruda pelada
  • 180 gr. azúcar
  • ·3 huevos XL (pesados sin cáscara entre 200-225 gr.) 
  • 200 gr. mantequilla en pomada
  • 150 gr. chocolate fundido
Comenzamos fundiendo el chocolate al baño María o a golpes cortos de microondas, y dejándolo enfriar mientras continuamos con la receta.

Sin duda uno de los secretos para que las almendras desplieguen todo su aroma es tostarlas. Si bien podéis encontrar recetas en las que las almendras se añaden a la elaboración crudas, el darles un golpe de horno va a a cambiar el resultado de nuestra torta. Así pues dispondremos las almendras en una bandeja de horno cubierta con papel de horno y les daremos un golpe de horno de unos 10 minutos a 200º, la casa ya empezará a oler a "gloria bendita". Una vez tostadas, sacaremos las almendras doraditas del horno y las dejaremos enfriar por completo antes de triturarlas "burdamente" en nuestra picadora o procesador tipo Thermomix.

Éste es el segundo secretillo de nuestra "caprese" perfecta: no tritures las almendras por completo o desecha la idea de usar almendra ya molida, la almendra debe quedar triturada en trocitos que se identifiquen al comer la torta y que aporten textura y "gracia"  a esta ya de por sí riquísima receta.

Disponemos la mantequilla a temperatura ambiente con el azúcar y trabajamos en nuestro procesador o batidora (yo lo he hecho con la pala de la KA). Una vez esté todo bien integrado añadimos de una en una las yemas de huevo, con cuidado de no incorporar la siguiente yema hasta que la anterior esté bien integrada.

A estas alturas el chocolate que habíamos fundido en el micro estará ya templado, momento que aprovecharemos para añadirlo a la mezcla de mantequilla, azúcar y yemas.

Casi acabamos...añadimos las almendras picadas, y por último montamos las claras a punto de nieve y las incorporamos a la masa con ayuda de una espátula y con movimientos suaves y envolventes.

¡No vale meter el dedo en la masa y comenzar a relamerse! Ya sé que es complicado, pero CONTENCIÓN!!!



Precalentamos el horno a unos 170º, engrasamos nuestro molde (yo he usado spray desmoldante para luego no llevarme sorpresas) y horneamos nuestra torta durante unos 60 minutos, o como siempre hasta que al pincharla con una aguja, testador o cuchillo éste salga limpio, que no seco. Y llega el tercer y último "truco del almendruco" para triunfar con la torta: no te pases en el horneado, el interior debe quedar húmedo y fundente, denso pero con un punto húmedo que haga que se deshaga en la boca.

Se nota que me ha gustado ¿verdad? Maravillosa es poco. Yo suelo tomarla para desayunar, remojadita en mi té con leche mañanero. Pero prueba a servirla de postre con el café o para la merienda con un poco de helado de vainilla. ¡Deliciosa, da igual a la hora que la consumas!

Y recuerda que una vez fría debes ser generoso espolvoreando la torta caprese con azúcar glass, ése es el remate final.


¡Que no se resista nadie! Hay que hacerla sí o sí.

Un beso enorme con sabor a Italia, Belén.




domingo, 5 de junio de 2016

Crema de calabaza con naranja y jengibre.

Pues con esta crema de hoy inauguro una serie de recetas en el blog que si bien seguiremos englobando en nuestra #cocinaparatorpes su denominador común va a ser el hecho de que serán propuestas frescas, rápidas y ligeras, perfectas para la temporada de calor que ya comienza.

Muchas veces a la hora de escribir las entradas en el blog, tiro de ideas que voy viendo en otras webs, de fotografías, de libros de cocina… Siempre sabéis que me gusta poner mi toque y acercaros recetas sencillas y fáciles de hacer pero que siempre tengan mucho de mí y de mi cocina.

En otras ocasiones pruebo cosas en restaurantes que me sorprenden y resultan inspiradoras, o como en esta ocasión, son mis amigos los que me siguen sorprendiendo con sus artes culinarias.

Una crema ligera, con un color que entra por los ojos, fresca y con un punto ácido y picante: el ácido del zumo de naranja y el picante del jengibre fresco. Sin duda junto con el gazpacho y el ajo blanco, es una de mis cremas preferidas en los meses de verano.



INGREDIENTES ( unas 4 raciones)

  • 500 gr. aproximadamente de calabaza pelada, troceada y sin pepitas
  • 1 patata mediana
  • 1 cebolla tierna
  • Zumo de una naranja
  • Caldo de pollo
  • Sal y jengibre rallado fresco
Comenzamos poniendo en una cacerola la calabaza troceada y la patata y la cebolla peladas y en trozos, más o menos todos de un mismo tamaño. Cubrimos con agua, añadimos algo de sal y ponemos a hervir.

Cuando las verduras estén blanditas, las retiramos del fuego y las escurrimos bien.

Disponemos la calabaza y el resto de ingredientes en un procesador de alimentos (yo uso el Thermomix porque me gusta como deja las cremas de finitas), y añadimos el caldo de pollo, que podemos haber hecho previamente con unas carcasas de pollo y unas verduras o del comprado. Para la textura que yo quiero conseguir, suelo añadir dos vasos de caldo de pollo.

Trituramos todo y añadimos a la crema el zumo de una naranja y jengibre fresco  rallado a nuestro gusto . 

Rectificamos de nuevo de sal, y comprobamos la textura más o menos líquida que nos ha quedado así como la acidez que aporta la naranja. Si queremos una crema más fluida añadiremos caldo o zumo de naranja en función del sabor más o menos ácido que queramos proporcionarle a nuestra crema. 



Reservamos la crema bien fresquita en la nevera, y a la hora de servirla podemos acompañarla de un chorrito de "créme fraiche" o de nata.

Como ya os decía al principio es un primer plato refrescante, rápido y muy sencillo de elaborar, de los que no hay que perder de vista estos meses de verano.


Seguro que os gusta y refresca a partes iguales!!

 Un besazo, Belén.

martes, 31 de mayo de 2016

Guisado de ternera

Estoy poco de dulces últimamente y eso evidentemente se refleja aquí en el blog. 
Dentro de nada mi hijo mayor volará, se irá de "Erasmus", luego a hacer algún máster, quizás le salga trabajo lejos de casa...y está de un "verde" culinariamente hablando que da pena. 

Así que ahora más que nunca me apetece ir completando la oferta de recetas de la sección #cocinaparatorpes con la esperanza de que cuando esté lejos la consultará y no morirá de inanición.

Hoy uno de sus platos preferidos, el guisado de carne, al que cariñosamente en casa solemos llamar "guisadito".

Fácil, es para torpes, rápido, para gente con prisas, limpio porque no ensuciamos más que una olla, rico y completo. Nosotros en casa lo solemos acompañar de un poco de arroz blanco, asi que el plato queda equilibrado en cuanto al aporte de proteínas, hidratos y las vitaminas de las verduras.

Yo soy muy de tener siempre en la nevera verduras congeladas, se recogen en su momento óptimo y si se preserva la cadena de frío sus características en cuanto a sabor, color y textura son perfectas y siempre las tenemos a mano. pero por supuesto podéis usar las verduras frescas que tengáis a mano.

INGREDIENTES (unas 4 raciones)

  • 500 gr. de carne de ternera de un corte tierno y meloso (morcillo, aleta, babilla, cadera...)
  • una cebolleta tierna
  • 50 gr. aceite de oliva
  • sal, pimentón, orégano
  • tomate frito (unas 4 cucharadas soperas)
  • 1 cucharada sopera de harina
  • verduras al gusto: yo pongo guisantes, zanahorias, patatas...
  • 1 latita de aceitunas rellenas
  • 250 ml. de vino blanco
  • 250 ml. de agua



Para hacer esta receta y para cualquier guiso o estofado de carne, yo soy "forofa" de la olla presión. Mi olla rápida WMF Perfect me acompaña desde hace muchos años y es un gustazo cómo deja la carne de tierna en unos pocos minutos. Si no tenéis olla rápida, el "chupchup" a fuego lento de toda la vida nos dará también un resultado excelente, y si es en cazuelita de barro ¡mejor!

Comenzamos poniendo el aceite en la olla y la cebolla picadita. Vamos a dorarla un poco antes de incorporar la carne cortada en tacos hermosos. 

Añadimos sal y sofreímos la carne un poquito.

Para asegurarnos de que nos va a quedar un caldo o salsa con fundamento y ligadito, añadiremos una cucharada de harina y le daremos unas vueltas a todo junto hasta que la harina se tueste y ya no se vea blanco en el guiso.

¡Esto ya casi está! Unas cucharadas de salsa de tomate, una cucharadita de postre de un buen pimentón y enseguida para que no se queme y luego amargue el guiso, incorporamos el vino blanco y la misma cantidad de agua que de vino (250 ml. de cada).

Rectificamos de sal, añadimos nuestras especias preferidas (me encanta esta receta con orégano o con estragón) y por último las verduras escogidas y la latita de aceitunas escurridas,

Yo en la olla WMF tengo el guiso 15 minutos a partir de que sale la segunda anilla y bajo el fuego pitando...aún recuerdo el día que me explotó una olla a presión, estuve 15 días despegando garbanzos, jajajajaja!!! Evidentemente si no lo hacéis en olla exprés tardaréis más tiempo en hacer el guiso y en conseguir una carne tierna y bien cocinada.

¿Para completar el plato? Un poco de arroz blanco y ¡a disfrutar se ha dicho!

Y por si algo no te ha quedado claro, vamos a repasar los pasos en este vídeo!!





Un besazo enorme, Belén.