sábado, 20 de septiembre de 2014

Arroz negro!!!

Hoy traigo una receta que poco o nada tiene que ver con el nombre de mi blog. Es una receta salada, y si bien ya había publicado en alguna ocasión entradas con recetas saladas, siempre han sido tipo muffins, o algo hecho a partir de algún tipo de masa,

Pero la de hoy es una receta de arroz, un primer plato, un plato de esos con los que agasajar en una comida especial o disfrutar de su sabor cualquier día de la semana, sin necesidad de excusas ni de celebraciones, simplemente "porque nosotros los valemos".
Además os traigo dos versiones, que ya sabéis que siempre que puedo me encanta dar la versión "de luxe" y la "exprés".



Es sencillísimo de hacer la diferencia entre el más elaborado y el de diario, está en la base, en el "fumet" o caldo de pescado. Si lo vamos a hacer rápido o no hemos previsto que íbamos a hacerlo con antelación usaremos caldo de pescado preparado, hay buenísimas marcas como el caldo "Aneto" que nos proporcionan una calidad final en la receta asegurada. Si no, haremos un caldo de pescado como los de toda la vida con:

  • 300 gr. de pescado variado de roca o "morralla"
  • un hueso de rape
  • unos cuantos cangrejos, galeras o gamba "arrocera" (yo compro según lo veo de fresco)
  • un puerro o un a cebolla
  • una patata
  • un tomate
  • pimentón dulce (opcional) y sal

Enjuagamos el pescado y lo ponemos todo en una olla en crudo con las verduras cortadas en trozos grandes. Añadimos el agua, unos dos litros y llevamos a ebullición unos 20 minutos.  Recordad "espumar" el caldo, vamos, retirar la espuma que sube a la superficie del caldo, quitando así las impurezas resultantes de la cocción del "fumet".

Enfriamos, colamos y reservamos esta maravilla, Para la receta vamos a necesitar un litro de caldo aproximadamente, así que si os sobra congeladlo y ya tenéis para una próxima vez.

Vamos con la receta del "arroz negro" (para unas 4/5  personas)

  • 1 litro de "fumet" de pescado o caldo de pescado preparado.
  • 500 gr. arroz redondo (yo uso el de "La Fallera")
  • media cebolleta tierna
  • 6 cucharadas soperas de aceite
  • tres cucharadas soperas de tomate frito o una de concentrado de tomate
  • gambas peladitas (congeladas o no)
  • Calamar troceado (congelado o fresco)
  • Mejillones, mollitas de rape (lo que le pongáis quedará rico)
  • sal, pimentón dulce, perejil picado y azafrán o colorante alimentario
  • dos sobrecitos de tinta de calamar



Ponemos en la paella (yo he estrenado con esta receta la maravillosa paella de la linea EFFICIENT que podéis ver en su blog Cocina con BRA de una calidad espectacular) el aceite y la cebolla picadita. Doramos la cebolla y añadimos el tomate. Ponemos los trozos de calamar, las gambitas, los trozos de pescado...lo que hayamos decidido. Yo uso siempre calamar y gambas porque es como nos gusta en casa, pero mi madre le pone mejillones y tozos de emperador.

Le damos a todo unas vueltas, echamos el arroz y el pimentón, le damos dos vueltas rápidas con cuidado de que no se nos queme el pimentón dulce o luego amargará y corriendo el caldo preparado o el "fumet". Ahora ya sólo falta echar la tinta que le dará ese color negro verdoso tan caracteristico a nuestro arroz, la sal, el perejil picado y el azafrán de hebra (yo soy forofa del azafrán cuando de arroces se trata) o en su defecto el colorante.

Para esta cantidad de arroz se gasta prácticamente un litro de caldo. Yo lo que hago es que hecho todo el caldo menos un vaso corto, y según veo, lo añado si me hace falta o no hacia el final de la cocción para rectificar el punto del arroz si creo que está aún algo entero.

Lo tendremos unos 20 minutos a fuego medio, o vigilándolo hasta que se evapore todo el caldo y al probarlo lo notemos hecho. En caso de probarlo y notarlo aún algo entero, añadir el caldo que habíamos reservado y cocer unos minutos más.

No esperéis a que el arroz esté blando, apagad el fuego y tapad el arroz con una tapadera unos 5 minutos, para que se "ahogue" y se termine de hacer.



Recordad que el arroz una vez pongamos el caldo ya no se debe remover ni "menear" Y que el grano debe quedar suelto y entero, no os paséis de punto o se quedará como decimos por Valencia "empastrado".

Adornamos con unas rodajitas de limón y ¡a comer! 

¿Alguien se anima?

Un beso fuerte, Belén.








lunes, 15 de septiembre de 2014

Mini tartitas "Red velvet"

La de hoy, más que una receta es una idea de presentación y de "reciclaje".

Tenía por el congelador un par de bases de red velvet y un bizcocho que salió con mucha joroba de vainilla y chocolate blanco. Por la nevera rondaban unos arándanos que estaban "más allá que aquí", tres fresas viudas y una cajita de frambuesas. Además me habían sobrado macarons de un detalle que le había hecho a un amigo y algo de crema de queso del relleno de los macarons.

Con este panorama y con el firme propósito de serle fiel a mi lema de "aquí no se tira nada", y empujada por la imperiosa necesidad de hacer unas cuantas fotos, me dirigí renqueante a la cocina (mi cadera está para el desguace) con una idea en la cabeza.

Cogí la crema de queso, algunas de las frutas rojas y las incorporé trituradas a la crema de queso. Rectifiqué de vainilla (nunca se le pone bastante vainilla a una crema de queso) y de icing sugar y ¡voilà!: crema de queso y frutos rojos.


Combiné las dos bases de bizcochos y. como después de congelar me daban la sensación de estar algo secos, los emborraché con un poquito de almibar como el que tenéis AQUÍ, pero sustituyendo la naranja por limón y sin el licor.

Con un cortador redondo corté discos mini de cada base descongelada y monté las mini tartitas poniendo la crema de queso en medio.

Rellené los macarons con la crema de queso y frutos rojos y espolvoreé de azúcar glass la superficie antes de disponer las frutillas y los dos macarons por mini tartita.


¿Restos? A Dios pongo por testigo (parezco Scarlett O´Hara) que eran restos de serie, menos los maravillosos macarons que estaban hechos dos días antes, pero desde luego que la cara que pusieron en casa al ver las tartitas no fue de receta de aprovechamiento precisamente.


Así que aquí os dejo mi receta, que no es una receta porque son cuatro, y mi idea de presentación, y os animo a que hagáis vuestro mi lema de no tirar nada y darle vueltas al "coco" para aprovechar todo, todo y todo,

Un beso grande, Belén.


P.d. Puedes consultar AQUI la crema de queso. AQUÍ el bizcocho "red velvet" en versión cupcake y AQUÍ mi bizcocho genovés con chocolate blanco y vainilla.

martes, 9 de septiembre de 2014

Al pan, pan!!!!

Los que me seguís por las redes sociales ya habréis visto que llevo unas semanas probando recetas de panes. Yo no tengo experiencia en el mundo "panarra", pero me encanta el pan: comerlo, mirarlo, olerlo, fotografiarlo y sobretodo verlo crecer de la nada entre nuestras manos, verlo levar...es casi mágico.

Mi experiencia con la masa madre es escasa, y si bien la he hecho varias veces y con varios métodos los resultados han sido de todo tipo: la he matado, la he conseguido burbujeante y activa como para inundarme la casa,,,así que por ahora sigo con panes con levadura y más sencillos, pero os aseguro que muy ricos, como el que os traigo hoy.


Como os he dicho mi experiencia con panes es corta, así que antes de lanzarme a la improvisación total y absoluta (que conociéndome todo llegará) prefiero apoyarme en recetas que busco o en libros de grandes maestros.

La de hoy la encontré en el blog de mi amiga Verónica y ya lo he hecho tres veces. En el link tenéis la receta original, y ahora os pondré mis pequeñas correcciones,


Lo que más me gusta de este pan es que tiene bastantes aromas (pese a no ser un pan de masa madre) y que aguanta tierno tres o cuatro días. Yo lo meto en la sandwichera en rebanadas, le pongo aceite de oliva virgen y azúcar y los desayunos son memorables!!! 

Diferencias con la receta original:
  • La receta pone cerveza de doble fermentación y yo he puesto una Mahou normal, el bote entero. Con esa cantidad de líquido, la masa queda muy densa, así que añado más o menos a ojo y según la capacidad de absorción de vuestras harinas, medio vaso de agua del grifo.
  • Añado un puñado de pipas peladas, sin pesar,  muy generosa, y otro de sésamo tostado. Pero no dudéis en añadirle a la masa vuestros frutos secos preferidos.
En cuanto a los ingredientes no varío nada más, pero en el horneado cambio algo y también en la elaboración.

Cambios elaboración:
  • Integro todos los ingredientes un poco, bastante burdamente, pero durante la primera media hora le doy unos  amasados cortos de 2 minutos, tres o cuatro veces, para ya después dejarlo dentro del horno apagado una hora y media aproximadamente y tapado con un trapo en el bol donde lo he hecho.
  • Pasado este tiempo vuelco en la encimera de la cocina espolvoreada con un poquito de nada de harina y lo formo y boleo. Es muy sencillo bolear un pan, pero por si no lo tenéis muy claro en este link tenéis un vídeo maravillosamente explicado como todo lo que hace La cocina de Babette. Pincha para verlo AQUÍ
  • Una vez boleado y creada la tensión en el pan, volcamos en un banetón enharinado o en su defecto en un bol grande con un trapo limpio, y dejamos que haga la segunda fermentación, por espacio de una hora aproximadamente.
  • Al volcar el pan en el banetón recordad que la parte FEA del boleado queda hacia arriba.
Cambios en el horneado:
  • Yo no lo he horneado en cocotte, porque ni tengo ni tenía moldes que me sirvieran para hacer de cocotte. Tampoco he respetado los tiempos, ya sabéis que yo soy un espíritu libre, jajajaja!! Pero estoy encantada con mi pan.
  • Precalentad el horno a 250º con calor si podéis sólo por bajo y poned en el fondo del horno una bandeja o recipiente de metal en el que luego echaremos agua para crear un golpe de vapor.
  • Una vez alcanzados los 250º metemos el pan sobre una bandeja preparada con papel de horno y echamos un vaso de agua en la bandeja inferior (no en la del pan!!!!!) para crear ese golpe de vapor,
  • Continuamos a esta temperatura 10 minutos y pasado este tiempo, abrimos el horno retiramos la bandeja con el agua, cerramos el horno y bajamos la temperatura a 200º. Ponemos ahora calor por arriba y por abajo y horneamos por espacio de unos 30/35 minutos, Cada uno ya sabéis que tendréis que pelear y conocer  vuestro horno.
  • Pasados los minutos, entreabrid la puerta , apagad el horno y dejad el pan reposando dentro unos 15 minutos.

De verdad, no le tengáis miedo tiene alrededor de un 65% de hidratación y es muy sencillo de manejar, y queda tan rico ¡¡¡y da tanta ilusión disfrutar del pan sabiendo que lo has hecho tú!!!!

Espero en facebook vuestros panes!!

 Gracias Vero por compartir la receta en tu blog y darme la idea, y os dejo con vídeo "caserillo" de mi nuevo amor,

Os espero pronto por aquí, Belén.

       
                              video

Por cierto no padezcáis buscando harinas por ahí en EL AMASADERO tenéis la selección más completa y de calidad de harinas que vais a encontrar, además de un montón de utensilios y herramientas para trabajar el pan: bannetons, rasquetas, piedras de horno, cuchillas...Todo lo que necesitamos para hacer nuestros panes en casa!!!



sábado, 30 de agosto de 2014

Bizcocho de cuajada

¡No me lo creo ni yo! Menos de 24 horas y publicando de nuevo, pero es que después de un mes entero sin escribir me sentía en deuda con el blog y con vosotros.
Y como lo prometido es deuda, y yo soy de "pagar lo que debo", os traigo la receta del bizcocho que he hecho este verano y que me habéis pedido desde facebook o instagram.

Los que me seguís ya sabéis que yo ante todo valoro al hacer y compartir una receta dos cosas:
-Por supuesto que el resultado sea bueno y que esté rica, y
-que hacerla no nos complique la vida ni nos lleve demasiado tiempo.
Es verdad que en el blog hay entradas con recetas más elaboradas, pero echando la vista atrás creo que son las menos.

¡Vamos allá! es un bizcocho sencillo, con unas simples varillas manuales e incluso con un tenedor lo vamos a hacer. Y lo más característico es que lleva cuajada. No es como el bizcocho de yogurt que todos conocemos, queda más húmedo, de hecho para rellenar y transformarlo en tarta, no necesitaréis ni siquiera emborracharlo con almíbar, dura tierno y esponjoso días y en casa relleno de mermelada de frambuesa es el preferido de mi hijo Pablo para desayunar.


La idea del bizcocho surge de unas maravillosas magdalenas que hice ya hace tiempo y que de lo que gustaron en casa bauticé como "La Malaena" y cuya receta podéis consultar AQUÍ. Si bien he cariado algo las proporciones por probar y me ha gustado tanto el resultado que así se queda y así lo comparto con vosotros hoy.
En casa lo preferimos versión limón, pero lo he hecho también con naranja y resulta igual de aromático y delicioso.

INGREDIENTES (molde de 13 cm. diámetro)
  • 2 huevos L temperatura ambiente por supuesto.
  • 120 gr. azúcar.
  • 65 gr. aceite oliva suave que es mi preferido o girasol.
  • 1 tsp o más de vainilla (con la vainilla uno no se pasa nunca, qué ricaaaaa!).
  • 100 gr. harina floja, si la tamizamos bien y si estamos vagos sin tamizar, es un bizcocho sufrido y muy de batalla.
  • 1 cuajada
  • ralladura de un limón o naranja.
  • 20 gr. zumo de limón o naranja (aproximadamente la mitad del limón o naranja)
  • una pizca de sal.
  • 1tsp de levadura tipo "Royal"




Para hacerlo sencillísimo: en un bol batimos los huevos un poquito y añadimos el azúcar y la vainilla, batimos bien hasta integrar. Añadimos el aceite y la cuajada e integramos a golpe de varilla o tenedor hasta que se deshagan los grumos de la cuajada. Incorporamos la ralladura y ya por último la harina tamizada junto con la levadura y la sal y el zumo. Un par de "meneos" más, lo justo para que quede todo bien ligado y listo.


Encamisamos el molde escogido o lo untamos con un poquitos de aceite y luego espolvoreamos harina por toda la base y los laterales para que luego salga bien y no se nos agarre nada. Yo lo que hago es poner en la base del molde un círculo de teflón (lo podéis comprar AQUÍ ), no hay nada más antiadherente que estas maravillosas láminas de las que me declaro "forofa" incondicional. Tengo círculos recortados del tamaño de los diferentes moldes que uso, y sólo con ponerlos en la base y untar las paredes del molde con un poco de aceite, me aseguro unos desmoldados perfectos e infalibles.

Precalentamos el horno a unos 170º, rellenamos el molde y adentro con el bizcocho. ¿Tiempo? Unos 45-50 minutejos para este tamaño. De hecho la gracia de un buen bizcocho es no hornearlo de más, para que quede húmedo y tierno, asi que no le quitéis ojo y hacia el final del horneado id pinchando el bizcocho para comprobar que está hecho. El cuchillo o "tester" debe salir limpio, pero puede que salga húmedo, no pasa nada, con el reposo del bizcocho dentro del molde al sacarlo del horno nos quedará perfecto.

Pero ¿habéis visto qué bocado? Perdonad por la #cutrefoto pero es la foto en la que mejor se aprecia la espectacular textura del bizcochuelo en cuestión.


Sacamos del horno y dejamos enfriar dentro del molde sobre una rejilla. Cuando esté frio desmoldamos y ¿a disfrutar!

Si lo vais a rellenar de lo que sea yo no le pongo nada por encima, pero queda muy rico cuando antes de hornear lo espolvoreo generosamente con azúcar y canela, queda ese sabor "tan de siempre". 

Consumidlo en porciones o haced discos del bizcocho (sale bastante alto y sacaréis tres discos sin problema) y rellenadlo a vuestro gusto porque admite de todo.


Ya me contaréis si es o no uno de los bizcochos más jugosos que habéis probado. Por supuesto no hay problema en duplicar o aumentar en la proporción que necesitéis para hacer bizcochos de mayor tamaño, y desde luego que en versión cupcake quedan también deliciosos.

Venga ¿quién se anima? Seguro que mi querida Verónica Consuegra lo hace!! Por cierto Vero...¡Felicidades adelantadas!

Un besazo goooooordo, Belén.

jueves, 28 de agosto de 2014

Quiche variada...ya tengo wi-fi!!!

¡Ya tengo wi-fi, ya estoy en casita! Y me reafirmo: el pueblo y la vida rural no es lo mio. Yo necesito mi conexión a internet, mi dosis de asfalto, algo de estrés y menos dosis de tranquilidad y de relax que, definitivamente no van conmigo.
Así que lo primero que he hecho, bueno lo segundo, ha sido ponerme delante del ordenador a escribir la entrada de la receta de las maravillosas quiches que he cenado este verano y que he ido enseñando en facebook.
Hoy os traigo la versión rápida con hojaldre congelado como la quiche de las fotos, o con masa brisa preparada. Cualquier opción queda rica y la semana que viene os traeré mi versión con masa hecha en casa.
Pero en cualquier caso, quedan ricas y gustan a grandes y a pequeños.
Respetando la cantidad de los ingredientes BASE, podemos añadirle toooodo lo que queráis y se os ocurra.



Yo uso para el relleno "Leche Ideal", porque me parece que la quiche queda más jugosa y más ligera, pero podéis usar nata líquida sin problemas.

Para la quiche que veis en las fotos, que está hecha con una lámina entera de hojaldre "LaCocinera"  los ingredientes son:

  • 1 tetrabrick de "Leche Ideal" (leche evaporada), son 525 gr.
  • 4 huevos L
  • 150 gr. queso rayado (yo pongo diferentes quesos: manchego, mozarella, emmental...)
  • Unos 100 gr. bacon, jamón serrano, york...
  • Verduras al gusto: setas (yo uso deshidratadas, las rehidrato 10 minutos y quedan riquísimas), tomatitos cherry, calabacín, cebolla...¡Todo vale!
  • Pimienta al gusto y sal. Si ponéis bacon o jamón serrano probad la mezcla y cuidado con la sal



Forramos el molde escogido con la lámina de hojaldre o de la masa escogida, lo pinchamos un poquito y echamos la mezcla de huevos batidos y "Leche Ideal". Añadimos el queso, el bacon, las verduras...Rectificamos de sal y añadimos la pimienta si nos gusta ese "puntito" gracioso que da.
Horneamos unos 45 minutos a 180º y cuando la veamos dorada y así de bonita ya tenemos nuestra cena lista.


Dejad enfriar bien dentro del molde y una vez fría desmoldarla con cuidado. Yo para presentarla y engullirla (si, la engullimos) espolvoreo siempre con una mezcla de hierbas provenzales, pero como siempre ¡vosotros y los gustos de la familia mandan!



¿Habéis visto que corte? Ésta ya os he comentado que está hecha con hojaldre comprado, pero ¿sabéis cómo queda también genial para presentar individualmente? Con las obleas de empanadillas como hicimos con estas tartaletas.

Venga ¿quién se anima? Espero vuestras ideas y me encantaría ver vuestras quiches en facebook.
Os dejo la receta escrita para que de un vistazo lo tengáis bien claro, aunque ya habéis visto que no tiene ninguna dificultad.


Y por cierto!!! Volvemos ya al cole, así que os quiero enchufando hornos y disfrutando como si fuéramos niños...que lo somos!!

Un beso gordo, Belén.



domingo, 27 de julio de 2014

Tarta de café y merengue

El 26 de Julio en mi casa es una fecha especial por tres motivos: celebramos el santo de mi padre, el de mi hermano y el aniversario de boda de mis padres. Así que por norma es un día en el que reunirnos todos y celebrar. Celebrar que seguimos juntos, que discutimos por tonterías, que vamos sorteando las piedras que la vida nos pone en el camino, que nos queremos...

Por supuesto los gustos y caprichos culinarios de mi padre mandan este día, y el menú suele hacerse para el deleite y disfrute del jefe del clan, que para éso es el "pater familias", y en mi casa no hay dicho más repetido que aquel de "cuando seas padre comerás huevos". Así que lo tenemos claro, él manda.

Chipirones en su tinta con ajitos tiernos, mejillones a la provenzal, arroz con bogavante y de postre una maravillosa y contundente tarta de café y merengue, han constituido el menú de este año, y creo que hemos triunfado.



La tarta en cuestión, que es lo que nos importa, consta de una elaboración base de un bizcocho de café, vainilla y azúcar demerara, de una crema de queso para el relleno sin complicaciones y de un pedazo de merengue suizo que quita el sentido.

 ¿El truco para que todos hayan peleado por llevarse porciones de tarta a sus casas en sus correspondientes "tuppers"? Pues hacerla con un par de días de antelación y emborracharla bien de café y licor, en concreto yo he usado un ron añejo y os aseguro que no he escatimado en "darle alegría" ...

Vamos por partes:

 BIZCOCHO DE CAFÉ ( para dos bizcochos tipo "layer" de 21 cm. de diámetro)

  • 4 huevos "L"
  • 125 gr. azúcar blanquilla
  • 125 gr. azúcar demerara 
  • 150 gr. aceite girasol (o si prefieres oliva suave)
  • 200 gr. harina repostería
  • 1 sobre de "Royal" (16 gr. impulsor químico o "baking powder")
  • 65 gr. nata líquida
  • 10 gr. café soluble (tipo "Nescafé")
  • Vainilla, mucha, nunca sobra, y si es buena es el toque perfecto. En esta receta yo he usado vainas de vainilla de Tahití, una maravilla que si podéis debéis probar.


Batimos los huevos junto con los dos tipos de azúcar,  si no encontramos "demerara" podemos sustituirlo por otro azúcar moreno, pero sin duda el color y el aroma de éste tipo en concreto de azúcar moreno le da un toque muy particular a nuestra receta. Añadimos el aceite, la harina tamizada junto con la levadura en polvo y mezclamos con nuestras varillas manuales o, si lo preferís con vuestro robot de cocina.
Por último diluimos en la nata el café soluble e incorporamos a la mezcla junto con una vaina de vainilla raspadita. Si no tenéis vainas, optad por un buen extracto.

Repartimos la mezcla en dos moldes previamente engrasados y horneamos a unos 170º durante 30 minutos nuestros bizcochos de café.

Llegados a este punto, se recomienda hacer un ejercicio de fuerza de voluntad y no zamparse los bizcochos mojaditos con leche, ya que aún estamos comenzando con la receta que nos ocupa hoy. OMMMMMMM!!!

CREMA DE QUESO Y CAFÉ
  •  200 gr. queso crema (yo he usado "Philadelphia")
  • 100 gr. mantequilla en pomada
  • 100 gr. azúcar glass
  • una buena cucharada de café soluble 
Batimos con unas varillas o como yo en el Thermomix (a velocidad mínima) la mantequilla y el azúcar glass hasta que blanqueen. Añadimos el queso bien frío y el café (más o menos cantidad según la intensidad que busquemos) e integramos lo justo para que la mezcla quede uniforme cremosa y firme. Si batiéramos mucho y muy rápido, nos quedaría una crema blanda y sin cuerpo. Así que recordad hacerlo a baja velocidad y durante poco tiempo. Reservamos en la nevera tapada con papel tipo "film" hasta el momento de usarla como relleno de nuestra tarta.



MERENGUE SUIZO

  • 150 gr. de claras pasteurizadas
  • 300 gr. de azúcar
Ponemos las claras y el azúcar en un cazo a fuego muy suave para evitar que se cuajen las claras, y si queremos estar más tranquilos, ponemos todo en un bol de cristal al baño María y vamos removiendo sin parar con unas varillas. No nos hace falta tener termómetro de azúcar, pero si lo tenemos debemos llevar la mezcla a una temperatura de unos 60º. Si no disponemos de termómetro, cuando al tocarlo entre los dedos no notemos el granito de azúcar, estará listo para comenzar a montar nuestro merengue.

Pasamos las claras y el azúcar al bol de nuestro robot de cocina o batidora y comenzamos a batir a velocidad alta hasta conseguir un merengue firme, brillante, blanquísimo y estable.

                                                                                               ¡Merengue, merengue!

MONTAJE DE LA TARTA

¿Todo preparado? ¡Pues vamos allá!

Lo primero, como os he adelantado antes, es emborrachar bien nuestros discos de bizcocho ( si haces el bizcocho de una sola pieza, en vez de en discos, debes cortarlo en discos con una lira o cuchillo procurando que queden uniformes). Una vez frío el bizcocho y desmoldado, emborrachadlo bien con café y ron en una proporción de 3 a 1, es decir por cada tres partes de café fuerte, una de ron. Al menos ese es el punto que a mí me gusta. Y si tenéis tiempo de sobra, dejadlo que se cale bien toda una noche, al día siguiente estará maravilloso.

Con cuidado de no romperlo, ya que está muy blandito y jugoso, disponed una capa de bizcocho, rellenad generosamente con la crema de queso, disponed otra capa de bizcocho y cubrid con tooooodo el merengue del modo que más os guste. Ya veis que yo no me he complicado nada, y con un simple cuchillo y disponiendo el merengue de un modo muy tosco, he conseguido un efecto muy visual.

Una vez cubierta la tarta con el merengue, quemadlo un poquito con un soplete o, si no tenéis soplete, espolvoread con cacao en polvo y terminad de decorar la tarta como más os guste.

Por último, miradla, suspirad de alegría ante el trabajo bien hecho, haced unas cuantas fotos para conservad su imagen "in aeternum" y llorad ante el despliegue de texturas y sabores que os propone la receta de hoy.


Entre la primera prueba de la tarta y la tarta definitiva, me he puesto en una semana dos kilos!!! Jajajajaja!
Pero todo sea por vosotros y por mi querido blog.


                                                                         Un besito enorme, Belén.





domingo, 13 de julio de 2014

Una masa que da mucho juego.

La semana pasada estuve en Barcelona. Exactamente unas 30 horas de risas, de dulces, de buena comida, de mejor compañía y por supuesto de cosas nuevas.


Ester Roelas de La cuinera nos invitó desde la escuela Hofmann de Barcelona, a una maravillosa quedada de bloggers en la terraza La Seca, que Hofmann tiene en pleno barrio del Borne, al ladito del Museo Picasso. Un entorno maravilloso y excepcional, en el que el chef Eric Ortuño nos enseñó algunos trucos y nos deleitó después con la maravillosa cena que nos prepararon.


Ivana de Cupcakes a diario, Marina de The sweetest taste, Alba de GaletteOh la laGourmenderies, José Maria y su encantadora mujer de Blog Hedonista y alguno más que seguro ahora se me escapa, fueron mis compañeros de cena, de cata de vinos de la mano de José María y de risas el jueves por la noche.



Y además de un par de kilos de más...¿qué es lo que me traje de allí? Pues la receta que el chef Eric Ortuño tuvo la amabilidad de compartir con nosotros (entre otras). La receta de una masa de pan Viena, que sirve para todo, bueno...para casi todo: la podemos preparar en gofrera o sandwichera tipo gofre y rellenarla de los clásicos rellenos dulces u optar por combinaciones saladas (como el riquísimo pollo al curry que nos preparó Ester), freírla como unos donuts y acompañarlos con salmón ahumado y una deliciosa crema con cebollino picado, e incluso como hice yo hornearla como una tradicional "coca" con unas maravillosas nueces pecanas que compré en Casa Gispert.
Por cierto, si pasáis por Barcelona, Gispert es visita obligada: frutos secos, harina de almendra maravillosa, vainillas de ensueño, haba tonka...todo rodeado del encanto de lo viejuno y lo artesanal.




Ya no me lío más!!! Vamos a por la receta de esa maravilla de masa y a por su elaboración.
  • 500 gr. de harina de media fuerza (mitad panadera, mitad fuerza)
  • 10 gr. sal
  • 30 gr. azúcar
  • un cubito de levadura de 25 gr.
  • 1 huevo
  • 250 gr. leche temperatura ambiente
  • 100 gr. mantequilla temperatura ambiente
En el bol de nuestra amasadora ponemos la harina, la sal y el azúcar, la levadura desmigada y la leche y comenzamos a amasar ( accesorio gancho de la KA o similar) a velocidad media unos 10 minutos. Añadimos después la mantequilla poco a poco, puede parecer que no la admite, pero seguid amasando y veréis como la masa comienza a ponerse elástica y a despegarse de las paredes del bol de la amasadora. Si cogéis un trozo, podréis estirarla entre vuestros dedos, es elástica (no se rompe),y conseguiréis estirarla formando como una especie de membrana translúcida que no se rompe. Ése es el punto que queremos conseguir!!

Retiramos la masa del bol con ayuda de una rasqueta, extendemos la masa y dejamos fermentar. Ahora en verano, sólo con taparla y dejarla a temperatura ambiente la tendremos lista en una hora aproximadamente.

A partir de ahí, corta porciones y ponlas en tu plancha de gofres o sandwichera y consigue maravillosos gofres como éstos en un par de minutos.



O corta donuts, fríelos en aceite bien caliente y obtén maravillosas berlinas para rellenar de los que más te guste, como las que comimos con salmón. Ummmmmmm!!


O como yo, en vez de extender la masa corta porciones del tamaño que prefieras, boléalas un poco y deja fermentar. Y después pinta con leche o con huevo batido, espolvorea con azúcar y canela y decora con nueces, pasas...lo que te apetezca!!! Hornea las piezas a unos 180º hasta que las veas doradas y a disfrutar!!!


Una sola masa y variaciones de preparación y presentación diferentes!!  A éso le llamo yo una receta #polivalente ¿verdad?

Un beso grande y a ver qué se os ocurre preparar con esta masa. Y no dudes en compartirlo conmigo y con todos en facebook en https://www.facebook.com/pages/CUPCAKES-A-GOG%C3%93/197576533643202

                                                                                                       Belén.