sábado, 16 de abril de 2016

Macarons de OREO

Pues hoy me he liado la manta a la cabeza y como soy más inestable que una mesa coja pese a haberos dicho en el post anterior que aparecería menos por aquí, estoy lista y sentada delante del ordenador para escribir una receta que muchos me habéis estado pidiendo por las RRSS.

En un principio pensaba incluirla dentro del temario del taller online de macarons avanzado "Le must" pero sois muchos los antiguos alumnos que queréis saber recetas nuevas y que confiáis en mi y en mis trucos macaroniles. Así que he decidido que mejor publicarla aquí para poderla compartir con tantos y tantos alumnos que habéis aprendido a hacer macarons conmigo y con La tallerería, nuestra tallerería.


Que conste que los que me conocéis sabéis de sobra que en cuestión de macarons prefiero siempre optar por sabores que no enmascaren el maravilloso sabor de la almendra, pero hoy haremos una excepción y nos dejaremos llevar por el #americanwayoflife y una de sus famosas galletas.


Para hacer unos 20 macarons (40 coquilles)



  • 75 gr. almendra
  • 75 gr. azúcar glass
  • 27 gr. claras
  • 21 gr. agua
  • 75 gr. azúcar "blanquilla"
  • 27 gr. claras
  • Galletas OREO (3 tapas sin crema)


Con los tres primeros ingredientes y las galletas  OREO tamizadas junto al TPT haremos la pasta o el mazapán y con los tres siguientes el merengue italiano que después en el macaronage integraremos con el mazapán inicial.

Para elaborar macarons con merengue italiano vamos a recordar unos pasos básicos que debéis respetar sí o sí!



  • Trabajamos el TPT (mezcla a partes iguales de almendra y azúcar glas) previamente tamizado a conciencia o pasado todo junto por la Thermomix, con las claras hasta formar una especie de pasta de mazapán. Reservamos tapado con film para que no se reseque.
  • Preparamos todos los ingredientes para tenerlo todo pesado y listo y que no nos falle nada.
  • Disponemos las claras en el bol de la batidora, y comenzamos a preparar el almíbar con el azúcar y el agua.
  • Cuando el almíbar alcance aproximadamente los 110º ( lo ideal es disponer de un termómetro para controlar la temperatura del almíbar, ya que al principio nos facilitará mucho el trabajo si no conocemos bien los puntos del almíbar), comenzamos a batir las claras.
  • Cuando el almíbar alcance los 118º, bajamos la velocidad del montado de las claras e incorporamos el almíbar sin demasiadas contemplaciones sobre las claras y volvemos a batir de nuevo todo y a máxima potencia hasta que al tocar el bol con las manos lo notemos templado (unos 40º C).
  • Ahora viene el "macaronage", el momento en el que integramos la pasta de almendra con el merengue. Sin miedo y con la ayuda de una espátula iremos integrando todo hasta conseguir una masa brillante, lisa y que se mueve lentamente si inclinamos el bol o forma una cinta lenta y sinuosa al caer si cogemos algo de masa con la espátula y la soltamos.
  • Formamos o "escudillamos" nuestros macarons y los dejamos secar hasta que los macarons hagan lo que los franceses llaman "croutage": se va a formar una película que hará que al tocar los macarons suavemente con el dedo notemos que no se pegan casi al dedo.
  • Espolvoreamos con más galletas OREO picaditas por encima antes de que se sequen los macarons y de hornearlos.


  • Si tenéis controlado bien el horno y "sois amigos" prueba a darles un secado rápido: unos 5-10 minutos a unos 40º para conseguir así acelerar ese proceso tedioso del secado.
  • Hornea tus macarons durante unos 12 minutos y a unos 150º (tiempos y temperatura aproximada) y despégalos cuando una vez sacados del horno ya estén bien fríos.
  • Un golpe de congelador, o un reposo en la nevera de 24 horas hará que la textura final de nuestros macarons sea perfecta antes de rellenarlos.

¿Ya tenemos los macarons? Pues ahora a rellenarlos.

Una SMBC sencilla a la que le he restado algo de mantequilla, en vez de hacer la SMBC con una proporción 1,2,3, he puesto 1,2, 2'5 y una vez hecha le he añadido un buen chorrito de vainilla y unas 8 galletas enteras con crema incluída bien trituradas.




¿Cómo? ¿No sabes lo qué es una SMBC o no sabes hacerla?
Pásate por AQUÍ  y echa un vistazo.

El resultado muy rico, eso sí, cuesta sacarle el sabor a almendra y eso que yo he usado una almendra variedad "marcona" buenísima que compré en el mercado y con una potencia y unos matices de sabor geniales.

¿Quién se anima?


Un beso enorme, Belén.




lunes, 11 de abril de 2016

Albóndigas en salsa



Hola ya estoy aquí!! Sí, tenéis toda la razón del mundo, últimamente tardo en pasarme por el blog pero es que aunque a veces uno llegue a creerse con súper poderes, la realidad es muy distinta y no podemos llegar a todo.

Así que puede que tenga que cambiar la periodicidad de mis publicaciones en el blog para no entrar en pánico o desarrollar una crisis de ansiedad, y lo mejor sea que mi cita con vosotros desde el blog sea mensual. Yo lo voy a agradecer y a lo mejor vosotros también, por no tener que aguantarme tanto! jajajaja!

Para resarciros del tiempo sin aparecer...hoy receta de #cocinaparatorpes y además con videoreceta, que no se diga!


La receta como siempre rápida y sencilla, es la receta de albóndigas que se ha hecho siempre en casa, variando eso sí las verduras según la temporada, los gustos o lo que mi madre encontrara por la nevera.

La calidad de los ingredientes influye SIEMPRE así que os doy opciones:

-En la opción rápida y de ir por casa y con prisas, podéis optar por las verduras ya troceadas y congeladas. Yo las uso frecuentemente porque las tengo siempre a mano en el congelador y porque me ahorran tiempo. Un vino blanco baratito nos sacará del apuro, como el del vídeo,  y un colorante alimentario en vez de azafrán. Las albóndigas, podéis comprarlas ya hechas en vuestra carnicería de confianza o pasaros a la opción "de luxe".

-Opción "de luxe" (juasjuasjuas!): haremos nosotros las albódigas con 300 gr. de carne picada, un huevo crudo o una yema "viuda" que tengamos por la nevera, pan rallado, ajito picado, sal, pimienta y perejil. Sólo tenemos que integrar los ingredientes y añadir un poco de pan rallado a ojo para que liguen las albóndigas.
Además las verduras si son frescas y de calidad ayudarán junto con un vino de mayor calidad y unas hebras de azafrán a darle un pellizco diferente al  de la versión rápida.

¿Empezamos?

INGREDIENTES (para unas 12-15 albóndigas)

Una vez hechas las albóndigas (o compradas) comenzamos poniendo en una cazuela 4 cucharadas soperas de aceite de oliva.
Añadimos una cebolla bien picadita y rehogamos mientras pasamos por harina las albóndigas.

Echamos las albóndigas junto a la cebolla y freímos hasta que queden bien doraditas, éste es sin duda uno de los trucos: que queden doradas y con una costra crujiente.

Incorporamos las verduras elegidas, podéis variarlas en función de vuestros gustos, y les damos unas vueltas antes de añadir la sal y la cucharadita de pimentón dulce. Ya sabéis que en cuanto ponemos el pimentón, debemos añadir rápidamente el agua o el líquido para evitar que se queme y después amargue.

Así que después del pimentón rápidamente añadimos el vino, y a continuación la misma cantidad de agua que de vino blanco.

Rectificamos de sal si hiciera falta, añadimos el colorante o el azafrán, unas hierbas que nos gusten (yo suelo añadir orégano o romero) y chup chup!

Y si os apetece completar con unas patatas, podemos trocear una patata y añadirla ahora, o a la hora de servir el plato freír unas y añadirlas a nuestro guiso. En cualquier caso nos va a quedar un plato muy completo y riquísimo.

Si vemos que a mitad cocción se nos queda el guiso justo de caldo, podemos añadir algo de agua o algún caldo de pollo o carne que tengamos por casa.

En cuanto la salsa esté "cogida", las patatas cocidas y las albóndihas hechas, tendremos nuestro plato listo para emplatar y comer.

Y ahora para que lo veáis mejor aún...VÍDEORECETA!!!

                               






domingo, 21 de febrero de 2016

Taller de macaarons online avanzado "le must"

Porque lo que más me gusta de todo es enseñar lo que a mi tanto me ha costado.
Porque cuando vosotros lo conseguís, yo lo consigo.
Porque vuestro éxito al aprender a hacer macarons es el mío.
Y porque quiero crear un ejército de #macaronsadictos...

Vuelve en abril, el taller online de macarons definitivo: el taller avanzado "Le must".

Nuevas técnicas de secado, recetas sorprendentes, técnicas de escudillado diferentes para lograr increíbles efectos, coquilles de infarto, pies de película, y sobretodo y más que nada bocados que enamoran: fundentes, llenos de sabor, inconfundibles.



Cómo conseguir el merengue perfecto con tu batidora último modelo o con una modestas varillas eléctricas, la técnica del macaronage, macarons con merengue italiano a partir de claras frescas o de albúmina, rellenos diferentes, ideas de presentación para sorprender, uso de colorantes y además la última semana de taller...¡Los pintamos!

Toda la INFO en La tallerería.

Del 4 de abril al 1 de mayo los macarons no tienen secretos...




Bizcocho para desayunos en molde de bundt

Hoy una entrada rápida, pero no por ello menos interesante. De hecho es uno de los bizcochos que más hago últimamente desde que lo probé este verano.

Y digo lo de entrada rápida porque no me he currado la receta, es de Raquel Carmona, autora del maravilloso blog Los tragaldabas. Si hacéis click en el link tendréis a mano la receta.

Yo la hago tal cual, en la thermomix, lo único que cambio porque siempre voy con prisas y le he cogido el "gustillo" es el tema de la harina bizcochona.

Es la que yo uso para este tipo de bizcochos de diario y me resulta cómodo y fácil. Así que al poner harina bizcochona o leudante no le pongo ni el bicarbonato ni la levadura química que indica la receta. También sustituyo la ralladura de limón por la de naranja, por eso de que "la tierra tira" y me gusta ponerle mitad de girasol y mitad de un aceite de oliva suave. 

Es una receta infalible a la que sólo le veo un "pero" y según cómo se mire, claro: sale muuuucha cantidad. Así que si no quieres un bizcocho enorme  divide la cantidad por la mitad.

Para que os hagáis una idea: con las cantidades de la receta original me ha salido esta maravilla de bizcocho que he hecho en el molde "autumn wreath" de Nordic Ware de su línea de moldes para bundts y otro bizcocho de 12 cm. de diámetro y unos 8 cm. de alto.


El molde es una maravilla y se desmolda, como todos los de la misma marca y si respetamos las típicas indicaciones, sin problema, consiguiendo un bizcocho que sorprende a todos, lleno de hojas de otoño y bellotas que rodean la corona perfectamente definidas.





Lo he horneado a 170º  y cerca de una hora, aunque ya sabéis que lo ideal es no quitarle ojo y pincharlo para saber con seguridad si ya está bien horneado por dentro. Recordad que con este tipo de "moldes corona" es aconsejable respetar varias cosas:

  • Hornearlo sobre la rejilla y no sobre bandeja para conseguir una óptima circulación del aire y del calor.
  • Engrasar bien el el molde haciendo especial hincapié en todas las aristas y recovecos.
  • Desmoldar pasados unos 10 minutos o hasta que veamos que los bordes del bizcocho comienzan a despegarse de las paredes del molde.
Mi lucha con los bundts y con este tipo de moldes fue épica, puedes verla AQUÍ y reírte un poco de mis peripecias tras el bundt perfecto. Pero si respetas esos trucos salen solos!


Un bizcocho jugoso, que aguanta tierno días y días. Para el desayuno en casa, solemos acompañarlo de un poco de mermelada. Si tengo por la nevera, yo desde luego con mi mermelada casera de fresa,  y mi hijo mayor con una rica mermelada de naranja amarga. Aunque es raro que dure tanto...siempre hay voluntarios para coger un trozo!



 ¿Te animas?

Un beso, Belén.

viernes, 12 de febrero de 2016

Pizza de queso brie y frutos rojos (especial San Valentín)

Son muchas las veces que os digo que por supuesto que busco inspiración en otras fuentes, en otros estilistas, bloggers, fotógrafos...Y me atrevo a decir que quien diga que no lo hace o miente como un bellaco o tiene el don de la inspiración divina que yo no poseo. 

Últimamente me llaman mucho la atención esas fotos cenitales en la que todos los elementos parecen estar dispuestos con precisión milimétrica, llenas de luz, frescas... me resultan de lo más evocadoras.



Fácil al menos a mí, no me resulta hacerlas: encaramada a una escalera mientras en el suelo tienes todo listo (o eso es lo que uno se cree) para fotografiar y de pronto, ya con el disparador en la mano te das cuenta de que hay una hoja de eucalipto que parece que "te mira mal". Baja de la escalera, agáchate, coloca bien (supuestamente) la hoja dichosa y vuelta a subir a la escalera. Te asomas a la plantalla de LCD de tu réflex, y bien...la hoja  está en su sitio, pero has tropezado un poco con la sábana y las dos copas ahora están demasiado juntas. Baja de la escalera, con las manos en los riñones que una ya va teniendo una edad, agáchate a colocar las copas, haz equilibrios para pasar por encima de todo el escenario sin rozarlo, no respires por si se vuela alguna hojita de sitio, vuelve a subir, mira el LCD... ¿Y ahora qué?

Vamos que lo que normalmente hago en una media hora, hoy me ha llevado algo más de una, por no hablar del dolor de espalda que se me ha quedado de tanto subir y bajar la escalera. Por ahora descansaré unas semanitas antes de volver a enfrentarme con la fotografía cenital, se la dejo tooooda a los maravillosos fotógrafos escandinavos que la bordan!

La receta de hoy puede que os sorprenda a muchos, pero el resultado es delicioso.


Un brunch perfecto para compartir con tu pareja el dia 14, el postre de la cena más romántica del año, o uno de los platos que sacar a la mesa para celebrar el día más amoroso del año. Nos encaja para cualquier hora, como salado, como dulce, como entrante, como postre...

Una base de vuestra masa de pizza preferida. Yo  hago la de thermomix si voy con prisas, y últimamente he descubierto esta maravillosa receta de pizza a la sartén de Canal Cocina, que es la que he usado para la receta por varios motivos: primero porque no resulta salada en exceso, lleva azúcar y una pizca de sal en la masa y me acopla perfectamente a la idea de receta que quiero preparar, ni dulce ni salada. Además no quiero que las frutas estén demasiado tiempo en el horno para evitar que  pierdan demasiada textura o intensidad en el color. Así que hacerla unos minutos primero en una sartén, para que se haga crujiente por la base y después pasarla a gratinar al horno durante tres o cuatro minutos es una opción perfecta para este tipo de pizza con este tipo de ingredientes tan delicados.

INGREDIENTES:
  • Masa de pizza.
  • mermelada de fresas.
  • queso brie u otro queso "pasta" que os guste.
  • fresas, frambuesas, arándanos o la fruta roja que os resulte más rica.
  • nueces y unas hojitas de menta fresca.
  • miel (opción extra para "súper golosos")

Disponemos una capa muy fina de mermelada sobre nuestra base de pizza, sólo para que no se vea el blanco de la masa. Repartimos los trozos de queso, las fresas lavadas y cortadas en cuartos o la fruta escogida y volvemos a poner, esta vez de un modo más generoso, más mermelada por encima.

Horneamos la pizza del modo tradicional o tal y como nos explican en la receta de pizza a la sartén nuestros amigos de Canal Cocina y listo!!

Ya sólo nos queda decorar con unas nueces y unas hojas de menta fresca, y si somos muy de dulce, podemos darle un toque con un chorrito de miel.

Dos copas de un buen Chianti fresquito, música de fondo, unas velas, mantel en el suelo a modo de picnic y esa compañía que nos hace sentir que el tiempo se para a nuestro lado. 



¿Se puede pedir más? #whatelse

Feliz día a todos los enamorados!

Belén #inlove









Recetas para San Valentín que no te van a fallar

Ya estamos otra vez con Cupido y el color rojo inundándolo todo.

Cupido en la antigua Grecia era conocido como Eros, el hijo joven de Afrodita la diosa del amor, la belleza y la fertilidad. Para los romanos Cupido es el dios del amor hijo de Venus y de Marte, dios de la guerra.

¿Sabíais que no sólo disparaba con su arco flechas de amor? A la espalda llevaba dos clases de flechas: unas doradas con plumas de paloma que provocaban un amor instantáneo, y otras de plomo con plumas de búho que provocaban la indiferencia.
Consciente del poder que tenía, a veces rechazaba las peticiones de su madre y los demás dioses de interferir en el curso de la vida de algunos mortales provocando situaciones de lo más pintorescas. ¡Este Cupido era una pieza!

Pues os hayan alcanzado con las flechas de pluma de paloma o con las de plomo  de búho, lo que está claro es que es una ocasión perfecta para disfrutar de todo el repertorio de recetas "sanvalentineras" que desde hace días inundan las redes.

Yo estoy preparando alguna cosita rápida, vistosa y especial para el 14 de febrero. Pero mientras os dejo con este recopilatorio, que creo que os puede ayudar a la hora de decidir con qué sorprender a vuestra pareja si es que sois de los que seguís con la pluma dorada clavada en la espalda y pensáis celebrar el día de los enamorados.

Al fin y  al cabo ¿hay algo mejor que sentirse enamorado?

Espero que os gusten, Belén #inlove

Haz click en el nombre de cada receta para consultarla.

















TARTA DE FRUTOS ROJOS, AMAPOLA Y CAVA



















lunes, 11 de enero de 2016

Galletas de mantequilla decoradas con sellos

La de hoy no es una entrada al uso, no hay receta, bueno sí que la hay pero os mando a un link: al de las mejores galletas para decorar que yo he hecho y he probado en todos estos años.

Una galleta para decorar debe quedar lisa, sin bultos, sin rebabas...pero sobretodo debe quedar rica. Y estas quedan ricas, y mucho!

De hecho hacía tiempo que no las preparaba, y no recordaba el saborcito de mantequilla fundiéndose en la boca, ni esa textura tan agradable  mientras las acompaño con una tacita de té.

La receta no puede ser otra que la de Mensaje en una galleta, cualquiera de sus recetas de galletas son infalibles! Yo he cogido una de sus recetas básicas (insisto, cualquiera de las que podáis encontrar en su blog os va a encantar) y lo único que he hecho es ponerles una cucharadita generosa de preparado de especias para galletas tipo "Speculoos" en vez de vainilla.



Unas las he hecho grandes, lisas y redondas de unos 8 cm. de diámetro, para que me dure la galleta merendando (jajajajaja), y después he hecho una tanda de minis, de ésas que te metes y te tragas de un bocado mientras te convences a ti misma de que una galletita de semejante tamaño "no puede engordar" por mucha harina y mantequilla que lleve.

Y mientras me pongo manos a la obra con el taller de "Galletas para pintar" y me dejo enseñar por el gran José Roca que comienza el próximo 15 de febrero, he decidido decorar mis galletas con unos simples sellos.




Yo no vendo mis galletas, las comemos en casa, así que he usado un sello de caucho (no específico para uso alimentario) pero por supuesto que sólo lo uso con colorante alimentario. Si vais a venderlas lo suyo es que busquéis sellos aptos para uso alimentario.

Lo he mojado con una servilleta de cocina empapada en colorante Kopykake negro, y con la galleta formada, recortada y muy fría (si podéis incluso darle un golpe a la masa estirada de congelador), he estampado el sello en la galleta ANTES de hornear.

El resultado: unas galletas riquísimas y que se hacen en un momento y que podéis personalizar con las iniciales, nombres o dibujos que representen el hobby preferido de la persona a la que queréis sorprender o agasajar.



Navegar por Pinterest, es para mi un vicio incontrolable y una fuente de inspiración para traeros monerías como ésta de hoy. 

¿Todavía no me seguís allí? Os dejo mi cuenta de Pinterest por si queréis saber las cosas que veo y que me rondan por la cabeza .

Y mientras espero a convertirme en una artista de las galletas pintadas de la mano de La tallerería y del genial José Roca, me conformaré con estampar sellos en mis galletas.



¿Cómo? ¿Qué todavía no os habéis enterado de lo que podemos pintar sobre galletas glaseadas o directamente sobre galleta? Pues para muestra...varios botones.



Si te animas, puedes conseguir YA tu plaza AQUÍ y te aseguro un mes fantástico entre galletas, glasa, colores y muuuuuchos pinceles aprendiendo técnicas de dibujo y pintura de la mano de un pintor profesional. 

Un besazo, Belén!