lunes, 11 de enero de 2016

Galletas de mantequilla decoradas con sellos

La de hoy no es una entrada al uso, no hay receta, bueno sí que la hay pero os mando a un link: al de las mejores galletas para decorar que yo he hecho y he probado en todos estos años.

Una galleta para decorar debe quedar lisa, sin bultos, sin rebabas...pero sobretodo debe quedar rica. Y estas quedan ricas, y mucho!

De hecho hacía tiempo que no las preparaba, y no recordaba el saborcito de mantequilla fundiéndose en la boca, ni esa textura tan agradable  mientras las acompaño con una tacita de té.

La receta no puede ser otra que la de Mensaje en una galleta, cualquiera de sus recetas de galletas son infalibles! Yo he cogido una de sus recetas básicas (insisto, cualquiera de las que podáis encontrar en su blog os va a encantar) y lo único que he hecho es ponerles una cucharadita generosa de preparado de especias para galletas tipo "Speculoos" en vez de vainilla.



Unas las he hecho grandes, lisas y redondas de unos 8 cm. de diámetro, para que me dure la galleta merendando (jajajajaja), y después he hecho una tanda de minis, de ésas que te metes y te tragas de un bocado mientras te convences a ti misma de que una galletita de semejante tamaño "no puede engordar" por mucha harina y mantequilla que lleve.

Y mientras me pongo manos a la obra con el taller de "Galletas para pintar" y me dejo enseñar por el gran José Roca que comienza el próximo 15 de febrero, he decidido decorar mis galletas con unos simples sellos.




Yo no vendo mis galletas, las comemos en casa, así que he usado un sello de caucho (no específico para uso alimentario) pero por supuesto que sólo lo uso con colorante alimentario. Si vais a venderlas lo suyo es que busquéis sellos aptos para uso alimentario.

Lo he mojado con una servilleta de cocina empapada en colorante Kopykake negro, y con la galleta formada, recortada y muy fría (si podéis incluso darle un golpe a la masa estirada de congelador), he estampado el sello en la galleta ANTES de hornear.

El resultado: unas galletas riquísimas y que se hacen en un momento y que podéis personalizar con las iniciales, nombres o dibujos que representen el hobby preferido de la persona a la que queréis sorprender o agasajar.



Navegar por Pinterest, es para mi un vicio incontrolable y una fuente de inspiración para traeros monerías como ésta de hoy. 

¿Todavía no me seguís allí? Os dejo mi cuenta de Pinterest por si queréis saber las cosas que veo y que me rondan por la cabeza .

Y mientras espero a convertirme en una artista de las galletas pintadas de la mano de La tallerería y del genial José Roca, me conformaré con estampar sellos en mis galletas.



¿Cómo? ¿Qué todavía no os habéis enterado de lo que podemos pintar sobre galletas glaseadas o directamente sobre galleta? Pues para muestra...varios botones.



Si te animas, puedes conseguir YA tu plaza AQUÍ y te aseguro un mes fantástico entre galletas, glasa, colores y muuuuuchos pinceles aprendiendo técnicas de dibujo y pintura de la mano de un pintor profesional. 

Un besazo, Belén!

jueves, 24 de diciembre de 2015

Pastel de salmón

Al final no llego a compartir con vosotros esta receta para Nochebuena, pero seguro que os saca de más de un apuro en alguna de las comidas o de las cenas que vamos a tener que preparar estos días.

Como siempre en estas cenas, me gusta acercaros recetas que resulten ricas, pero sobre todo, recetas en las que no tengáis que invertir demasiado tiempo. al fin y al cabo son fiestas para celebrar con la familia, y no para que las familia las pase junta y nosotros "los cocinillas" solos en la cocina,¿ no?

Así que allá vamos, que hoy todos vamos contrarreloj.


INGREDIENTES (unas 8 raciones generosas)
  • 1 bote de leche evaporada IDEAL (unos 400 ml)
  • 4 huevos (los míos de hoy eran XL)
  • 200 gr. salmón ahumado
  • salsa rosa
  • caviar (vamos sucedáneo...jajajajaja!)
Metemos todos los ingredientes en la batidora o accesorio para triturar que tengamos y dejamos la mezcla bien integrada y sin tropezones.

Cogemos un molde tipo puding y lo untamos con un poquito de aceite y la ayuda de un papel de cocina para conseguir que se desmolde después sin problemas.

Vertemos la mezcla en el molde preparado, y metemos a su vez el molde en otro más grande con agua para hornear nuestro pastel al baño María.

Mirad!


A unos 200º el pastel tardará en cuajarse unas hora y media larga, así que paciencia. Seguramente a mitad horneado deberéis taparlo con un poco de papel de aluminio por arriba para evitar que se nos queme. 
Una vez lo toquemos y lo notemos cuajado o lo pinchemos con un probador o brocheta y nos salga limpio, lo sacamos del horno, lo dejamos templar en el molde y una vez templado lo reservamos en la nevera hasta el momento en el que vayamos a rematarlo. Yo suelo hacerlo de un día para otro,

Desmoldamos pasando por los laterales antes un cuchillo para facilitar la operación,

Para terminar el pastel, cubrimos con una capa generosa de salsa rosa. Podemos comprarla o hacerla en casa como hago yo; mayonesa, un buen chorro de ketchup, una cucharada de cognac y una cucharada de zumo de naranja.

Decoramos con el caviar y un poco de lechuga cortadita en juliana y ¡listo!


¡Feliz Nochebuena a todos!

sábado, 19 de diciembre de 2015

Mendiants: bueno, bonito y bastante barato.

Ya estamos otra vez con la cantinela de todos los años: ¿el postre lo traerás tú, no? Y yo, harta de encender el horno digo como siempre que sí, que ya llevaré algo.

Y luego, no sé cómo, pero acabo preparando el postre de la cena de Nochebuena horas antes de tener que salir de casa. Así que siempre al final se repite la misma escena:

-Postre rápido y mal hecho que hace surgir comentarios del tipo: "¡Qué pena, con lo bonitos que te salen en las fotos del blog!"

-Casa que se queda patas arriba y que ya no se recupera hasta después de Reyes.

-Tuppers para devolver a mi madre y mermelada de higos para el foie que se me olvidan en la entrada de casa y que hace que ya la cena empiece algo torcida con la frasecita: "¡Belén, hija qué cabeza tienes!"

-Pelo sin lavar, y por supuesto sin peinar. Sacar tiempo para pasarme la plancha hubiera sido una odisea.

-Vestimenta fatal, rematadamente mal. Una ducha rápida y lo primero que ha salido del armario ha sido todo lo que me ha dado tiempo  a dedicarme a mi y a mi "acicalamiento" `personal.

-Maquillaje: restos de serie de lo que me eché por la mañana y un poco de colorete por encima.

Podría seguir contando todas las desgracias y sinsabores a las que preparar el postre para esta familiar cena del año me arrastra irremediablemente año tras otro, pero no!!! ¡No voy a entrar en bucle y lo que es mejor, no voy a dejar que este año me vuelva a pasar!

Este año iré peinada, maquillada y me pondré un vestido ideal de terciopelo largo con estampado con aire japonés que me acabo de comprar. No seré el patito feo de la cena, me dejaré la casa preparada para no tener que pasarme el día de Navidad recogiendo la casa y triunfaré con el postre que les voy a llevar.

Y pensaréis ¿cómo?

Pues haciendo unos días antes unos sencillísimos mendiants.


Necesitamos 5 minutos, una tableta de un buen chocolate (negro, con leche, blanco, a nuestro gusto el que más nos guste) y frutos secos o fruta confitada variadita. También nos valen orejones, fruta deshidratada, bayas de goji, arándanos...

Derretimos el chocolate al baño María o a golpes muy cortos de microondas para evitar que se nos queme, hacemos círculos más o menos regulares con el chocolate fundido dispuesto en montoncitos sobre papel de horno o superficie antiadherente, y ponemos por encima lo que hayamos elegido.

Yo esta vez he hecho de chocolate negro con guindas, almendras, avellanas, nueces y pasas, y de chocolate blanco con naranja confitada y pistachos.


A los mendiants de chocolate negro les he añadido un toque de escamitas de sal Maldon y el resultado...El resultado es genial. Y lo mejor de todo, los tengo ya hechos y guardados en una lata y el 24 por la noche estarán perfectos y serán el remate final para una velada perfecta con la familia.


Los de chocolate blanco con pistachos y naranja confitada son mi debilidad.


Y ¿qué son los mendiants? ¿Cuáles son sus orígenes?  Pues es una preparación típica de la zona de la Provenza francesa, y se toma mucho en Navidad. Allí les llaman "Mendiants de Noel".

Parece ser  que además forman parte de los trece postres que se toman como final de la cena de Nochebuena en esta región francesa para celebrar con abundancia y generosidad el nacimiento del Niño, y representan a Jesús y a sus doce apóstoles (de ahí lo de "trece postres").

Su origen es religioso y su nombre "mendiants" se refiere a las órdenes religiosas mendicantes que surgieron en la Edad Media: franciscanos, carmelitas, dominicos y agustinos. Originariamente se hacían de chocolate y estos cuatro frutos secos: higos secos, nueces, almendras y pasas de Málaga, en referencia cada una de ellas por su color al de los hábitos que los monjes de cada una de  estas órdenes lucían.


Más adelante se fueron añadiendo otros frutos secos, y ahora podemos decorarlos y degustarlos con gran variedad de frutos, confitados, deshidratados, secos... 

Así que aquí tenéis la solución perfecta para quedar de lujo con poco tiempo y sin tener que ser un experto cocinillas.

Chocolate y frutos secos son siempre garantía de éxito y además ¿verdad que quedan bonitos?

¿Quién se anima con los "mendiants"?

sábado, 12 de diciembre de 2015

La Tallerería: nueva etapa y nueva ilusión.

No recuerdo bien qué canción dice eso de que la vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida...pero no hay nada más cierto.

Crees que coges un camino y de pronto, ella, caprichosa te planta delante una curva, un cruce de caminos o una piedra que no te deja pasar y te hace dar la vuelta, aunque tú ya hubieras decidido la ruta a seguir.

Pues hoy vengo a contaros algo que me llena de ilusión y que tenía que compartir con vosotros. Y es que la vida ha puesto en mi camino un proyecto que siempre he admirado y seguido. Primero como alumno y como seguidor, y después como profesor. Os hablo de La tallerería, esa maravillosa plataforma, pionera en formación online, que a tantos y tantos nos ha ilusionado, formado y acercado a nuestras aficiones, llegando en muchos casos a hacer que un mero "hobby" se transformara en algo más. 

Miriam y Estíbaliz las creadoras de la plataforma y del blog Mensaje en una galleta, anunciaban en octubre que dejaban el proyecto. ¡No os podéis imaginar la de correos que recibimos preguntando, lamentándose y pidiendo que no terminara La tallerería...!

Pues como vuestros deseos son órdenes para mí, hoy puedo ya deciros que La tallerería sigue, y que sigue conmigo al mando. Creemos que es de verdad una transición natural, ya que todos sabéis que llevo tiempo colaborando con La tallerería y la amistad personal y el cariño que me une a Miriam y a Estíbaliz. Un proceso que hoy comienzo llena de ilusión, con un montón de ideas y con todas esas ganas  que pongo siempre en todo lo que hago.

La tallerería, no se ha ido...sólo estaba cogiendo fuerzas y vuelve para ser "tu tallerería de siempre".

Y volvemos por la puerta grande, y como una imagen vale más que mil palabras, mirad qué maravilla de tarta hemos hecho para celebrar el comienzo de esta nueva etapa.

  

Y digo hemos, porque en La tallerería trabajamos todos los "profes" en equipo: tartas maravillosas de bordes perfectos de María Sweet little cakes, bizcochos riquísimos de Ivana Cupcakes a diario, relleno  insuperable sugerencia de nuestro Luis My european cakes, edición de la foto e ideas del profe de pintura José Roca, el gusto de Marina Blaukitchen y por supuesto mis macarons!

Y es que esta tarta es la imagen perfecta que muestra todo lo que se puede aprender con nosotros: decorar tartas perfectas, aprender repostería, pastelería navideña, fotografía y edición, macarons, bizcochos y cupcakes, pintar sobre galletas, tartas e incluso sobre macarons...



¡Y no nos paramos aquí! Seguimos buscando talleres nuevos y propuestas con las que acercaros hasta casa una formación cercana, humana y de calidad. Te lo ponemos todo. Tú solo trae tus ganas y la ilusión.

En unos días os anunciaremos las fechas de las nuevas ediciones del mes de enero, podréis estar al tanto de todo consultando por supuesto mi blog, Facebook, Instagram y en el blog de La tallereríaSuscríbete y no te pierdas nada de todo lo que pase!

Gracias a todos los que me han animado y han confiado en mí cuando yo he dudado, a mis hijos por las horas que últimamente me paso al teléfono o cara al ordenador, a mi madre por todos los días que me ve cansada y nos invita a comer a su casa, a mi padre por sus sabios consejos, a mi hermano que me acompaña a todos los sitios, a Jose por aguantar mis rollos y hacerme reír por Facetime aunque yo no tenga ganas, y por supuesto a Miriam y a Estíbaliz (tanto monta, monta tanto) por pensar en mí para seguir con esta maravilla de proyecto. 



Y por supuesto, gracias a todos vosotros que estáis ahí detrás leyéndome, apoyándome y animándome a seguir trabajando en cosas tan bonitas como nuestra tallerería.

                         Belén.


INFO cursos macarons y cupcakes para comer
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sábado, 5 de diciembre de 2015

Macarons de chocolate con chile y pimienta y caviaroli

Sí, sigo con receta de macarons una semana más, pero es que están tan ricos, son tan bonitos y tan fotogénicos!!

Además es ponerme a pensar en recetas que compartir con vosotros y sólo me asaltan ideas de macarons: rellenos, decoraciones, nuevos sabores, texturas...

Llevaba tiempo queriendo hacerme con una latita de Caviaroli. Me lo comentó mi queridísimo amigo (porque lo es y mucho) y compañero de La TallereríaJosé Roca, y desde entonces iba detrás de este oro líquido en esferas porque quería probarlo y lo que es más, fotografiarlo.


Caviaroli son esferas de aceite de oliva virgen extra y son una nueva forma de presentar y utilizar el aceite, por ello se puede usar en cualquier sitio donde pondría aceite en crudo. Funciona bien con todo tipo de platos, fríos y calientes. Su menbrana resiste temperaturas de hasta 60º por lo que se puede usar en múltiples preparaciones en las que usaríamos normalmente aceite en crudo.(fuente http://www.caviaroli.eu/productos/)

Las que yo he comprado tienen un toque de guindilla y al explotar en la boca es una sensación agradable y diferente que convierte preparaciones sencillas en platos con un toque extra de sofisticación y muy diferentes.


Así que llevo toda la semana pensando cómo maridar macarons y esferas de aceite, y creo que el resultado además de visualmente impactante y muy estético, os va a encantar.

Eso sí, sólo aptos para mentes inquietas que no van a poner el grito en el cielo al ver macarons con rellenos salados o macarons negros, o recetas fuera del circuito más convencional. A mi no sólo apasionan los macarons, es que me encanta jugar y experimentar con ellos y creo que hoy he ganado!

Para las coquilles usaremos nuestra receta básica preferida, ya sea a partir de merengue italiano como los míos de hoy, o de merengue francés.



En el blog tenéis recetas con ambos merengues, AQUÍ y AQUÍ.

Lo único que tenemos que hacer es añadirle colorante negro, y en ese sentido tenemos varias opciones:
  1. Usar un buen colorante (Americolor, Kopykake...) y echar bastante más cantidad de lo aconsejable y de lo habitual para teñir nuestros macarons.
  2. Partir de una receta de macarons de chocolate como ÉSTA y así tener que añadir menos cantidad de negro para darles la intensidad que queremos.
  3. O como ha hecho una alumna (Lola Torrado) del Taller avanzado de macarons #LEMUST : añadir al macaron tinta de calamar en vez de colorante. Sencillamente una opción fantástica para unos macarons diferentes y con personalidad.
Una vez hechas nuestras coquilles vamos con el relleno que no puede ser más sencillo.

PARA RELLENAR los macarons:
  • 100 gr. de chocolate 80% cacao ( bien fuerte, con ese punto amargo que luego va a funcionar tan bien con el resto de ingredientes). Yo hoy he usado la misma cantidad pero de un chocolate 60% con chile y pimienta que venden en El árbol del cacao y que me encanta.
  • 75 gr. nata para montar.
  • Caviaroli y unas hojitas de hierbabuena.
Hacemos una ganache con el chocolate y la nata. Derrite el chocolate al baño María o a golpes cortos e intermitentes de microondas. Una vez derretido añade la nata fría y ya tienes tu ganache lista para usar en el momento.

Rellena los macarons con el chocolate preparado y añade unas cuantas bolitas de aceite en el centro de la ganache, unas pocas bolitas serán más que suficiente, ya que queremos un toque de aceite y no que se nos llene la boca con éste.


Para las fotos yo he dispuesto las bolitas encima de las coquilles con una hojita de hierbabuena, y la verdad es que me he comido un par de macarons al terminar  la sesión de fotos y creo que no le va nada, pero nada mal, la hoja fresca. 

El amargo intenso del cacao 80% , el dulce del macaron, la textura y aroma del aceite encapsulada a modo de caviar son un despliegue de matices que desde luego me han sorprendido y mucho.

Hoy me siento CHEF de alta cocina!!! jajajajaja!! ¿Te animas a sentirte tú igual que yo?


Espero que os haya llamado la atención la receta y por favor, si os animáis a hacerla o preparáis vuestras propias variantes, avisadme!!! Me encantará ver vuestros macarons.

Un beso, Belén.





viernes, 27 de noviembre de 2015

Cómo hacer macarons con merengue italiano de PX y foie.

Cuando José María BLOG HEDONISTA me sugirió hacer una receta de macarons a partir de un Pedro Ximénez, no pude (ni quise) negarme.


Primero porque me pareció una idea maravillosa y segundo porque José María y su manera de acercarme a los vinos (en una sola cena en Barcelona) me cautivaron para siempre.

Es de esas personas que tienen la capacidad de transmitirte sus pasiones en unas cuantas frases, en apenas unos minutos. Y así fue como yo, que llevaba "taytantos" años sin acercarme al mundo de los vinos, en una sola velada y de su experta mano decidí adentrarme en este mágico mundo. 

Hoy casi dos años después, sigo siendo una completa ignorante en el tema, pero consigo diferenciar sabores, acidez y empiezo a poder reconocer un buen caldo de un tetra-brick peleón.

La variedad Pedro Ximénez de uva encuentra su hábitat ideal en climas secos y calurosos en los que proporciona vinos generosos de gran finura y elevado grado alcohólico natural (fuente: http://www.pedroximenez.es/)


                                                                 (imagen: www.verema.com)

Cuando me puse a darle vueltas a la receta, enseguida me asaltaron aromas de Navidad, y no por la cercanía de las fiestas, sino porque mi madre "bañaba" el pollo trufado en PX cuando cada año preparaba el plato principal de las Nochebuenas en mi casa: capón trufado con compota de manzana y cantidades ingentes de puré de castañas y de huevo hilado.

Decidí que si me inspiraba en esos recuerdos y días, el color de los macarons debía ser de un rojo intenso, y con el RED de "Kopykake" di en el clavo.

Para los macarons usé la receta del maravilloso libro de Pierre Hermé adaptada a las cantidades que quería hacer (una bandeja o unas 40 coquilles).

Es una maravilla de libro con unas ideas de rellenos espectaculares y unas fotos...ayyyyyy qué fotos!!!


Además me gusta cómo está pensado por el gran maestro francés: cada receta de macarons la tienes explicada a partir de su elaboración con merengue francés y a partir de merengue italiano, al que él denomina "macaron intenso" (o al menos así lo han traducido).

Los macarons que os traigo son la receta básica del libro con merengue italiano.



Para unas 40 coquilles

  • 75 gr. harina de almendras
  • 75 gr. azúcar glas
  • 27 gr. clara de huevo

  • 75 gr. azúcar
  • 21 gr. agua
  • 27 gr. clara de huevo

Como os he comentado antes, la receta la he adaptado para una cantidad de macarons menor que la que está en el libro (él parte de un TPT de 300 gr. de almendra y 300 gr. de glas), así que he dividido las cantidades originales entre cuatro.

Para la elaboración  de las coquilles tenéis varias opciones: comprar el libro o uno similar o apuntaros a los maravillosos talleres online que desde hace ya casi tres años han hecho que muchos de los que ahora me leéis hayáis conseguido hacer macarons perfectos conmigo. Por cierto en breve anunciaré fechas para el 2016 en la sección TALLERES MACARONS-AGENDA.

Pero os voy a dar unas directrices básicas y sencillas.

  • Trabajamos el TPT (mezcla a partes iguales de almendra y azúcar glas) previamente tamizado, con las claras hasta formar una especie de pasta de mazapán. Le damos algo de color con el colorante escogido. Reservamos tapado con film para que no se reseque.
  • Preparamos todos los ingredientes para tenerlo todo pesado y listo y que no nos falle nada.
  • Disponemos las claras en el bol de la batidora, y comenzamos a preparar el almíbar con el azúcar y el agua.
  • Cuando el almíbar alcance aproximadamente los 110º ( lo ideal es disponer de un termómetro para controlar la temperatura del almíbar, ya que al principio nos facilitará mucho el trabajo si no conocemos bien los puntos del almíbar), comenzamos a batir las claras.
  • Cuando el almíbar alcance los 118º, bajamos la velocidad del montado de las claras e incorporamos el almíbar sin demasiadas contemplaciones sobre las claras y volvemos a batir de nuevo todo y a máxima potencia hasta que al tocar el bol con las manos lo notemos templado (unos 40º C).
  • Ahora viene el "macaronage", el momento en el que integramos la pasta de almendra con el merengue. Sin miedo y con la ayuda de una espátula iremos integrando todo hasta conseguir una masa brillante, lisa y que se mueve lentamente si inclinamos el bol o forma una cinta lenta y sinuosa al caer si cogemos algo de masa con la espátula y la soltamos.
  • Formamos o "escudillamos" nuestros macarons y los dejamos secar hasta que los macarons hagan lo que los franceses llaman "croutage": se va a formar una película que hará que al tocar los macarons suavemente con el dedo notemos que no se pegan casi al dedo.
  • Si tenéis controlado bien el horno y "sois amigos" prueba a darles un secado rápido: unos 5 minutos a unos 40º para conseguir así acelerar ese proceso tedioso del secado.
  • Hornea tus macarons durante unos 12 minutos y a unos 150º (tiempos y temperatura aproximada) y despégalos cuando una vez sacados del horno ya estén bien fríos.
  • Un golpe de congelador, o un reposo en la nevera de 24 horas hará que la textura final de nuestros macarons sea perfecta antes de rellenarlos.


Para el relleno:

  • 300 gr. de vino PX
  • un palito de canela
  • corteza de naranja
  • 4 cucharadas de postre de azúcar
  • zumo de naranja
  • 3 hojas de gelatina (de las de tamaño más pequeño que venden en "Mercadona").
  • Foie

Remojar con agua fría las hojas de gelatina y esperar hasta que se ablanden.
Ponemos en un cazo a reducir el vino, el azúcar, la canela y la corteza de naranja a fuego medio-alto durante 10 minutos.
Retiramos la canela y la naranja y completamos  hasta llegar  a los 200 gr. (habrá reducido) con zumo de naranja recién exprimido.
Una vez estén blanditas las hojas de gelatina, escurrirlas bien e incorporar a nuestro vino caliente (ya fuera del fuego) y disolver completamente.


Reservar en la nevera en un recipiente o tupper plano hasta que cuaje. Yo lo hago la noche anterior y así al día siguiente sólo tengo que rellenarlos.

Montaje de los macarons:

Cortamos en cubitos la gelatina aromatizada de PX,  disponemos los trocitos sobre nuestras coquilles y añadimos por encima unas buena cantidad de virutas o trocitos de foie.



El sabor es NAVIDAD, la textura un contraste muy delicado y el aroma...ayyyy ese aroma!!!

Gracias por supuesto a Blog Hedonista por la maravillosa idea, espero que sea la primera de otras muchas, porque eres un referente a seguir. y gracias a todos los que desde Facebook participasteis en darme ideas de rellenos para los macarons. Aunque la idea del PX ya estaba ahí, la idea de convertirlo en gelatina os la debo a uno de vosotros, Patricia Gil, que me dio el empujón final para rematar la receta.



Atreveos a combinar sabores y texturas en vuestros macarons. ¿Por qué rellenarlos siempre de los mismo cuando quedan taaaan bien con todo?

Así que Patricia ¿te vienes a hacer macarons conmigo en la próxima edición de "Macaronas al miliímetro"?

Un beso y gracias por leerme hasta el final, hoy ha sido intenso, pero creo que ha valido la pena.



                                                                     Belén. 








lunes, 2 de noviembre de 2015

Valencianas de chocolate y calabaza

Pues no, no me he lanzado al consumo indiscriminado de carne humana y no voy a comerme a unas mujeres nacidas en Valencia tras el comunicado de la OMS y de la perversa relación entre cáncer y carnes procesadas. Que dicho sea de paso: trago con que comer hamburguesas día sí y día también no sea lo que debemos entender por dieta sana, acepto no sin pesar, que no podemos estar comiendo longanizas, chorizos y morcillas a diario, vale que es mejor el pescado que la carne roja...Pero el jamón serrano que no me lo toquen, por ahí si que no paso!!!

Me voy del tema...


¿Qué no sabéis lo que son las valencianas? Pues no son más que magdalenas que por esta zona se hornean en papelillos o cápsulas alargadas y que reciben ese nombre y no me preguntéis por qué.

Mi madre acostumbraba al salir del cole a pasar por el horno que había al lado del colegio, y me compraba la merienda que día tras día yo le demandaba entre pucheritos y caiditas de ojos: valencianas y una barrita de chocolate. No había manera de que pidiera algo distinto, o eso o nada, que la niña no merendaba!

Así que tanto cupcake, tanta magdalena y bizcocho y no había en el blog una entrada que me recordara esas tardes de niñez, de barritas "Lingotín", de  manchones en el uniforme de chocolate y de miguitas de valenciana que se colaban por el escote de mi camisa color beige y que caían en el suelo del baño de casa de mis padres justo antes de meterme en la bañera.

Una receta sencilla pero con el toque del chocolate fundido y el sabor de la calabaza, que para eso estamos en otoño. Perfecta para mojar en el café de media tarde, en el té del desayuno o para llevar al cole y ser la envidia de todos los compañeros.




INGREDIENTES (Para unas 16 unidades)


  • 2 huevos XL
  • 150 gr. azúcar
  • 230 gr. calabaza asada ya limpia y sin pepitas
  • 100 gr. chocolate fundido
  • 150 gr. harina bizcochona*
  • 60 gr. aceite de oliva
  • azúcar y canela para espolvorearlas antes de hornear
*Ya sabéis que la harina bizcochona o leudante es esa harina que lleva ya incorporado el impulsor que necesita y q la que por tanto no necesitamos añadirle levadura tipo "Royal" ni ningún otro tipo de agente impulsor. Pero si no la tenéis a mano, usad harina normal y añadidle la cantidad de levadura correspondiente.

Comenzamos fundiendo al baño maría o a golpes muy cortos de microondas para evitar que se queme el chocolate. reservamos para que se vaya templando.

Precalentamos el horno a unos 175º aproximadamente.

Batimos los huevos con el azúcar, hasta que queden bien espumosos. Añadimos el aceite de oliva (si preferís usar de girasol o de semillas no hay problema), la calabaza reducida a puré y la harina. Con unas simples varillas de mano será más que suficiente para obtener una masa ligada y homogénea. Incorporamos el chocolate ya templado, integramos con ayuda de las varillas o de una espátula, "chuperreteamos" la masa para comprobar lo rica que está y valencianas listas!

Ya solo nos queda rellenar los papelitos. Si no queréis poner todo perdido y además ensuciar los papeles, la mejor opción es verter la masa en una manga desechable y dispensar la masa con ella limpia y cómodamente.

Antes de hornear las valencianas no olvidéis espolvorearlas con azúcar y un toque de canela, ya veréis qué bocado tienen!!!

En unos 20 minutos las tendréis listas. 

Adquieren todo su aroma de un día para otro: yo las horneé ayer y comimos unas cuantas, pero hoy en el desayuno estaban muuuucho mejor.



Por cierto, creo que aún quedan unas cuantas así que os dejo antes de que mis hijos se las coman y me priven de ese momento de placer del té con leche de las cinco y mis dos valencianas.

Porque aunque yo soy mayor...me gusta merendar como cuando era niña.

Un beso grande, Belén.