martes, 30 de septiembre de 2014

Pan básico

Pues vamos allá con la primera receta de pan para la panificadora. Por supuesto muchos me habéis preguntado en fb que si la receta puede hacerse sin panificadora, y la repuesta es sí. Respetad el número de amasados, los levados, aprended a bolear o a formar panes en cualquiera de las fantásticas webs que hay y jugad con mis propuestas y las vuestras propias. ¡Hacer pan es maravilloso!


Si aún no habéis estrenado la panificadora, seguid las instrucciones del fabricante: por ejemplo en la mía del Lidl,  hay que limpiar bien la cubeta y demás accesorios y ponerla 5 minutos en marcha. Puede que huela un poco raro, es normal.

A mi, cuando fui a programarla para hacer mi primer pan, me dada este mensaje de error HHH, y me estaba volviendo loca, cuando leí que si la panificadora está muy caliente hay que desenchufarla y dejar que se enfríe. Así que todo el mundo tranquilo que en cuanto se enfríe empezamos!!

Leer las instrucciones, saber como funciona el "bichejo" y hacernos con él es vital, Así que si o si, hay que leerse las instrucciones de "pe a pa".

Vamos primero con la receta de pan blanco, que no es mía y además (raro en mi) no he tuneado nada, pero como era la primera vez he querido ser formalita. La podréis encontrar en un montón de foros de panificadoras y seguro que en muchas webs, por éso no citaré ninguna en particular.

Lo que más me ha gustado de este pan, es que se hace con el programa EXPRESO para  panes con harinas menos fuertes ni ingredientes duros. Es un programa corto, perfecto para nuestras ansias panarras del primer día. Empieza el programa con un amasado de unos 8 minutos, amasado de unos 5 minutos, fermentación de 20 minutos y acaba con un  horneado 45 minutos.




INGREDIENTES


  • 285 ml. agua directamente del grifo, sin problemas. Podéis templarla un poco en el micro, pero no es necesario.
  • 3cucharadas soperas de aceite de oliva
  • 1 cucharadita de postre de sal
  • 500gr. harina de fuerza (no me compliqué y usé la de Mercadona)
  • Un sobre de levadura seca de panadería
Recordad que es importante que respetéis el orden en el que vamos a ir echando los ingredientes en la cubeta.

Introducimos los ingredientes, programamos el EXPRESO, 750 gr, de peso y yo siempre pongo la opción en la que el pan salga más doradito. Le damos al start y comenzamos!!

Cosas que os pueden suceder, y que debéis tener en cuenta:
  • Vamos a trabajar a veces con masas más hidratadas y más fluidas y otras con masas más densas. Es importante que le echéis de vez en cuando un ojo a la panificadora, o a través del cristal o levantando la tapa tranquilamente. Durante el amasado y el levado no hay problema. Evidentemente durante el horneado, corréis peligro de quemaros y además lo mismo que si se tratara de un horno normal, no es conveniente que lo abráis demasiado. Así si se trata de una masa espesa, puede que alguno de los ganchos amasadores no gire bien y haya que liberarlo con ayuda de la herramienta para sacar los ganchos de algo de masa para que vuelva a girar, e incluso puede que tengamos que recoger algo de masa que quede en las paredes con la ayuda de una espátula.
  • Una vez acabe el amasado, mirad el pan, si se ha dividido en dos partes cada una alrededor de uno de los ganchos, procurad con las manos untadas en un poco de aceite, formar una masa en bloque y que se distribuya por igual por toda la cubeta para que el levado y posterior horneado se produzcan de un modo uniforme y nos quede un pan bien formado.
  • Terminado el amasado podemos retirar los ganchos amasadores, aunque si los dejáis no pasa nada. Simplemente os costará más desmoldar el pan y los agujeros que dejarán serán mayores.
  • Antes del horneado, probad a greñar el pan con un cutex o una cuchilla y espolvoread con harina la superficie del pan para conseguir un aspecto más bonito. También podéis espolvorearlo con vuestras semillas preferidas.
  • Cuando acabe el horneado, dejad reposar el pan hasta que se enfríe dentro de la panificadora y  una vez frío proceder al desmoldado con un golpe enérgico.
  • Si el pan nos ha quedado muy blanco y sin un bonito color dorado, siempre podemos gratinarlo en el horno 5 minutos, veréis si cambia el aspecto con esos 5 minutillos de "maquillaje.

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La miga es compacta, con alveolos pequeñitos y muy juntos, pero la corteza del pan recién hecho es muy buena y crujiente, y lo mejor es que dura tierno muuuuchos días. De hecho yo lo hice un Martes y el Domingo aún pude disfrutar de unas maravillosas tostadas de pan en perfecto estado.



Es un pan sencillo, pero creo que para empezar a romper mano es perfecto, Y si tenéis una receta de pan sencillo para comenzar con nuestras panificadoras, no dudéis en compartirlo en los comentarios más abajo.

Yo estoy feliz con ella y no pienso dejarla descansar ni una semana!!!!

Un beso grande, Belén.







miércoles, 24 de septiembre de 2014

Macarons de Tiramisú

La entrada de hoy no estaba programada.
El viernes es el cumpleaños de mi hijo pequeño, 14 años...así que de pequeño ya le queda poco o más bien nada. ¡Cómo pasa el tiempo!

Todavía recuerdo a la perfección sus enormes ojos azules, abiertos como ventanas al mundo al que recién llegaba, mirándome fijamente la primera noche...

En fin a lo que iba!!! Estoy preparándole una tarta de moka y merengue y quería decorarla con unos macarons de café. Así que me he puesto a hacer los macarons con la idea de guardarlos hasta el viernes...con la idea!!!!!

Tenía algo de queso crema, he hecho unos rosetones con una boquilla tipo 2D pero mini y los he espolvoreado con cacao puro sin azúcar en polvo y unos fideitos de ésos de rebozar las trufas de chocolate.


Y me han quedado taaaaan ricos y taaaaan monos, que me he puesto manos a la obra a hacer un vídeo con el que agradeceros tanto cariño y tanto bueno recibido de todos los alumnos que han pasado este año por el taller de MACARONS AL MILÍMETRO

Yo siempre digo que un taller si lo usas solo para quedarte la documentacióm,  no es más que un montón de recetas sin más, ni mejores ni peores de las que a miles llenan la red.

Como decimos en LA TALLERERÍA el corazón del taller es el foro, donde aprendemos, enseñamos y se produce un feedback impresionante que nos hace sentirnos tan cerca que a veces nos sentimos como si estuviéramos haciendo macarons en una misma cocina.

Así que este vídeo modesto y casero, va por todos vosotros; para los alumnos en curso, para los pasados y para los futuros, que hacéis que éste sea un fantástico proyecto y una maravillosa aventura.


GRACIAS por vuestro trabajo, entusiasmo, imaginación y por todo el cariño recibido...que no es poco!!!

Un beso enorme, Belén.


MACARONS DE TIRAMISÚ

  • Receta básica de macarons ( AQUÍ )
  • 1 cucharadita de postre de café nstantáneo
  • queso crema o queso mascarpone
  • cacao en polvo sin azúcar VALOR
  • Fideos de chocolate VALOR

P.d. Estíbaliz, Miriam...¿Lo sabéis. verdad? 

sábado, 20 de septiembre de 2014

Arroz negro!!!

Hoy traigo una receta que poco o nada tiene que ver con el nombre de mi blog. Es una receta salada, y si bien ya había publicado en alguna ocasión entradas con recetas saladas, siempre han sido tipo muffins, o algo hecho a partir de algún tipo de masa,

Pero la de hoy es una receta de arroz, un primer plato, un plato de esos con los que agasajar en una comida especial o disfrutar de su sabor cualquier día de la semana, sin necesidad de excusas ni de celebraciones, simplemente "porque nosotros los valemos".
Además os traigo dos versiones, que ya sabéis que siempre que puedo me encanta dar la versión "de luxe" y la "exprés".



Es sencillísimo de hacer la diferencia entre el más elaborado y el de diario, está en la base, en el "fumet" o caldo de pescado. Si lo vamos a hacer rápido o no hemos previsto que íbamos a hacerlo con antelación usaremos caldo de pescado preparado, hay buenísimas marcas como el caldo "Aneto" que nos proporcionan una calidad final en la receta asegurada. Si no, haremos un caldo de pescado como los de toda la vida con:

  • 300 gr. de pescado variado de roca o "morralla"
  • un hueso de rape
  • unos cuantos cangrejos, galeras o gamba "arrocera" (yo compro según lo veo de fresco)
  • un puerro o un a cebolla
  • una patata
  • un tomate
  • pimentón dulce (opcional) y sal

Enjuagamos el pescado y lo ponemos todo en una olla en crudo con las verduras cortadas en trozos grandes. Añadimos el agua, unos dos litros y llevamos a ebullición unos 20 minutos.  Recordad "espumar" el caldo, vamos, retirar la espuma que sube a la superficie del caldo, quitando así las impurezas resultantes de la cocción del "fumet".

Enfriamos, colamos y reservamos esta maravilla, Para la receta vamos a necesitar un litro de caldo aproximadamente, así que si os sobra congeladlo y ya tenéis para una próxima vez.

Vamos con la receta del "arroz negro" (para unas 4/5  personas)

  • 1 litro de "fumet" de pescado o caldo de pescado preparado.
  • 500 gr. arroz redondo (yo uso el de "La Fallera")
  • media cebolleta tierna
  • 6 cucharadas soperas de aceite
  • tres cucharadas soperas de tomate frito o una de concentrado de tomate
  • gambas peladitas (congeladas o no)
  • Calamar troceado (congelado o fresco)
  • Mejillones, mollitas de rape (lo que le pongáis quedará rico)
  • sal, pimentón dulce, perejil picado y azafrán o colorante alimentario
  • dos sobrecitos de tinta de calamar



Ponemos en la paella (yo he estrenado con esta receta la maravillosa paella de la linea EFFICIENT que podéis ver en su blog Cocina con BRA de una calidad espectacular) el aceite y la cebolla picadita. Doramos la cebolla y añadimos el tomate. Ponemos los trozos de calamar, las gambitas, los trozos de pescado...lo que hayamos decidido. Yo uso siempre calamar y gambas porque es como nos gusta en casa, pero mi madre le pone mejillones y tozos de emperador.

Le damos a todo unas vueltas, echamos el arroz y el pimentón, le damos dos vueltas rápidas con cuidado de que no se nos queme el pimentón dulce o luego amargará y corriendo el caldo preparado o el "fumet". Ahora ya sólo falta echar la tinta que le dará ese color negro verdoso tan caracteristico a nuestro arroz, la sal, el perejil picado y el azafrán de hebra (yo soy forofa del azafrán cuando de arroces se trata) o en su defecto el colorante.

Para esta cantidad de arroz se gasta prácticamente un litro de caldo. Yo lo que hago es que hecho todo el caldo menos un vaso corto, y según veo, lo añado si me hace falta o no hacia el final de la cocción para rectificar el punto del arroz si creo que está aún algo entero.

Lo tendremos unos 20 minutos a fuego medio, o vigilándolo hasta que se evapore todo el caldo y al probarlo lo notemos hecho. En caso de probarlo y notarlo aún algo entero, añadir el caldo que habíamos reservado y cocer unos minutos más.

No esperéis a que el arroz esté blando, apagad el fuego y tapad el arroz con una tapadera unos 5 minutos, para que se "ahogue" y se termine de hacer.



Recordad que el arroz una vez pongamos el caldo ya no se debe remover ni "menear" Y que el grano debe quedar suelto y entero, no os paséis de punto o se quedará como decimos por Valencia "empastrado".

Adornamos con unas rodajitas de limón y ¡a comer! 

¿Alguien se anima?

Un beso fuerte, Belén.








lunes, 15 de septiembre de 2014

Mini tartitas "Red velvet"

La de hoy, más que una receta es una idea de presentación y de "reciclaje".

Tenía por el congelador un par de bases de red velvet y un bizcocho que salió con mucha joroba de vainilla y chocolate blanco. Por la nevera rondaban unos arándanos que estaban "más allá que aquí", tres fresas viudas y una cajita de frambuesas. Además me habían sobrado macarons de un detalle que le había hecho a un amigo y algo de crema de queso del relleno de los macarons.

Con este panorama y con el firme propósito de serle fiel a mi lema de "aquí no se tira nada", y empujada por la imperiosa necesidad de hacer unas cuantas fotos, me dirigí renqueante a la cocina (mi cadera está para el desguace) con una idea en la cabeza.

Cogí la crema de queso, algunas de las frutas rojas y las incorporé trituradas a la crema de queso. Rectifiqué de vainilla (nunca se le pone bastante vainilla a una crema de queso) y de icing sugar y ¡voilà!: crema de queso y frutos rojos.


Combiné las dos bases de bizcochos y. como después de congelar me daban la sensación de estar algo secos, los emborraché con un poquito de almibar como el que tenéis AQUÍ, pero sustituyendo la naranja por limón y sin el licor.

Con un cortador redondo corté discos mini de cada base descongelada y monté las mini tartitas poniendo la crema de queso en medio.

Rellené los macarons con la crema de queso y frutos rojos y espolvoreé de azúcar glass la superficie antes de disponer las frutillas y los dos macarons por mini tartita.


¿Restos? A Dios pongo por testigo (parezco Scarlett O´Hara) que eran restos de serie, menos los maravillosos macarons que estaban hechos dos días antes, pero desde luego que la cara que pusieron en casa al ver las tartitas no fue de receta de aprovechamiento precisamente.


Así que aquí os dejo mi receta, que no es una receta porque son cuatro, y mi idea de presentación, y os animo a que hagáis vuestro mi lema de no tirar nada y darle vueltas al "coco" para aprovechar todo, todo y todo,

Un beso grande, Belén.


P.d. Puedes consultar AQUI la crema de queso. AQUÍ el bizcocho "red velvet" en versión cupcake y AQUÍ mi bizcocho genovés con chocolate blanco y vainilla.

martes, 9 de septiembre de 2014

Al pan, pan!!!!

Los que me seguís por las redes sociales ya habréis visto que llevo unas semanas probando recetas de panes. Yo no tengo experiencia en el mundo "panarra", pero me encanta el pan: comerlo, mirarlo, olerlo, fotografiarlo y sobretodo verlo crecer de la nada entre nuestras manos, verlo levar...es casi mágico.

Mi experiencia con la masa madre es escasa, y si bien la he hecho varias veces y con varios métodos los resultados han sido de todo tipo: la he matado, la he conseguido burbujeante y activa como para inundarme la casa,,,así que por ahora sigo con panes con levadura y más sencillos, pero os aseguro que muy ricos, como el que os traigo hoy.


Como os he dicho mi experiencia con panes es corta, así que antes de lanzarme a la improvisación total y absoluta (que conociéndome todo llegará) prefiero apoyarme en recetas que busco o en libros de grandes maestros.

La de hoy la encontré en el blog de mi amiga Verónica y ya lo he hecho tres veces. En el link tenéis la receta original, y ahora os pondré mis pequeñas correcciones,


Lo que más me gusta de este pan es que tiene bastantes aromas (pese a no ser un pan de masa madre) y que aguanta tierno tres o cuatro días. Yo lo meto en la sandwichera en rebanadas, le pongo aceite de oliva virgen y azúcar y los desayunos son memorables!!! 

Diferencias con la receta original:
  • La receta pone cerveza de doble fermentación y yo he puesto una Mahou normal, el bote entero. Con esa cantidad de líquido, la masa queda muy densa, así que añado más o menos a ojo y según la capacidad de absorción de vuestras harinas, medio vaso de agua del grifo.
  • Añado un puñado de pipas peladas, sin pesar,  muy generosa, y otro de sésamo tostado. Pero no dudéis en añadirle a la masa vuestros frutos secos preferidos.
En cuanto a los ingredientes no varío nada más, pero en el horneado cambio algo y también en la elaboración.

Cambios elaboración:
  • Integro todos los ingredientes un poco, bastante burdamente, pero durante la primera media hora le doy unos  amasados cortos de 2 minutos, tres o cuatro veces, para ya después dejarlo dentro del horno apagado una hora y media aproximadamente y tapado con un trapo en el bol donde lo he hecho.
  • Pasado este tiempo vuelco en la encimera de la cocina espolvoreada con un poquito de nada de harina y lo formo y boleo. Es muy sencillo bolear un pan, pero por si no lo tenéis muy claro en este link tenéis un vídeo maravillosamente explicado como todo lo que hace La cocina de Babette. Pincha para verlo AQUÍ
  • Una vez boleado y creada la tensión en el pan, volcamos en un banetón enharinado o en su defecto en un bol grande con un trapo limpio, y dejamos que haga la segunda fermentación, por espacio de una hora aproximadamente.
  • Al volcar el pan en el banetón recordad que la parte FEA del boleado queda hacia arriba.
Cambios en el horneado:
  • Yo no lo he horneado en cocotte, porque ni tengo ni tenía moldes que me sirvieran para hacer de cocotte. Tampoco he respetado los tiempos, ya sabéis que yo soy un espíritu libre, jajajaja!! Pero estoy encantada con mi pan.
  • Precalentad el horno a 250º con calor si podéis sólo por bajo y poned en el fondo del horno una bandeja o recipiente de metal en el que luego echaremos agua para crear un golpe de vapor.
  • Una vez alcanzados los 250º metemos el pan sobre una bandeja preparada con papel de horno y echamos un vaso de agua en la bandeja inferior (no en la del pan!!!!!) para crear ese golpe de vapor,
  • Continuamos a esta temperatura 10 minutos y pasado este tiempo, abrimos el horno retiramos la bandeja con el agua, cerramos el horno y bajamos la temperatura a 200º. Ponemos ahora calor por arriba y por abajo y horneamos por espacio de unos 30/35 minutos, Cada uno ya sabéis que tendréis que pelear y conocer  vuestro horno.
  • Pasados los minutos, entreabrid la puerta , apagad el horno y dejad el pan reposando dentro unos 15 minutos.

De verdad, no le tengáis miedo tiene alrededor de un 65% de hidratación y es muy sencillo de manejar, y queda tan rico ¡¡¡y da tanta ilusión disfrutar del pan sabiendo que lo has hecho tú!!!!

Espero en facebook vuestros panes!!

 Gracias Vero por compartir la receta en tu blog y darme la idea, y os dejo con vídeo "caserillo" de mi nuevo amor,

Os espero pronto por aquí, Belén.

       
                              video

Por cierto no padezcáis buscando harinas por ahí en EL AMASADERO tenéis la selección más completa y de calidad de harinas que vais a encontrar, además de un montón de utensilios y herramientas para trabajar el pan: bannetons, rasquetas, piedras de horno, cuchillas...Todo lo que necesitamos para hacer nuestros panes en casa!!!



sábado, 30 de agosto de 2014

Bizcocho de cuajada

¡No me lo creo ni yo! Menos de 24 horas y publicando de nuevo, pero es que después de un mes entero sin escribir me sentía en deuda con el blog y con vosotros.
Y como lo prometido es deuda, y yo soy de "pagar lo que debo", os traigo la receta del bizcocho que he hecho este verano y que me habéis pedido desde facebook o instagram.

Los que me seguís ya sabéis que yo ante todo valoro al hacer y compartir una receta dos cosas:
-Por supuesto que el resultado sea bueno y que esté rica, y
-que hacerla no nos complique la vida ni nos lleve demasiado tiempo.
Es verdad que en el blog hay entradas con recetas más elaboradas, pero echando la vista atrás creo que son las menos.

¡Vamos allá! es un bizcocho sencillo, con unas simples varillas manuales e incluso con un tenedor lo vamos a hacer. Y lo más característico es que lleva cuajada. No es como el bizcocho de yogurt que todos conocemos, queda más húmedo, de hecho para rellenar y transformarlo en tarta, no necesitaréis ni siquiera emborracharlo con almíbar, dura tierno y esponjoso días y en casa relleno de mermelada de frambuesa es el preferido de mi hijo Pablo para desayunar.


La idea del bizcocho surge de unas maravillosas magdalenas que hice ya hace tiempo y que de lo que gustaron en casa bauticé como "La Malaena" y cuya receta podéis consultar AQUÍ. Si bien he cariado algo las proporciones por probar y me ha gustado tanto el resultado que así se queda y así lo comparto con vosotros hoy.
En casa lo preferimos versión limón, pero lo he hecho también con naranja y resulta igual de aromático y delicioso.

INGREDIENTES (molde de 13 cm. diámetro)
  • 2 huevos L temperatura ambiente por supuesto.
  • 120 gr. azúcar.
  • 65 gr. aceite oliva suave que es mi preferido o girasol.
  • 1 tsp o más de vainilla (con la vainilla uno no se pasa nunca, qué ricaaaaa!).
  • 100 gr. harina floja, si la tamizamos bien y si estamos vagos sin tamizar, es un bizcocho sufrido y muy de batalla.
  • 1 cuajada
  • ralladura de un limón o naranja.
  • 20 gr. zumo de limón o naranja (aproximadamente la mitad del limón o naranja)
  • una pizca de sal.
  • 1tsp de levadura tipo "Royal"




Para hacerlo sencillísimo: en un bol batimos los huevos un poquito y añadimos el azúcar y la vainilla, batimos bien hasta integrar. Añadimos el aceite y la cuajada e integramos a golpe de varilla o tenedor hasta que se deshagan los grumos de la cuajada. Incorporamos la ralladura y ya por último la harina tamizada junto con la levadura y la sal y el zumo. Un par de "meneos" más, lo justo para que quede todo bien ligado y listo.


Encamisamos el molde escogido o lo untamos con un poquitos de aceite y luego espolvoreamos harina por toda la base y los laterales para que luego salga bien y no se nos agarre nada. Yo lo que hago es poner en la base del molde un círculo de teflón (lo podéis comprar AQUÍ ), no hay nada más antiadherente que estas maravillosas láminas de las que me declaro "forofa" incondicional. Tengo círculos recortados del tamaño de los diferentes moldes que uso, y sólo con ponerlos en la base y untar las paredes del molde con un poco de aceite, me aseguro unos desmoldados perfectos e infalibles.

Precalentamos el horno a unos 170º, rellenamos el molde y adentro con el bizcocho. ¿Tiempo? Unos 45-50 minutejos para este tamaño. De hecho la gracia de un buen bizcocho es no hornearlo de más, para que quede húmedo y tierno, asi que no le quitéis ojo y hacia el final del horneado id pinchando el bizcocho para comprobar que está hecho. El cuchillo o "tester" debe salir limpio, pero puede que salga húmedo, no pasa nada, con el reposo del bizcocho dentro del molde al sacarlo del horno nos quedará perfecto.

Pero ¿habéis visto qué bocado? Perdonad por la #cutrefoto pero es la foto en la que mejor se aprecia la espectacular textura del bizcochuelo en cuestión.


Sacamos del horno y dejamos enfriar dentro del molde sobre una rejilla. Cuando esté frio desmoldamos y ¿a disfrutar!

Si lo vais a rellenar de lo que sea yo no le pongo nada por encima, pero queda muy rico cuando antes de hornear lo espolvoreo generosamente con azúcar y canela, queda ese sabor "tan de siempre". 

Consumidlo en porciones o haced discos del bizcocho (sale bastante alto y sacaréis tres discos sin problema) y rellenadlo a vuestro gusto porque admite de todo.


Ya me contaréis si es o no uno de los bizcochos más jugosos que habéis probado. Por supuesto no hay problema en duplicar o aumentar en la proporción que necesitéis para hacer bizcochos de mayor tamaño, y desde luego que en versión cupcake quedan también deliciosos.

Venga ¿quién se anima? Seguro que mi querida Verónica Consuegra lo hace!! Por cierto Vero...¡Felicidades adelantadas!

Un besazo goooooordo, Belén.

jueves, 28 de agosto de 2014

Quiche variada...ya tengo wi-fi!!!

¡Ya tengo wi-fi, ya estoy en casita! Y me reafirmo: el pueblo y la vida rural no es lo mio. Yo necesito mi conexión a internet, mi dosis de asfalto, algo de estrés y menos dosis de tranquilidad y de relax que, definitivamente no van conmigo.
Así que lo primero que he hecho, bueno lo segundo, ha sido ponerme delante del ordenador a escribir la entrada de la receta de las maravillosas quiches que he cenado este verano y que he ido enseñando en facebook.
Hoy os traigo la versión rápida con hojaldre congelado como la quiche de las fotos, o con masa brisa preparada. Cualquier opción queda rica y la semana que viene os traeré mi versión con masa hecha en casa.
Pero en cualquier caso, quedan ricas y gustan a grandes y a pequeños.
Respetando la cantidad de los ingredientes BASE, podemos añadirle toooodo lo que queráis y se os ocurra.



Yo uso para el relleno "Leche Ideal", porque me parece que la quiche queda más jugosa y más ligera, pero podéis usar nata líquida sin problemas.

Para la quiche que veis en las fotos, que está hecha con una lámina entera de hojaldre "LaCocinera"  los ingredientes son:

  • 1 tetrabrick de "Leche Ideal" (leche evaporada), son 525 gr.
  • 4 huevos L
  • 150 gr. queso rayado (yo pongo diferentes quesos: manchego, mozarella, emmental...)
  • Unos 100 gr. bacon, jamón serrano, york...
  • Verduras al gusto: setas (yo uso deshidratadas, las rehidrato 10 minutos y quedan riquísimas), tomatitos cherry, calabacín, cebolla...¡Todo vale!
  • Pimienta al gusto y sal. Si ponéis bacon o jamón serrano probad la mezcla y cuidado con la sal



Forramos el molde escogido con la lámina de hojaldre o de la masa escogida, lo pinchamos un poquito y echamos la mezcla de huevos batidos y "Leche Ideal". Añadimos el queso, el bacon, las verduras...Rectificamos de sal y añadimos la pimienta si nos gusta ese "puntito" gracioso que da.
Horneamos unos 45 minutos a 180º y cuando la veamos dorada y así de bonita ya tenemos nuestra cena lista.


Dejad enfriar bien dentro del molde y una vez fría desmoldarla con cuidado. Yo para presentarla y engullirla (si, la engullimos) espolvoreo siempre con una mezcla de hierbas provenzales, pero como siempre ¡vosotros y los gustos de la familia mandan!



¿Habéis visto que corte? Ésta ya os he comentado que está hecha con hojaldre comprado, pero ¿sabéis cómo queda también genial para presentar individualmente? Con las obleas de empanadillas como hicimos con estas tartaletas.

Venga ¿quién se anima? Espero vuestras ideas y me encantaría ver vuestras quiches en facebook.
Os dejo la receta escrita para que de un vistazo lo tengáis bien claro, aunque ya habéis visto que no tiene ninguna dificultad.


Y por cierto!!! Volvemos ya al cole, así que os quiero enchufando hornos y disfrutando como si fuéramos niños...que lo somos!!

Un beso gordo, Belén.