sábado, 29 de marzo de 2014

Pan de molde con Thermomix muy muy fácil!!

Holaaaa!!  Ya estoy por aquí con una receta que probé el otro día y que publiqué en Facebook y en Instagram, y que me habéis pedido que comparta con vosotros.

Asi que ahí va, es un pan de molde que me enseñó a hacer una amiga que es presentadora de Thermomix, y que he podido ver en otros blogs. Pero es que es tan sencilla y tan resultona que no me extraña que muchos blogs la incluyamos en nuestros índices de recetas.


Ingredientes:
  • 300 gr. harina de fuerza
  • 20 gr. levadura fresca (yo he puesto un sobre de levadura seca Royal)
  • 175 gr. de agua
  • 10 gr. mantequilla
  • un pizca de sal
  • 10 gr. de azúcar
Éstos serían los ingredientes de la receta original. pero a parte yo le he añadido:
  • 2 cucharadas soperas de miel de romero
  • 1 tsp de un preparado de especias variadas (las que más os gusten: canela. nuez moscada, clavo...)
  • 75 gr. de pepitas de chocolate puro, sin leche.
Comenzamos poniendo en el Thermomiz el agua, la miel, la mantequilla y el azúcar a vel.1, temp. 37º durante un minutito de tiempo. Añadimos la levadura seca (si no tenemos seca podemos usar levadura fresca teniendo en cuenta que 5 gramos de levadura seca de panadería equivalen a 15 gramos de levadura fresca) y la disolvemos a vel. 5, durante 30 segundos.

A continuación incorporamos la harina, las especias y la sal y amasamos a vel. espiga durante tres minutos aproximadamente. Yo añadí las pepitas de chocolate a mitad amasado pensando en que se vieran en el resultado final, pero las trituró por completo dándole al pan ese maravilloso tono. Si no queréis que se trituren, añadir las pepitas prácticamente hacia el final del amasado.


Sin sacar la masa del vaso del Thermomix, la dejamos dentro, tapando el vaso con un trapo limpio hasta que doble su volumen, en un sitio templado y libre de corrientes. Puede tardar entre media hora y una hora según la temperatura que tengamos en ese momento.

Pasado el tiempo, sacar la masa del vaso y desgasificar un poco la masa (sacaremos parte del aire acumulado en el anterior paso).

En un molde tipo plum-cake, yo he usado uno de Pyrex (de cristal) previamente engrasado con un poco de mantequilla o aceite, disponemos la masa dándole forma alargada de tal forma que cubra todo el fondo del molde. Tapamos con papel film y volvemos a dejar que repose hasta que vuelva a doblar su volumen. Este segundo levado, yo suelo hacerlo en el horno a 30º, y en cuanto veo que dobla su volumen lo saco, programo el horno a 180º calor por arriba y abajo, y horneo el pan.


En unos 40/45 minutos tendremos nuestro pan de molde listo, si vemos que se dora a mitad horneado, podemos abrir rápidamente el horno y tapar la superficie con papel de aluminio.

Una vez sacado del horno, dejaremos enfriar dentro del molde y desmoldaremos sobre una rejilla para dejar que termine de enfriarse.



Con mermelada, tostado en la sartén y con un poco de miel, con mantequilla...sabrosísimo!!!! Y además conservándolo bien cerrado aguanta tierno y húmedo muchos días. Si queréis podéis hacer como hago yo: lo corto en rebanadas y congelo la mitad, así cuando se me acaba saco del congelador la otra mitad y pan recién hecho de nuevo y en perfecto estado.

Espero que os guste, y aunque no era una receta que tuviera pensado incluir en el blog, como siempre vosotros mandáis.

Un beso grande y a por ese pan de molde a la de ¡YAAAA!






viernes, 14 de marzo de 2014

Al rico brioche!!

Llevo cosa de un mes colgando fotos de mis intentos, unos más acertados que otros, con los brioches. Cuando la receta que os propongo en esta mi modesta casa no es mía, o no la he adaptado yo de alguna manera haciéndola más mia. pero creo que puedo aportaros algo si os la presento, me gusta hacer pruebas y realizar mi propio ranking como hice con el roscón de Reyes, ¿recordáis?

Que el brioche no es una receta mía es algo más que obvio, asi que después de probar 7 recetas distintas de brioche, siiii 7!!!! Hoy por fin os traigo mi ranking, al mismo tiempo que os contaré los problemillas que os pueden surgir a la hora de enfrentaros a ellos.

No son difíciles de hacer, lo que pasa es que a muchos de vosotros os "tira para atrás" cuando veis que hay tiempos de levado largos, o que es una receta que se hace en más de un día.

Pero pensad que, mientras la masa leva o fermenta en la nevera, para nosotros no se detiene el tiempo, podemos seguir haciendo otras cosas, que la masa es muy lista y ella solita sabe lo que tiene que hacer.

Os traigo por fin, tres recetas. Para escogerlas de entre todas las que he probado he valorado sobretodo el resultado final del brioche, pero también cómo se conservan y si quedan tiernos largo tiempo, su amasado a máquina o manual, porque sé que muchos no disponéis de robot de cocina y su inconfundible sabor y textura.

También es verdad que os traigo una receta, que si bien no es de brioche, el resultado al elaborarla me sorprendió tanto, que he pensado que debía incluirla, aunque como os digo no sea propiamente un brioche al uso.


Las tres recetas que os propongo son:
  1. La del gran maestro Xavier Barriga, una maravilla de BRIOCHE en mayúsculas, de los de toda la vida, de sabor y textura incomparables.
  2. Una receta que me llamó la atención y me sorprendió gratamente, especial para los que no tenéis ningún robot o amasadora, ya que no lleva amasado, sí, no me he equivocado, brioche sin amasado de El forner de Alella.
  3. Y una receta que si bien no es de brioche, sino de berlinas (tipo donuts) de las que se fríen, se me ocurrió al ver que quedaban muy aceitosas hornear a modo de medias noches o panecillos, y se me reveló esta maravilla:

BRIOCHE DE XAVIER BARRIGA

 La receta es de su maravilloso libro "Bollería".

Ingredientes 

  • 500 gr. harina gran fuerza ( yo he usado de fuerza)
  • 10 gr. sal
  • 100 gr. azúcar
  • 150 gr. huevos 
  • 100 gr. mantequilla
  • 120-130 ml. agua
  • 40 gr. levadura fresca
  • Ralladura de 1/2 limón y de 1/2 naranja
  • una cucharadita de canela en polvo
  • huevo para pintar los brioches
Mejor que Xavier Barriga no os lo voy a poder explicar yo, pero os voy a contar lo que yo he cambiado y alguno de los trucos que he hecho para conseguir unos riquísimos brioches, aunque con este pedazo de receta es difícil fallar.

Yo lo he hecho en la KA con el accesorio de amasar. De la cantidad total de agua reservad un poquito para diluir en ella la levadura, y poned en el robot todos los ingredientes menos la mantequilla y ese poco de agua con la levadura. Comenzamos a amasar a velocidad media, hasta que veamos que se han integrado bien todos los ingredientes, en ese momento añadimos la levadura disuelta e integramos. Comenzaremos a añadir poco a poco la mantequilla (fría y en trocitos pequeños), muy poco a poco, y vamos a estar amasando un rato largo, hasta que veamos que la masa se despega del bol y no es pegajosa. El resultado debe ser una masa muy elástica, podremos coger un trozo y estirarla muuucho entre los dedos, dejándola de fina como una membrana sin que se rompa, mirad:


Es importante que olvidéis la tan usada práctica o "mala práctica" de corregir las masas añadiendo más harina si vemos que no cogen la consistencia que queremos. Amasad, y seguid amasando, cogerá la textura adecuada. Es una masa de amasado largo, dadle su tiempo y tened fe en mi y en el maestro Barriga.

Formamos una bola con la masa y la ponemos en un bol untado con un poco de aceite de oliva y la tapamos con film para que repose una horita en la nevera. El tiempo justo de recoger la cocina y hacernos un té y continuad "briocheando".

Pasada la hora en la nevera, sacamos la masa del bol y formamos nuestras porciones, del tamaño que queramos. Yo hice bolitas y las boleé un poco dándoles forma y tensión para que me quedarán bien bonitas. Dejamos las porciones en una bandeja de horno forrada con papel o con una lámina de teflón que es lo que yo he usado, y volvemos a tapar con film y a meterla de nuevo en la nevera otra media hora.

Paciencia que ya casi los tenemos y os va a valer la pena!!!!

Si queremos hacer bollitos, repasamos las porciones boleándolas muy bien y si no, les damos la forma deseada: podemos hacer trenzas, bollos más grandes, panecillos...

Pincelamos las piezas con huevo batido con una pizca de sal (para deshacer las "babas" y que quede más fluido) y dejamos que doblen su volumen en un lugar templado y sin corrientes. Como mi cocina es una nevera, yo lo que hago es que enciendo el horno a temperatura mínima, 30º, y los dejo allí tranquilitos. En una hora los tengo perfectos.

La idea es precisamente que solo doblen el volumen inicial no que se hagan grandes como monstruos, ya que una sobrefermentación tampoco es buena. Si el brioche comienza a expandirse en vez de a inflarse, ojo y corriendo al horno que está sobrefermentado.

Pincelamos nuevamente con el resto del huevo con cuidado de no romper la superficie del brioche y precalentamos el horno a unos 200º (en mi horno).

Mientras el horno coge la temperatura podemos aprovechar para decorar nuestros brioches: espolvorea con semillas de amapola, de sésamo, nueces...

Metemos los brioches en el horno o el brioche si hemos optado por hacer una pieza entera como ésta que os enseño, y vamos vigilando, ya que se dorarán antes de que estén hechos del todo. Sólo tenemos que abrir el horno y cubrir las piezas con papel de aluminio para que no se doren más y seguir unos minutos más.


Para las piezas pequeñas en unos 10/12 minutos los tendremos, estas piezas más grandes pueden 
tardar unos 25/30 minutos. Sí, lo sé, soy un desastre para los tiempos pero es que yo funciono mucho a "ojímetro". Jajajajaja!!!

Mirad qué piezas taaaan bonitas me salieron!!! Salen un montón, yo hice la mitad de la receta y aún así hemos tenido que congelar algunos, porque ya sabía yo que con tanta prueba y tanto brioche se nos iban a apoderar. ¿Congelar? Pues sí, congelan genial y y es una buena opción para tenerlos como recién hechos. Cuando estén frios, envuélvelos en film plástico y mételos en el congelador, y cuando los quieras consumir, pásalos a la nevera la noche antes para que se descongelen lentamente, o si eres un ansioso y algo más salvaje (no miro a nadie...) mételos en el micro y dales un golpe de unos 20 segundos...UUUUUUUUMMMMMM!!!!


Los únicos cambios que me permití fueron sustituir la harina de gran fuerza por fuerza, no tenía a mano y quería hacerlos ya!!! Sustituí la mitad de limón rallado por más naranja rallada y en vez de canela le añadí una cucharada de postre (tsp) de una mezcla de especias que me regaló hace tiempo mi querida Laura de ENDULZARTEYMÁS y que guardo como "oro en paño". Por cierto Laura...a ver si actualizamos el blog, jajajajaja!!! Un beso.



BRIOCHE SIN AMASADO de "El Forner de Alella"

Esta es una receta que no conocía, y que encontré por casualidad navegando por ahí, una noche de esas en busca de la receta del brioche perfecto. Además con vídeo explicativo y todo, y parecía tan sencillo que tuve que probarla. Ya conocía yo el dicho "panarra" de que el reposo amasa, pero ¿tanto? La respuesta es SÍ.

No os voy a poner la receta ¿para qué? visionad el vídeo, y aunque os parezca imposible hacedlo y disfrutad con un brioche de una textura muy buena y una miga sensacional.

Pincha AQUÍ para verlo y disfruta haciendo brioche sin ningún tipo de robot ni amasadora.

Con la receta yo hice la pieza grande que veis en las fotos del post y aún me dio para 8 panecillos medianos.

Mirad qué maravilla, y recordad ¡Sin amasar!


Algunos me preguntasteis el otro día que como se consigue esta pieza con esta forma, en el vídeo os lo explican, pero es tan sencillo como formar bolitas y disponerlas juntas y no demasiado apretadas en un molde tipo plumcake, yo lo hice en uno de Pyrex, y dejar que doble su volumen antes de hornear.  ¡¡¡Ya veréis qué sencillo pero qué cosa tan bonita resulta al final!!!



Impresionante ¿verdad?



Vamos con la TERCERA RECETA. La tercera receta que os traigo es un hallazgo absoluto y de los más fortuito. De hecho la receta no es una receta de brioche, sino de Donuts!!! La receta es tal cual la que tenéis en el blog de la encantadora ESTHER, mi cuinereta particular. Un amor de niña y un blog sensacional, no le quitéis ojo.

Pues estaba yo friendo los donuts, y probándolos a un tiempo, porque una es una ansiosa y no espero ni a que se enfríen las cosas. Y mientras iba probándolos, no me acababan de convencer, no porque no estén ricos, que lo están, sino porque aunque no debiera decirlo...una es una fan incondicional de los donuts industriales. ¡Vamos que mi segundo apellido es Simpson!

Pero mientras hacía la masa y aunque los pasos varían un poco, reconocí características similares en las dos masas que me hicieron sospechar acertadamente que horneados estarían de muerte. Ni corta ni perezosa, cogí porciones, las boleé un poquito y pincelé con huevo y sal y ¡TACHÁN!


Tienen una ternura espectacular y de las tres recetas que os propongo es con diferencia la que más tierna dura. Un bocado delicado y sorprendente. ¿Donuts o brioches? lo dejaremos en "medias noches".

Rellenos de cualquier cosa salada están para repetir...cuatro veces!!!!


Pero ¿y rellenos de nata? ayyyyyyy rellenos de nata!!!!


Cualquiera de las tres recetas es un acierto seguro. Leedlas y optad por la que más os acople según el tiempo que queráis invertir en la preparación o dependiendo de si tenéis amasadora o no.

En casa llevamos un mes horneando, comiendo y fotografiando brioches y aún tenemos ganas de más. Así que a animarse todo el mundo y espero que si hacéis alguna de las recetas que os propongo me deis vuestra opinión.

Yo os dejo ya con toda la info que os he recogido, y con las fotos que he ido haciendo estos días y de verdad, de verdad con todo mi cariño, como siempre.

Un beso, Belén.












sábado, 22 de febrero de 2014

I love macarons!!

Muchas veces desde que empecé a compartir con vosotros lo poco o lo mucho que sé de macarons en los talleres on line de La Tallereria, ayudándoos a pelearos con ellos y a que terminéis ganando la batalla, he pensado que sin embargo no tenía ni una sola entrada bonita en el blog sobre ellos.

Después de cuatro ediciones de Macarons al milímetro (taller básico) y una de Le Must ( taller avanzado), creo que es el momento de compartir con vosotros una receta básica, sencilla y deliciosa, de las muchas que hacemos en el taller, entre otras muchas razones para agradeceros una y mil veces el apoyo y el entusiasmo que me habéis demostrado desde aquel primer lejano taller (me acuerdo de todos y cada una de vosotros).

Son unos macarons de chocolate y vainilla rellenos de algo tan simple como un poco de mascarpone y unos arándanos frescos.

Elegir ingredientes de calidad, buena almendra, un chocolate en polvo excepcional (esta vez yo he usado Valrhona) e ingredientes naturales, os asegurará, sino un macaron perfecto, al menos un bocado delicioso.

Para elaborarlos paso a paso tenéis varias opciones:
  1. Leed mis dos entradas dedicadas a los macarons: Macarons Demystified y Macarons Demystified II
  2. Leed el artículo del mes de Febrero de Sweet Magazine donde os doy 15 trucos para estar más cerca de lograr unos macarons casi perfectos.
  3. O directamente apuntaros a la próxima edición de Macarons al milímetro y arriesgaros a pasar todo un mes aguantándome y tratando de guiaros en el diabólico mundo de los macarons: los odias o te entregas a ellos de por vida!!! 
Ni que decir tiene que la tercera opción es la que mejor resultados da, jajajajaja!!! A nivel psicológico es posible que el hecho de tenerme todo un mes de "profe" os deje alguna secuela (nada importante, lo prometo), pero os aseguro que si aprovecháis el taller y llegáis hasta el final, vais a disfrutar horneando macarons de por vida.

                                                                            Fotografía de Melania Gasión



Vamos con la receta!!!

Macarons de chocolate (para unas 20-24 coquilles)

  • 35 gr. de clara de huevo
  • 70 gr. azúcar glass
  • 45 gr. almendra molida
  • 15 gr. azúcar blanquilla
  • 5 gr. cacao en polvo sin azúcar
  • media vaina de vainilla raspadita




Una vez horneados vuestras "coquilles", dejadlas reposar en la nevera toda la noche y si pueden ser 24 horas mejor. Recién hechos están ricos, pero es con el reposo cuando adquieren su verdadera textura y despliegan todo su sabor.


Rellenadlos con queso mascarpone o con un queso crema, unos arándanos frescos y rematad con unas escamitas de sal Maldon la decoración. ¡No sabéis lo delicioso que es ese contraste dulce con lo salado, y lo que la sal potencia el sabor del chocolate!


Presentadlos en la mesa y sorprended a propios y extraños con su sabor y su textura y ¡que no os engañen!: los macarons ni son secos, ni crujientes, ni chiclosos, ni se pegan en los dientes... Son un bocado de dioses!!!


¡No pueden ser más bonitos!

¿No te lo parecen?

                                      
                                                                                Un macbeso, Belén.




sábado, 8 de febrero de 2014

Modo San Valentín "ON" ...quiera o no quiera!!: "Naked cakes"

Sí, aunque somos muchos los que nos negamos a celebrar el santo más "moñas" del santoral, no podemos obviarlo, porque todo a nuestro alrededor se llena esta semana de flechas, angelitos, corazones y "te quieros" envueltos en papel de regalo.

Ir contra marea siempre ha sido complicado, así que si bien me niego en rotundo a hacer galletas con forma de corazón o tartas empalagosas varias, no puedo resistirme del todo, y dejaré que el amor y sus flechas roce mi blog, discretamente, sin exageraciones, sin demasiados aspavientos...pero lo dejaré entrar por vosotros!!!

Llevaba tiempo enamorada (ya empezamos con ternuras) de las "naked cakes", lo que en correctísimo castellano llamaríamos tartas "desnudas" (en mi pueblo dirían "esnúas", juasjuasjuas). Pero nunca encontraba el momento.

Tartas desprovistas de frostings o cubiertas de fondant, en las que podemos admirarlas tal cual son por dentro, sin ropa...sus "adentros".

Maravillosamente románticas y delicadas, suelen rematarse de bouquets de flores naturales, frutas, y se rellenan de cremas ligeras de mascarpone, de merengues...como siempre las opciones son infinitas, casi tantas como vuestra imaginación os proponga plasmar.

Personalmente, cada vez más enemistada con el fondant, las encuentro de un gusto delicado y me evocan esas películas inglesas en las que los personajes van de picnic y juegan eternos partidos de cricket, mientras las damas toman el té y los observan sentadas en la hierba. ¿No os encantó la película de Jane Eyre?

La receta de hoy es un bizcocho intenso de chocolate, pero nada pesado, relleno de un swiss meringue buttercream de frambuesas y cava. Sencilla y sin complicaciones, con ingredientes fáciles de encontrar, y os adelanto que más de uno caerá rendido a sus pies (y a los vuestros) a la primera cucharada.



Bizcocho de chocolate y nata


  • 230 gr. de huevos batidos
  • 200 gr. harina bizcochona
  • 230 gr. azúcar
  • 160 gr. aceite girasol
  • 50 gr. cacao en polvo sin azúcar
  • 100 ml. de nata (para montar)
  • un pellizco de sal
  • 2 tsp ( 10 ml.) de tu vainilla preferida
Comenzamos batiendo los huevos y el azúcar hasta que dupliquen su tamaño. A parte vamos tamizando la harina, la sal y el cacao y reservamos.
A los huevos y al azúcar incorporamos el aceite y la vainilla y la mitad de lo tamizado anteriormente. Incorporamos la nata y el resto de harina y cacao tamizados, y terminamos de integrar.
Recordad la importancia de batir bien los huevos y el azúcar, pero no tanto la masa final, que en cuanto veáis que se integran todos los ingredientes debéis dejar de batir.

Con estas cantidades a mi me han salido dos bizcochos de 12 cm. de diámetro cada uno, y de unos 7 cms. de alto.

Encamisad los moldes y verted la mezcla en ellos, y hornear a unos 170º, calor arriba y abajo, nivel medio del horno por espacio de una hora aproximadamente. Como siempre tendremos nuestro horno precalentado y cuidaremos de no abrirlo hasta que veamos que el bizcocho ya ha subido y cogido fuerza. Si hacia el final del horneado, se os dora la superficie, tapadlo con papel de aluminio para evitar que siga tostándose aún más.

Una vez fríos, partid cada uno de los bizcochos en dos pisos y emborrachad generosamente con un almíbar ligero como éste. Yo en esta ocasión he sustituido la mitad de agua por cava y ha quedado...¡ya me diréis cómo ha quedado!




SMBC de frambuesas y cava


  • 80 gr. de claras pasteurizadas
  • 160 gr. azúcar
  • 240 gr. mantequilla a temperatura ambiente (yo puse la pastilla entera que son 250 gr.)
  • 100 gr. frambuesas frescas (fresas, frutos rojos...)
  • dos o tres cucharadas de Marc de champagne o de cava.
  • Si queréis potenciar más el sabor de la fruta podéis optar por añadir 1 TBsp de pasta concentrada de frambuesas.

Para los que nunca habéis hecho una crema de mantequilla y merengue suizo (SMBC) os diré que es uno de los rellenos más sedosos que hay, aguanta bien el peso de los pisos de los bizcochos y es muy versátil, ya que admite montones de variables al irle incorporando ingredientes diferentes (cacao, café, ganaches, frutas, siropes, licores, pastas concentradas...)

Comenzamos poniendo en un bol al baño maría las claras y el azúcar. Con unas varillas vamos removiendo poco a poco, hasta que el azúcar se disuelva por completo y al coger un poco de claras entre los dedos ya no notemos el granito del azúcar. Si tenéis termómetro de azúcar ésto ocurrirá a los 60º más o menos, pero si no tenéis, ya sabéis que lo único que debéis conseguir es que se disuelva por completo el azúcar en las claras.


Con las claras y el azúcar calientes, las pasamos a nuestra batidora y comenzamos a batir con las varillas. No vamos a conseguir un merengue de la consistencia del italiano, es más blandito, pero esperad a que añadamos la mantequilla y veréis qué textura!!!



 Con el merengue en este punto (yo lo he batido unos 4 minutos), paramos nuestra máquina y dejamos que se enfríe por completo, si no lo hacemos, al incorporar la mantequilla, ésta se derretirá y puede que se nos corte la crema.

Para enfriar el merengue tenemos varias opciones:

  • Esperar (sí, y funciona!!!)
  • Poner el bol donde tenemos el merengue en otro bol más grande con agua fría e incluso con cubitos de hielo. A esta técnica se la conoce como baño maría inverso y no es otra cosa que, a diferencia del baño maría tradicional, utilizar agua fría y hielo para enfriar ciertas preparaciones.
  • Meter el merengue en la nevera (la menos aconsejable, si bien la más rápida)
Una vez tenemos el merengue frío, comenzamos a añadir poco a poco la mantequilla a temperatura ambiente. Generalmente se aconseja para este paso cambiar el accesorio de las varillas por el de la pala (evidentemente, si vuestra única arma de trabajo son unas varillas, no hay opción) pero yo sigo con las varillas y el resultado es perfecto siempre.


Terminamos de integrar toda la mantequilla y continuamos batiendo. A medida que sigamos, veremos como la crema va "engordando" (igualita que yo, oiga usted!!) hasta quedar con una textura que a mi me recuerda al helado, mirad!!!


Es el momento de añadir los ingredientes escogidos para aromatizar y darle más sabor al SMBC, en nuestro caso las frambuesas trituradas, las cucharadas de Marc de champagne y la cucharada generosa de pasta de frambuesas. Con las frambuesas y la pasta nos va a quedar un bonito color, pero no dudéis en añadir algún colorante en polvo o gel para potenciarlo.
Terminamos de integrar todos los ingredientes y ¡lista!



Y ahora viene lo más divertido!!! 

Rellena con tu SMBC las capas de bizcocho, sé generoso, para que no quede "pobre" y aunque desnuda, esté atractiva. No te preocupes, no debe ser un relleno perfecto, sólo cuida que la tarta no quede inclinada. Alisa con la espátula un poco, o deja que la crema se salga entre los pisos y le de ese aire rústico tan característico. Y remata con un delicado bouquet de flores a juego con los colores de tu "naked cake".

Cuando pongas las flores, a no ser que sean comestibles y tratadas, pon una base de papel de aluminio en la base del bouquet para que no toque el bizcocho y no se embeba del agua que puedan soltar las flores. Lo ideal es que sean flores de cultivo biológico o incluso pétalos o flores comestibles. Pero aún así ojo con que no toque lo que vamos a comer después.

Parece laboriosa, pero os aseguro que cuesta casi más escribir y leer la receta que hacerla. Así que...TRES, DOS, UNO...¿Te enamoras de las "naked cakes"?



                                  Un beso, Belén.

martes, 4 de febrero de 2014

Un arroz con leche algo "sanvalentinero" por éso de que estamos en Febrero!!!

Entramos en Febrero de cabeza, el mes de los corazones, del color rosa, de Cupido, flechas, te quieros y demás.

No me gusta San Valentín, ni hoy, que ya no creo en los príncipes azules (porque todos los príncipes con el tiempo se vuelven ranas...y algunos sapos jajajajaja) ni cuando era más joven y pensaba que no podía haber nada más "ñoño" que un noviete regalándome tarjetas con falsos mensajes de amor y corazoncitos.
Pero es lo que hay, y respeto a la gente que le gusta celebrarlo y hacer alegatos públicos del amor que le tienen a su pareja...en el fondo quizás hasta los envidie.

En fin que como me apetecía contentaros a todos, pues os traigo un postre sencillo y nada romántico, pero con una presentación algo más "sanvalentinera" y así todos contentos.

Mi madre es una forofa del arroz con leche y en casa era un postre perseguido y aclamado por todos, pero lo de pasarse un buen rato removiendo la leche y el arroz para que no se agarraran al cazo, hacía que pudiéramos disfrutar de este plato de "uvas a peras".

¡Hasta que el Thermomix llegó a nuestras vidas!

Meter todos los ingredientes (menos el azúcar), programar el tiempo y la temperatura, y olvidarte del arroz con leche que estás cocinando hasta que pite la maquinita es un gustazo.
Así que a los que tenéis Thermomix no os voy a descubrir nada que no tengáis en los libros de recetas que suministra la marca, simplemente he adaptado la receta para hacer una cantidad menor, he cambiado la leche entera por desnatada o semidesnatada (según tenga en casa) y he disminuido la cantidad de azúcar, porque a mí me gusta algo menos dulce que la receta original.
Además me he permitido una pequeña licencia, y le añado no sólo corteza de limón, sino otra de naranja, que para eso vivo en Valencia y es tierra de azahar y naranjos.



Ingredientes:

  • 750 gr. de leche semidesnatada (entera y desnatada nos sirven igual)
  • una corteza de limón y una de naranja. Si son de cultivo ecológico mejor porque así nos aseguramos que no llevan pesticidas que hayan dejado residuos en la piel de los cítricos. Si no, tened la precaución de lavarlos muy muy bien.
  • 100 gr. de arroz
  • Una cucharada de postre de canela.
  • 80 gr. de azúcar
  • Una nuez de mantequilla (opcional, yo no la pongo)
Elaboración en Thermomix:

Ponemos todos los ingredientes menos el azúcar en el vaso, programamos 40 minutos ( la receta original pone 45 minutos, pero no me gusta que quede el arroz muy blando), velocidad 2/3 , 90º y giro a la izquierda, de lo contrario tendremos crema de arroz con leche.
Terminado el tiempo, añadimos el azúcar y programamos todo igual, 5 minutos más.

Elaboración tradicional:

Ponemos la leche, el azúcar. las cáscaras de limón y naranja y la canela (en este caso prefiero ponerla en rama y no en polvo) en un cazo y llevamos a ebullición.
Añadimos el arroz, y cocemos a fuego lento unos 50 minutos y teniendo la precaución de removerlo muy a menudo para evitar que se agarre.
No penséis que debe quedar un arroz seco, no llega a absorber la leche por completo, ya que en el reposo del arroz ya fuera del fuego, seguirá "chupando" leche.


Retiramos las cáscaras y la canela en rama (si la elaboración es la tradicional), servimos en cuencos individuales y espolvoreamos generosamente con canela en polvo y, si vamos a celebrar San Valentín, le ponemos "extra" de canela, que las malas lenguas dicen que es afrodisíaca, jajajaja!!! (o las buenas, según se mire)

Un beso y celebréis o no San Valentín, haced la receta y contádmelo por favor.
    
                                                       Belén. 

jueves, 23 de enero de 2014

Cupcakes de Tiramisú y qué bella es Italia!!!

¿Preparados para una receta de esas que se convierten en recetas de cabecera? Sencilla, sin demasiadas complicaciones, con buenos ingredientes, aceite de oliva, textura inigualable y el inconfundible sabor del café y la untuosidad de una sedosa crema de mascarpone.
¡Confesad ahora! ¿Estáis ya salivando?
Para los cupcakes he usado mi receta básica de cupcakes de vainilla que tenéis AQUÍ. Lo único que he variado es el aceite, he cambiado el girasol por uno de oliva de acidez baja, y le he añadido al final de la receta 25 ml. de café bien cargado.
Antes de meterlos en el horno los he espolvoreado generosamente con azúcar mascabado. ¡Me encanta lo húmedo y lo "vivo" que está y ese olor intenso a regaliz!


Recordad que tendremos nuestro horno precalentado en torno a los 170º y los hornearemos unos 22 minutos, pero no hay nada mejor como tocarlos y ver que están firmes o pincharlos para cerciorarnos de que están hechos por dentro.
Hasta aquí nada nuevo que no sepáis hacer y nada de complicaciones ¿no?

Sirope de café:

He hecho café con mi Nespresso (Chicas, George Clooney's inside!!! jajajaja), elegid la variedad o la intensidad que más os guste, y le he añadido azúcar para que esté dulce y un chorrito generoso de licor de café, vamos que más bien debería haber escrito "chorretón".
No os pongo medidas exactas: encontrad el punto que os resulta más agradable, y si lo van a comer niños, siempre podéis emplear café descafeinado y pasar del licor de café.
Emborrachad bien los cupcakes con el sirope. Podéis pincharlos con una brocheta o un cuchillo y luego ser generosos aplicando el sirope con un pincel de uso alimentario varias veces para que se empapen bien. O inyectarles el sirope con una jeringa (que es lo que yo he hecho) y dejadlos bien caladitos.
Desde luego el que el cupcake quede bien emborrachado con la mezcla de café y licor es uno de los secretos de la receta.

Crema de Mascarpone:

  • 240 gr. queso mascarpone 
  • 200 ml. de nata para montar
  • 75 gr. de icing sugar*("Tate Lyle")
  • 1 cucharadita de postre rasa de "Gelespesa"**
  • cacao si azúcar para espolvorear
Yo hago este frosting en la Kitchen Aid, pero con una batidora de varillas o con vuestro robot es exactamente lo mismo, ya lo sabéis. Comienzo mezclando con un tenedor el mascarpone bien frío y el icing sugar. Mientras tanto, pongo a montar la nata.
Cuando la nata empieza a montarse ( no espero a que esté montada del todo) añado el queso ya mezclado con el azúcar y subo la velocidad del batido.
¡Que no cunda el pánico! Puede parecer que la crema se viene abajo y que va a quedar demasiado líquida para emplearla en algo distinto a unas "sopas", pero seguid batiendo y veréis como va cogiendo cuerpo.
Para asegurarnos de que la textura final va a ser perfecta y que nuestra crema va a tener buena estabilidad añadimos el "Gelespesa" y batimos un minuto más.


Escoged vuestra boquilla preferida, en mi caso la 2D de Wilton, y decorad los cupcakes con esta increíble cobertura, que desde ya os digo, no os va a dejar indiferentes.
Para terminar, espolvoreamos nuestro cupcake con el cacao en polvo, ponemos un cd con música italiana de los 60', cerramos los ojos, mordemos nuestro cupcake de tiramisú y dejamos que su sabor y la voz de Adriano Celentano que de fondo nos canta "Il mondo", nos traslade a la maravillosa Italia...por unos minutos.

                                                        
                                                              Ciao tuto!!! Belén.



*El icing sugar es un azúcar más fino aún que el azúcar glass, y que es perfecto para este tipo de cremas y coberturas, ya que no notaremos la textura de los granitos de azúcar al tomar la crema. Yo uso el de la marca "Tate Lyle".
**El "Gelespesa" (goma xantana) es un polisacárido de origen vegetal que tiene entre sus virtudes funcionar maravillosamente bien como espesante disolviéndose tanto en frío como en caliente.



jueves, 9 de enero de 2014

Ya tenemos ganadores del #XmasMeugGogo!!!

Me estabais preguntando que si ya teníamos decidido quiénes habían resultado elegidos ganadores del juego fotográfico #XmasMeugGogo que las chicas de Mensaje en una galleta y yo organizamos para poder disfrutar con todos vosotros de los entrañables momentos de estas pasada fiestas.

Ha sido difícil, y no, no es un tópico. Pero han sido tantas instantáneas y tantos momentos mágicos: los bebés, la emoción de los más pequeños, las mesas, las decoraciones, los paisajes y las luces de las calles engalanadas...

Al final, y después de mucho debatir, creo que los ganadores representan mucho de lo que las navidades son para todos: ilusión, calor de hogar y luz!!!

Gracias por participar y compartir vuestros momentos con nosotras y por seguirnos en Instagram!!


                                                          Estíbaliz, Miriam y Belén.


AHHHHH!!! y los ganadores de una plaza en cualquiera de los talleres de La Tallerería son:

@lauraendulzarte con la maravillosa foto del tren de Soller y su niño asomado a la ventana del vagón.
@blaukitchen y las maravillosas decoraciones y el ambiente navideño que ha inundado su hogar.
@losdescubrimientosdeandrea y ese bebote que nos ha enamorado a todas!!!

Y como nos ha sabido a poco, un accésit especial  con un 50% de descuento en el taller que escoja para:
@arofna y las calles de su ciudad, Barcelona, engalanadas para la ocasión.



   ¡Felicidades!