jueves, 20 de noviembre de 2014

Macarons con mensaje

Hoy os traigo una entrada cortita, pero que muchos visteis en Facebook y os gustó, y algunos me dijisteis que cómo había hecho "la monería".

Es una forma sencilla y rápida de personalizar, sino todos, sí alguno de los macarons que vayamos a presentar o regalar, y un detalle personal que creo que queda muy "salao".


Yo en esta ocasión he hecho la mitad de la receta de Cristina, una alumna del taller de macarons Le Must que ya sabéis que imparto desde La Tallerería y en el que nos volvemos locos (alumnos y "profe" incluída) buscando el macaron casi perfecto.

Cristina tiene un precioso blog, Un pedacito de cielo, y quiso compartir conmigo y con sus compañeros esta deliciosa receta.

Yo sólo la he corregido haciendo la mitad para que no me salieran tantos macarons y le he añadido al TPT un haba tonka pequeña ralladita muy muy fina, me encanta el punto que le da al combinarla con el chocolate. Según el cacao que gastéis os saldrán más o menos oscuros, así que si queréis potenciar el color del choco añadid algo de colorante al TPT.

Una vez horneados sin problemas nuestros macarons (lo de sin problemas es para dar ánimos, jajajajaja), los dejaremos enfriar y reposar unas 24 horas en la nevera para que adquieran su textura definitiva y los decoraremos.

Podéis decorarlos antes o después de rellenarlos, yo lo hice con los macarons ya rellenos y recién sacados de la nevera porque así se manipulan mejor y están más firmes.

Sólo necesitamos unos sellos monos y adecuados a la circunferencia de los macarons que vamos a decorar, un pincel de uso alimentario (yo he usado una esponjita de esas de maquillar y también queda bien, limpia por supuesto!!!) y colorantes a vuestro gusto (alimentarios claro está). Con pequeños toquecitos con el pincel o con la esponja vamos impregnando el sello del colorante escogido y ya lo tenemos listos para estampar los macarons.


Con cuidado, y con el sello impregnado en el colorante estampadlo delicadamente y procurando que quede todo grabado (ya que el macaron hace forma de semiesfera) en la coquille delicadísima del macaron.

 Puede suceder alguna tragedia del tipo "me he cargado el macaron" o "qué mal se me ha marcado el sello", aviso!!!
Pero quedan taaaaaan bonitos que vale la pena perder alguno por el camino, además los macarons "tragediosos" se comen en el proceso y se te van todas las penas!!!!!


¿Quedan bonitos, verdad?

Venga a ver qué se os ocurre a vosotros!!!

Por cierto los sellos son de la tienda DELIPAPEL os dejo el link por si queréis echar un vistazo a todas las preciosidades que tiene María en la tienda física en Madrid y también on line. 

Un beso goooordo, Belén.

jueves, 6 de noviembre de 2014

Bizcocho de calabaza y chocolate


¿No os podéis quejar esta semana, eh? Dos entradas en apenas 48 horas, me estoy haciendo mayor...

Pero es que según mi hijo Pablo: "Esta receta la tienes que poner en el blog mamá".

Y ya sabéis que si hay algo que nos "puede" son los deseos de los hijos y, por qué no decirlo, un buen piropazo al pasar por delante de una obra, que los cuarenta son muy malos y una necesita refuerzo positivo. Juasjuasjuas!!!

Receta rápida, sin complicaciones, sin ensuciar casi nada y si tenéis Thermomix mejor que mejor, porque conseguiréis dejar la calabaza asada en un puré perfecto sin perder ni un segundo. Rica, húmeda, llena de sabor y con una textura... Y es que Halloween ha pasado, pero seguimos en tiempo de calabazas.



A mi me gusta asar la calabaza en el horno, en casa, aunque reconozco que últimamente casi que sale más a cuenta comprarla ya asada, porque la calabaza que usé para esta receta pesaba casi dos kilos y la tuve a 220º casi dos horas...¡Miedo me da la factura de la luz de este mes!

También podéis meterla en dados en el microondas e incluso hervirla y después escurrirla bien para que no suelte agua, pero para mi como mejor queda con diferencia es asada al horno, o en casa o comprada (que es lo que haré yo la próxima vez).

INGREDIENTES: para dos moldes como los de las fotos o para uno cuadrado de 25x25


  • 300 gr. calabaza ya asada y limpia de pepitas y corteza (sólo pulpa)
  • 200 ml de nata especial para montar (un tetrabrick de los pequeñitos unos 160 gr.)
  • 100 gr. azúcar blanquilla 
  • 100 gr. azúcar DEMERARA ( o azúcar moreno)
  • 3 huevos L
  • 300 gr. harina "bizcochona" (o harina y un sobrecito de "Royal")
  • 100 gr. chips chocolate
  • OPCIONAL: especias para pastel de calabaza, ralladura de naranja.

Si lo hacemos en el Thermomix, lo primero será dejar la pulpa de calabaza asada reducida a un puré bien fino, añadimos los huevos e integramos un poco. Los dos tipos de azúcar y la nata y le damos otro golpe a velocidad media, lo justo para ir mezclando los ingredientes a medida que los añadimos.

Incorporamos la harina y ahora en vez de darle al Thermonix, integramos bien la masa con una espátula (yo prefiero una vez añadida la harina hacerlo así, pero si queréis seguir con velocidad media, adelante!).

Por último los chips de chocolate. Queda una masa densa, así que no os preocupéis que no se nos irán los trocitos de choco al fondo.



Forramos el molde escogido con papel de horno (yo he usado unos moldes ideales de madera de álamo que podéis encontrar en LA TARTIENDA) y ponemos nuestra masa en el molde escogido. Podéis hacerlo en cupcakes o papelitos tipo "sobaos". Esta última opción me encanta porque queda una textura algo similar, o al menos a mi me los recuerda.

Podemos espolvorear la superficie de la masa con azúcar antes de entrar en el horno (quedará como una costra o crteza dura y muy agradable) u optar por espolvorear "a posteriori" con azúcar glass.

Y al horno a unos 170º!!! Ya sabéis que dependiendo de si estáis horneando dos moldes como los mios, cápsulas de cupcakes, o un molde más grande tardará más o menos en hacerse. Lo mejor como siempre es no abrir el horno si no es estrictamente necesario (y siempre muy rápido) durante las dos primeras terceras partes del tiempo de horneado, y cuando creáis que ya está, aguja y pinchazo al canto para asegurarnos de que está listo.



Si no tenéis Thermomix, triturad la calabaza con la batidora e incluso trabajadla un poco con un tenedor e id incorporando e integrando todos los ingredientes en el mismo orden y con la ayuda de unas simples varillas.

¿Qué me decís de la pinta? Mi "trasero" dice que sí, que está muy rica pero que pare ya de comer y comer...pero mi estómago dice que JA!!!!!!!

Ayyyyyy!!!  La eterna dicotomía: culo gordo o comer con conocimiento, jajajajajaja!!!

Por cierto ¿vistéis mi tartita de Halloween? Llevaba calabazas, pero de otra forma...


Un beso enorme como siempre, Belén.


martes, 4 de noviembre de 2014

Pan de espelta, trigo integral y muchas variantes!!!

Ya estoy aquí de vuelta con receta de pan hecho en la panificadora. Pero recordar que lo que se hace en panificadora se puede hacer sin ella.

En este caso es un pan rápido, con un amasado de una media hora (podéis ir amasando dos minutos o tres y decansando 5 minutos durante media horita) y un levado lo tendréis listo!!!

La verdad es que me compré la panificadora un poco a ciegas, y con no demasiada fe. No estaba segura de si "al trasto" en cuestión le iba o no le iba a sacar demasiado partido, pero como yo soy de las personas que piensan siempre "a mi que no me lo cuenten", me hice con una con la idea de que si no le sacaba partido y se convertía en un trasto más en la cocina, la regalaría.

¡Pero vaya que si que la estoy exprimiendo!

Es limpia, cómoda, da resultados buenos y sabrosos y es sencillísimo hacer pan casero en casa.

Evidentemente nada que ver con los panes de masa madre, de levados lentos y sabores intensos y graaaandes y maravillosos ojos...pero los panes de panificadora cumplen más que honrosamente su misión: son panes más compactos, con migas más al gusto europeo, pero muy aromáticos y duran tiernos muuuuchos pero muchos días, y además siempre es un gustazo controlar los ingredientes que empleamos y después comemos y compartimos con los nuestros.

Hoy os traigo una receta súper sencilla que no falla, y que me ha regalado mi "alter ego", Ana.

No sólo compré una panificadora, noooooo...compré dos, una para mí y otra para mi amiga del alma que estrenaba cocina y quería que la tuviera. Pensaba que no se iba a coger a hacer pan, pero esta Ana es una caja de sorpresas y no para de hornear!!!!

La receta combina espelta, trigo integral y harina de fuerza y le podemos añadir ingredientes al gusto como nueces, pasas, arándanos, semillas e ir adaptando la receta a nuestros gustos.

El pan de la foto es con arándanos deshidratados y semillas de amapola, uuuummmm!!!



INGREDIENTES:

  • 300/320 gr. agua (observad la masa y mirad lo que os pide)
  • 3 cucharadas aceite de oliva
  • un pellizco generoso de sal
  • 300 gr. harina blanca de espelta
  • 100 gr. harina de fuerza ( yo uso la de "Harimsa" o la de Mercadona)
  • 100 gr. de harina de trigo integral ( de "El amasadero" o la de Mercadona que es la opción más sencilla y funciona perfectamente también)
  • Tres cucharadas soperas de miel de romero (o la que más os guste)
  • un sobre de levadura seca de panadero ("Royal") pero podéis hacerlo con la cantidad correspondiente de fresca.
  • pasas, nueces, semillas variadas, mezcla de semillas, arándanos, ciruelas...
Recordad que debemos respetar el orden en el que añadimos los ingredientes, y que la levadura y la sal no deben estar en contacto al principio para que la sal no neutralice el efecto de  la levadura.

Yo programo el PROGRAMA 5, el más rápido, peso 750 gr. y como me gusta que el pan me quede doradito selecciono la opción en la que más se dora el pan.

Muchas veces me decís que cómo me salen unos panes tan bonitos en la panificadora. En la receta de Pan Básico que tenéis AQUÍ os doy alguno de mis trucos, pero hoy os voy a contar alguno más.

                                Pan con arándanos y semillas de amapola y pan con mezcla de semillas , pasas y nueces


  • A mí siempre me gusta "pegarle algún que otro meneo" a la masa. Cuando está a punto de terminar el amasado, aprovecho para sacar la masa de la cubeta, quito de paso las palas de amasado, espolvoreo la mesa con algo de harina y amaso la masa un ratito, justo hasta que la panificadora dejaría de amasar (oigo la máquina y sé cuando debo parar y volver a meter la masa porque empieza la función de levado).
  • Procuro darle en la mesa la forma alargada de la cubeta y le aplico un poquito de tensión a la masa para que quede bien formado. Si la masa es húmeda podéis poneros un poco de aceite en las manos para facilitar el formado y manipulado de la pieza, procurando que la masa quede acoplada a la cubeta, que no queden huecos.
  • Podéis añadir los ingredientes secos tipo semillas, arándanos...cuando la máquina hace el pitido indicador, pero como es un programa tan cortito yo prefiero incorporarlos desde el principio.
  • Después del levado, greño el pan con un cútex, cuchilla o cuchillo afilado. GREÑAR el pan no es otra cosa que cortar la masa de pan antes de hornear, lo cual a parte de favorecer el correcto horneado del pan le va a dar un aspecto mucho más bonito.
  • Antes justo de que comience la función de horneado, pincelo el pan con huevo batido, nata, leche...dependiendo de si mi pan es o no dulce, y si he de espolvorear semillas lo hago ahora, de modo que quedarán pegaditas a la corteza.
  • También podemos aprovechar ahora para espolvorear el pan con harina con la ayuda de un colador. Si se nos olvida podemos hacerlos una vez hecho y enfriado el pan.

¿Veis las semillitas de amapola y el rojo intenso de los arándanos? ¡Me encanta!

Puede que si seleccionáis la opción de pan más blanco os quede un tono de pan blanquecino y apagado, pero lo podéis solucionar dándole un golpe de grill en el horno. Pero si como yo seleccionáis la función de pan más doradito no va a hacer falta, quedará espectacular.

Me gusta mucho la opción de espolvorear siempre (da igual de que sea el pan por dentro) la superficie del pan con mezclas de semillas, les da un toque crujiente y un aspecto rústico que le pega mucho a este tipo de pan.


Venga ¿quién se anima? Yo ya no desayuno otra cosa, y Ana tampoco!!!!

Con mermelada, tostadas, con pavo y queso fresco, con miel y extra de mantequilla...

Y ya me contaréis porque dura tierno una semana sólo con conservarlo envuelto en papel film.

Un beso gordo, Belén.





viernes, 17 de octubre de 2014

"Brutti ma buoni" y un otoño que va a ser maravilloso...

Ya estoy aquí!!! Desde que volví de verano me propuse no estar tanto tiempo desaparecida del blog, y aunque por toooodas las cosas que hago y llevo en mente y por mi carácter no soy muy de rutinas fijas, estoy intentando ser buena y aparecer por aquí para no dejaros demasiado tiempo abandonados y hacer lo que más me gusta: compartir con vosotros mis recetas, algo de mis cosas y un mucho de mi.

Tengo varias recetas en el tintero: la típica coca de verduras que tanto consumimos por el Mediterráneo pero versionada un poquito, más recetas para la panificadora, una maravilla de tarta de chocolate y peras... Pero hoy me apetece que conozcáis esta receta, los "brutti ma buoni", que significa  "feos pero ricos".

Si bien en la mayoría de sitios hablan de ellos como unas galletas de merengue de origen toscano, hay otros lugares italianos que se disputan su origen. Así en Varese, en Lombardía al norte de Milán, también son típicos y los hacen bien ricos.

Es una receta fantástica para aprovechar claras de recetas de macarons por ejemplo, ya que la base es un merengue al que le vamos a añadir avellanas troceadas. En internet podéis encontrar recetas con almendras, u otros frutos secos distintos a las avellanas, con cacao...pero digamos que la receta más clásica es la hecha con "nocciole", avellanas.


Vais a ver qué cosa más rápida, más sencilla y más rica!!!

INGREDIENTES: Para unos 16 "brutti ma buoni"
  • 125 gr. de avellanas (si están peladas mejor)
  • 100 gr. azúcar
  • 50 gr. de claras
  • vainilla
Lo primero que haremos es preparar las avellanas, yo las pongo peladas,  aunque también hay recetas en las que las ponen con piel, en Mercadona las he encontrado peladas, pero si no las encontráis peladas y os molesta la piel, sólo hay que ponerlas encima de un trapo de cocina limpia, enrollarlo y frotar con energía, las pieles se separarán casi todas, y si queda alguna no pasa nada, "PA DENTRO"!!!

Trituramos muy burdamente las avellanas en un procesador o picadora o incluso en un mortero, pero recordad que queden trocitos grandes, no queremos una harina de avellanas, y reservamos.


Ahora toca hacer el merengue, comenzamos a batir las claras  (si queréis podéis añadir una pizca de sal, pero yo no lo hago)  y cuando vaya llegando a punto de nieve comenzamos a incorporarle poco a poco el azúcar, hasta conseguir un merengue firme y bien brillante. ¡¡¡Ayyyyy, qué bonito es el merengue!

Incorporamos al merengue las avellanas picadas y un poco de vainilla al gusto de cada uno (la que más os guste, un buen extracto o una vaina de vainilla raspadita) y pasamos la mezcla a un cazo que pondremos al fuego (medio) para trabajar la mezcla.

No podemos parar de mover con una cuchara de madera la mezcla, ya que de lo contrario se nos agarrará. Pese a todo, es muy normal que se nos agarre un poquito. Veremos cómo va cambiando de color, cogiendo un tono más dorado y cómo se va espesando y despegándose de las paredes del cazo .¡Ése es el punto!


Ahora sólo nos queda formar bolitas con ayuda de una cucharita sobre papel de horno, silpat o como yo sobre mis inseparables láminas de Teflón, podéis encontrarlas AQUI

No os preocupéis si quedan feos, o con formas diferentes...ése es su principal encanto y sello característico.

Precalentamos el horno a unos 160/170º con calor arriba y abjo y a esperar!! Pero la espera no es muy larga, en unos 15/20 minutos estarán listos. Puede que los notéis tiernecitos al salir pero se endurecen algo al enfriarse.


¿Qué si están buenos? Pues para cogerlos a puñados como en la foto y  comérselos como si fueran pipas, así que ya estáis tardando.

¡Buen fin de semana! Nos vemos YA, Belén.




viernes, 10 de octubre de 2014

Pan de cerveza Guinness y canela

¿Todos preparados para una nueva receta para amortizar a tope nuestras panificadoras?

Pues vamos allá!! La receta es una mezcla de recetas de aquí y de allí, no me gusta coger una receta y copiarla tal cual, me gusta "marranear" y a veces da resultado y a veces no. Pero en el caso de esta receta y tras tres maravillosos panes como resultado, me atrevo a compartirla con todos vosotros.


Es un pan de miga densa y alveolo pequeño, muy del gusto europeo, pero tierno y con un maravilloso sabor a canela y con un toque dulce que combina a la perfección con mermeladas, mantequilla y quesos crema. Se conserva tierno varios días...aunque no sé yo si os va a durar tanto tiempo "vivo".

INGREDIENTES:

  • 200 ml. cerveza Guinness
  • 100 ml. de agua
  • 1 tsp. sal
  • 30 gr. de azúcar Demerara (en su defecto ottro azúcar moreno)
  • 125 gr. harina de espelta integral
  • 350 gr. harina de fuerza
  • 1 sobre de levadura de panadero Royal 
  • canela al gusto
  • semillas variadas para decorar o para integrar dentro de nuestra masa al gusto* 
  • harina para espolvorear

Recordad que en el caso de los panes hechos en panificadoras es importante que respetemos el orden en el que vamos a añadir los ingredientes en la cubeta.
Una vez puestos todos los ingredientes en la cubeta, seleccionamos el programa INTEGRAL, peso 750 gr, y el dorado más intenso que nos deje nuestra panificadora.

Así pues nuestra panificadora comenzará a trabajar con esta secuencia de pasos:
  1. Precalentado de 15 minutos
  2. Primer amasado 11 minutos
  3. Fermentación 30 minutos, 
  4. Segundo amasado de unos 2 minutos* 
  5. Segunda fermentación de 38 minutos
  6. Amasado rápido
  7. Tercera fermentación de 35 minutos
  8. Horneado 60 minutos

*Si decidimos añadir semillas a nuestro pan, hacedlo cuando la señal sonora (pitido) se oiga a mitad del segundo amasado.



Después del amasado rápido (paso 6) a mi me gusta sacar el pan de la cubeta y amasarlos unos minutos a mano. Además aprovecho para sacar los ganchos amasadores y para untarme las manos con un poco de aceite de oliva y disponer de nuevo la masa en la cubeta de modo que cubra toda la superficie y quede dispuesta de un modo uniforme.

Una vez realizada la última fermentación y antes del horneado, levanto la tapa de la panificadora y greño el pan (le hago unos cortes con una cuchilla, cútex o cuchillo afilado) y espolvoreo con las semillas escogidas y harina.

Recuerda estos trucos a la hora de hacer tu pan con la panificadora:
  • Vamos a trabajar a veces con masas más hidratadas y más fluidas y otras con masas más densas. Es importante que le echéis de vez en cuando un ojo a la panificadora, o a través del cristal o levantando la tapa tranquilamente. Durante el amasado y el levado no hay problema. Evidentemente durante el horneado, corréis peligro de quemaros y además lo mismo que si se tratara de un horno normal, no es conveniente que lo abráis demasiado. Así si se trata de una masa espesa, puede que alguno de los ganchos amasadores no gire bien y haya que liberarlo con ayuda de la herramienta para sacar los ganchos de algo de masa para que vuelva a girar, e incluso puede que tengamos que recoger algo de masa que quede en las paredes con la ayuda de una espátula.
  • Una vez acabe el amasado, mirad el pan, si se ha dividido en dos partes cada una alrededor de uno de los ganchos, procurad con las manos untadas en un poco de aceite, formar una masa en bloque y que se distribuya por igual por toda la cubeta para que el levado y posterior horneado se produzcan de un modo uniforme y nos quede un pan bien formado.
  • Terminado el amasado podemos retirar los ganchos amasadores, aunque si los dejáis no pasa nada. Simplemente os costará más desmoldar el pan y los agujeros que dejarán serán mayores.
  • Antes del horneado, probad a greñar el pan con un cutex o una cuchilla y espolvoread con harina la superficie del pan para conseguir un aspecto más bonito. También podéis espolvorearlo con vuestras semillas preferidas.Cuando acabe el horneado, dejad reposar el pan hasta que se enfríe dentro de la panificadora y  una vez frío proceder al desmoldado con un golpe enérgico
  • Si el pan nos ha quedado muy blanco y sin un bonito color dorado, siempre podemos gratinarlo en el horno 5 minutos, veréis si cambia el aspecto con esos 5 minutillos de "maquillaje.


Espero que os guste y que lo hagáis muuuuchas veces, yo llevo dos semanas desayunando este pan: lo pongo en la sandwichera, lo tuesto y le echo un chorro de un buen aceite de oliva y azúcar, con mi taza "mañanera" de té me da la energía que necesito para no parar en toda la mañana.



Así que todos a hacerlo, que quiero que me digáis qué os parece. 

Un beso fuerte y gracias por estar ahí, Belén.




sábado, 4 de octubre de 2014

Tarta de Santiago

¿Todo el mundo preparado para leer esta entrada y salir pitando con la lista de las ingredientes al súper? Una receta sencilla, yo creo que menos los macarons, como todas las que suelo compartir con vosotros, una tarta de siempre, con ese ingrediente tan nuestro como es la almendra, delicada, suave...



Se cree que la torta de Santiago tiene su origen en Galicia durante la Edad Media. A pesar de que apenas existen almendros en Galicia, su consumo  y comercio puede atestiguarse desde la Baja Edad Media. La almendra era importada por vía marítima desde las tierras del Levante español.
Alrededor de año 1577  D. Pedro de Porto visitó la Universidad de Santiago, llevando consigo la receta de lo que se conocía por aquel entonces como  “torta real”, su elaboración era muy parecida a lo que hoy en día se denomina Tarta de Santiago
El Cuaderno de confitería de Luis Bartolomé de Leybar elaborado hacia 1838 y de origen gallego, contiene la primera noticia fidedigna sobre este postre que denomina vizcochos de almendras. Contiene los elementos básicos y los procedimientos de la actual tarta compostelana.
Este postre, de intensa tradición histórica en Galicia, adquiere su forma definitiva en 1924, cuando José Mora Soto fundador de la compostelana Casa Mora, decidió adornar sus tartas de almendra con una silueta de cruz de Santiago, uniendo en este gesto un símbolo de la ciudad y una especialidad tradicional. 


La receta que os traigo es la que llevo haciendo desde que hace ya la friolera de 20 años llegó a casa mi primera Thermomix. Las que tengáis Th la conoceréis perfectamente y podéis seguir los pasos indicados en el recetario básico. Pero sin Thermomix elaborarla es sencillo y el resultado igualmente maravilloso, de hecho no creo que en la Edad Media tuvieran la Th para prepararla ¿no?

Lo único que he cambiado de la receta original es la cantidad de huevos, ya que llevaba 3 huevos enteros y 4 yemas. Por comodidad, y por no quedarme con claras "viudas" y también por no meter tanta grasa de las yemas, he ajustado los huevos a mi gusto y conveniencia (una que es rebelde por naturaleza).

INGREDIENTES:
  • 200 gr. azúcar (mejor si es glass, pero puede ser normal también)
  • la piel ralladita de un limón de buen tamaño
  • 250 gr. de almendra molida cruda de buena calidad
  • 2 cucharadas de mantequilla (un poco a ojo, nada de agobiarse)
  • 50 gr, de harina
  • 1 sobrecito de impulsor químico (Levadura "Royal")
  • Un pellizco de sal
  • 4 huevos (yo he usado XL)



Ponemos en un bol la almendra, el azúcar, la ralladura de limón, la mantequilla bien blandita en pomada y los huevos. Mezclamos bien con una espátula hasta que quede todo integrado. Incorporamos la harina, la sal y la levadura y terminamos de integrar de un modo rápido y sin complicaciones.Si tenéis batidora o robot de cocina usadlo también sin problemas.

Para hornearla yo he usado la cazuela de la serie EFFICIENT de BRA, una maravilla, porque lo mismo sirve para fuego, vitro o inducción que para el horno, Se desmolda perfectamente sin necesidad de encamisar el molde, usar sprays antidesmoldantes o poner un poquito de aceite o mantequilla y harina. El diámetro de la cazuela de BRA que yo he utilizado es de 28 cm. y me parece que queda de un tamaño y altura ideal.



Si no tenéis este tipo de cazuela, usad vuestros moldes para tartas y bizcochos de siempre, pero recordad preparadlos antes para que se desmolden con facilidad y no se os rompan. Un truco que yo hago es poner en la base de los moldes círculos de láminas de teflón recortadas a la medida del molde que voy a usar. Es antiadherente y se puede reutilizar un montón de veces y te asegura unos desmoldados perfectos. Podéis encontrar láminas de teflón AQUÍ y recortarlas con unas tijeras según los tamaños de vuestros moldes.


Ya sólo nos queda meter la tarta en el horno previamente calentado a 180º durante unos 20 minutos, Se hace bastante rápido, así que vigiladla y pinchadla con un cuchillo o brocheta para ver si ya está perfecta.

Si tenéis paciencia recortad una cruz de Santiago en un papel o cartulina y ponedla en medio de la tarta (ya fría) mientras espolvoreáis azúcar glass con la ayuda de un colador para que el azúcar caiga uniformemente sobre nuestra tarta y deje la huella de la cruz al quitar la plantilla.



Yo como estaba perezosa, me limité a espolvorearla generosamente con azúcar glass y "arreando" que es gerundio... ¿o era infinitivo? ;;;)))

Riquísima, con un bocado casi celestial, muy nuestra, de siempre y sencilla ¿Se puede pedir más?

Un beso muy grande y si os animáis a hacerla espero vuestras tartas de Santiago en mi facebook para poder disfrutarlas todos juntos. Belén.





martes, 30 de septiembre de 2014

Pan básico

Pues vamos allá con la primera receta de pan para la panificadora. Por supuesto muchos me habéis preguntado en fb que si la receta puede hacerse sin panificadora, y la repuesta es sí. Respetad el número de amasados, los levados, aprended a bolear o a formar panes en cualquiera de las fantásticas webs que hay y jugad con mis propuestas y las vuestras propias. ¡Hacer pan es maravilloso!


Si aún no habéis estrenado la panificadora, seguid las instrucciones del fabricante: por ejemplo en la mía del Lidl,  hay que limpiar bien la cubeta y demás accesorios y ponerla 5 minutos en marcha. Puede que huela un poco raro, es normal.

A mi, cuando fui a programarla para hacer mi primer pan, me dada este mensaje de error HHH, y me estaba volviendo loca, cuando leí que si la panificadora está muy caliente hay que desenchufarla y dejar que se enfríe. Así que todo el mundo tranquilo que en cuanto se enfríe empezamos!!

Leer las instrucciones, saber como funciona el "bichejo" y hacernos con él es vital, Así que si o si, hay que leerse las instrucciones de "pe a pa".

Vamos primero con la receta de pan blanco, que no es mía y además (raro en mi) no he tuneado nada, pero como era la primera vez he querido ser formalita. La podréis encontrar en un montón de foros de panificadoras y seguro que en muchas webs, por éso no citaré ninguna en particular.

Lo que más me ha gustado de este pan, es que se hace con el programa EXPRESO para  panes con harinas menos fuertes ni ingredientes duros. Es un programa corto, perfecto para nuestras ansias panarras del primer día. Empieza el programa con un amasado de unos 8 minutos, amasado de unos 5 minutos, fermentación de 20 minutos y acaba con un  horneado 45 minutos.




INGREDIENTES


  • 285 ml. agua directamente del grifo, sin problemas. Podéis templarla un poco en el micro, pero no es necesario.
  • 3cucharadas soperas de aceite de oliva
  • 1 cucharadita de postre de sal
  • 500gr. harina de fuerza (no me compliqué y usé la de Mercadona)
  • Un sobre de levadura seca de panadería
Recordad que es importante que respetéis el orden en el que vamos a ir echando los ingredientes en la cubeta.

Introducimos los ingredientes, programamos el EXPRESO, 750 gr, de peso y yo siempre pongo la opción en la que el pan salga más doradito. Le damos al start y comenzamos!!

Cosas que os pueden suceder, y que debéis tener en cuenta:
  • Vamos a trabajar a veces con masas más hidratadas y más fluidas y otras con masas más densas. Es importante que le echéis de vez en cuando un ojo a la panificadora, o a través del cristal o levantando la tapa tranquilamente. Durante el amasado y el levado no hay problema. Evidentemente durante el horneado, corréis peligro de quemaros y además lo mismo que si se tratara de un horno normal, no es conveniente que lo abráis demasiado. Así si se trata de una masa espesa, puede que alguno de los ganchos amasadores no gire bien y haya que liberarlo con ayuda de la herramienta para sacar los ganchos de algo de masa para que vuelva a girar, e incluso puede que tengamos que recoger algo de masa que quede en las paredes con la ayuda de una espátula.
  • Una vez acabe el amasado, mirad el pan, si se ha dividido en dos partes cada una alrededor de uno de los ganchos, procurad con las manos untadas en un poco de aceite, formar una masa en bloque y que se distribuya por igual por toda la cubeta para que el levado y posterior horneado se produzcan de un modo uniforme y nos quede un pan bien formado.
  • Terminado el amasado podemos retirar los ganchos amasadores, aunque si los dejáis no pasa nada. Simplemente os costará más desmoldar el pan y los agujeros que dejarán serán mayores.
  • Antes del horneado, probad a greñar el pan con un cutex o una cuchilla y espolvoread con harina la superficie del pan para conseguir un aspecto más bonito. También podéis espolvorearlo con vuestras semillas preferidas.
  • Cuando acabe el horneado, dejad reposar el pan hasta que se enfríe dentro de la panificadora y  una vez frío proceder al desmoldado con un golpe enérgico.
  • Si el pan nos ha quedado muy blanco y sin un bonito color dorado, siempre podemos gratinarlo en el horno 5 minutos, veréis si cambia el aspecto con esos 5 minutillos de "maquillaje.

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La miga es compacta, con alveolos pequeñitos y muy juntos, pero la corteza del pan recién hecho es muy buena y crujiente, y lo mejor es que dura tierno muuuuchos días. De hecho yo lo hice un Martes y el Domingo aún pude disfrutar de unas maravillosas tostadas de pan en perfecto estado.



Es un pan sencillo, pero creo que para empezar a romper mano es perfecto, Y si tenéis una receta de pan sencillo para comenzar con nuestras panificadoras, no dudéis en compartirlo en los comentarios más abajo.

Yo estoy feliz con ella y no pienso dejarla descansar ni una semana!!!!

Un beso grande, Belén.