sábado, 30 de agosto de 2014

Bizcocho de cuajada

¡No me lo creo ni yo! Menos de 24 horas y publicando de nuevo, pero es que después de un mes entero sin escribir me sentía en deuda con el blog y con vosotros.
Y como lo prometido es deuda, y yo soy de "pagar lo que debo", os traigo la receta del bizcocho que he hecho este verano y que me habéis pedido desde facebook o instagram.

Los que me seguís ya sabéis que yo ante todo valoro al hacer y compartir una receta dos cosas:
-Por supuesto que el resultado sea bueno y que esté rica, y
-que hacerla no nos complique la vida ni nos lleve demasiado tiempo.
Es verdad que en el blog hay entradas con recetas más elaboradas, pero echando la vista atrás creo que son las menos.

¡Vamos allá! es un bizcocho sencillo, con unas simples varillas manuales e incluso con un tenedor lo vamos a hacer. Y lo más característico es que lleva cuajada. No es como el bizcocho de yogurt que todos conocemos, queda más húmedo, de hecho para rellenar y transformarlo en tarta, no necesitaréis ni siquiera emborracharlo con almíbar, dura tierno y esponjoso días y en casa relleno de mermelada de frambuesa es el preferido de mi hijo Pablo para desayunar.

             

La idea del bizcocho surge de unas maravillosas magdalenas que hice ya hace tiempo y que de lo que gustaron en casa bauticé como "La Malaena" y cuya receta podéis consultar AQUÍ. Si bien he cariado algo las proporciones por probar y me ha gustado tanto el resultado que así se queda y así lo comparto con vosotros hoy.
En casa lo preferimos versión limón, pero lo he hecho también con naranja y resulta igual de aromático y delicioso.

INGREDIENTES (molde de 13 cm. diámetro)
  • 2 huevos L temperatura ambiente por supuesto.
  • 120 gr. azúcar.
  • 65 gr. aceite oliva suave que es mi preferido o girasol.
  • 1 tsp o más de vainilla (con la vainilla uno no se pasa nunca, qué ricaaaaa!).
  • 100 gr. harina floja, si la tamizamos bien y si estamos vagos sin tamizar, es un bizcocho sufrido y muy de batalla.
  • 1 cuajada
  • ralladura de un limón o naranja.
  • 20 gr. zumo de limón o naranja (aproximadamente la mitad del limón o naranja)
  • una pizca de sal.
  • 1tsp de levadura tipo "Royal"




Para hacerlo sencillísimo: en un bol batimos los huevos un poquito y añadimos el azúcar y la vainilla, batimos bien hasta integrar. Añadimos el aceite y la cuajada e integramos a golpe de varilla o tenedor hasta que se deshagan los grumos de la cuajada. Incorporamos la ralladura y ya por último la harina tamizada junto con la levadura y la sal y el zumo. Un par de "meneos" más, lo justo para que quede todo bien ligado y listo.

           

Encamisamos el molde escogido o lo untamos con un poquitos de aceite y luego espolvoreamos harina por toda la base y los laterales para que luego salga bien y no se nos agarre nada. Yo lo que hago es poner en la base del molde un círculo de teflón (lo podéis comprar AQUÍ ), no hay nada más antiadherente que estas maravillosas láminas de las que me declaro "forofa" incondicional. Tengo círculos recortados del tamaño de los diferentes moldes que uso, y sólo con ponerlos en la base y untar las paredes del molde con un poco de aceite, me aseguro unos desmoldados perfectos e infalibles.

Precalentamos el horno a unos 170º, rellenamos el molde y adentro con el bizcocho. ¿Tiempo? Unos 45-50 minutejos para este tamaño. De hecho la gracia de un buen bizcocho es no hornearlo de más, para que quede húmedo y tierno, asi que no le quitéis ojo y hacia el final del horneado id pinchando el bizcocho para comprobar que está hecho. El cuchillo o "tester" debe salir limpio, pero puede que salga húmedo, no pasa nada, con el reposo del bizcocho dentro del molde al sacarlo del horno nos quedará perfecto.

Pero ¿habéis visto qué bocado? Perdonad por la #cutrefoto pero es la foto en la que mejor se aprecia la espectacular textura del bizcochuelo en cuestión.

                     

Sacamos del horno y dejamos enfriar dentro del molde sobre una rejilla. Cuando esté frio desmoldamos y ¿a disfrutar!

Si lo vais a rellenar de lo que sea yo no le pongo nada por encima, pero queda muy rico cuando antes de hornear lo espolvoreo generosamente con azúcar y canela, queda ese sabor "tan de siempre". 

Consumidlo en porciones o haced discos del bizcocho (sale bastante alto y sacaréis tres discos sin problema) y rellenadlo a vuestro gusto porque admite de todo.


Ya me contaréis si es o no uno de los bizcochos más jugosos que habéis probado. Por supuesto no hay problema en duplicar o aumentar en la proporción que necesitéis para hacer bizcochos de mayor tamaño, y desde luego que en versión cupcake quedan también deliciosos.

Venga ¿quién se anima? Seguro que mi querida Verónica Consuegra lo hace!! Por cierto Vero...¡Felicidades adelantadas!

Un besazo goooooordo, Belén.

9 comentarios:

  1. ¡Tiene una pinta estupenda! Gracias por la receta :-)

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  2. La pinta es fantástica! !...yo lo haré al volver de vacaciones... Saludos!!

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  3. Vaya una maravilla, tengo que hacerlo, que buenisimo pordios

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  4. Que original y que rico Belén!!Me llevo un trozo si te parece!!Un besoo

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  5. Qué blog más bonito tienes, no lo conocía y me ha encantado :) Tienes tantas recetas que me gustan que no sabía donde escribirte el comentario, jeje, así que en este post dulce y más actual. Nunca había añadido cuajada al bizocho pero viendo lo esponjoso que queda tengo que probarlo! 1 beso y sigue publicando así!

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