sábado, 4 de octubre de 2014

Tarta de Santiago

¿Todo el mundo preparado para leer esta entrada y salir pitando con la lista de las ingredientes al súper? Una receta sencilla, yo creo que menos los macarons, como todas las que suelo compartir con vosotros, una tarta de siempre, con ese ingrediente tan nuestro como es la almendra, delicada, suave...



Se cree que la torta de Santiago tiene su origen en Galicia durante la Edad Media. A pesar de que apenas existen almendros en Galicia, su consumo  y comercio puede atestiguarse desde la Baja Edad Media. La almendra era importada por vía marítima desde las tierras del Levante español.
Alrededor de año 1577  D. Pedro de Porto visitó la Universidad de Santiago, llevando consigo la receta de lo que se conocía por aquel entonces como  “torta real”, su elaboración era muy parecida a lo que hoy en día se denomina Tarta de Santiago
El Cuaderno de confitería de Luis Bartolomé de Leybar elaborado hacia 1838 y de origen gallego, contiene la primera noticia fidedigna sobre este postre que denomina vizcochos de almendras. Contiene los elementos básicos y los procedimientos de la actual tarta compostelana.
Este postre, de intensa tradición histórica en Galicia, adquiere su forma definitiva en 1924, cuando José Mora Soto fundador de la compostelana Casa Mora, decidió adornar sus tartas de almendra con una silueta de cruz de Santiago, uniendo en este gesto un símbolo de la ciudad y una especialidad tradicional. 


La receta que os traigo es la que llevo haciendo desde que hace ya la friolera de 20 años llegó a casa mi primera Thermomix. Las que tengáis Th la conoceréis perfectamente y podéis seguir los pasos indicados en el recetario básico. Pero sin Thermomix elaborarla es sencillo y el resultado igualmente maravilloso, de hecho no creo que en la Edad Media tuvieran la Th para prepararla ¿no?

Lo único que he cambiado de la receta original es la cantidad de huevos, ya que llevaba 3 huevos enteros y 4 yemas. Por comodidad, y por no quedarme con claras "viudas" y también por no meter tanta grasa de las yemas, he ajustado los huevos a mi gusto y conveniencia (una que es rebelde por naturaleza).

INGREDIENTES:
  • 200 gr. azúcar (mejor si es glass, pero puede ser normal también)
  • la piel ralladita de un limón de buen tamaño
  • 250 gr. de almendra molida cruda de buena calidad
  • 2 cucharadas de mantequilla (un poco a ojo, nada de agobiarse)
  • 50 gr, de harina
  • 1 sobrecito de impulsor químico (Levadura "Royal")
  • Un pellizco de sal
  • 4 huevos (yo he usado XL)



Ponemos en un bol la almendra, el azúcar, la ralladura de limón, la mantequilla bien blandita en pomada y los huevos. Mezclamos bien con una espátula hasta que quede todo integrado. Incorporamos la harina, la sal y la levadura y terminamos de integrar de un modo rápido y sin complicaciones.Si tenéis batidora o robot de cocina usadlo también sin problemas.

Para hornearla yo he usado la cazuela de la serie EFFICIENT de BRA, una maravilla, porque lo mismo sirve para fuego, vitro o inducción que para el horno, Se desmolda perfectamente sin necesidad de encamisar el molde, usar sprays antidesmoldantes o poner un poquito de aceite o mantequilla y harina. El diámetro de la cazuela de BRA que yo he utilizado es de 28 cm. y me parece que queda de un tamaño y altura ideal.



Si no tenéis este tipo de cazuela, usad vuestros moldes para tartas y bizcochos de siempre, pero recordad preparadlos antes para que se desmolden con facilidad y no se os rompan. Un truco que yo hago es poner en la base de los moldes círculos de láminas de teflón recortadas a la medida del molde que voy a usar. Es antiadherente y se puede reutilizar un montón de veces y te asegura unos desmoldados perfectos. Podéis encontrar láminas de teflón AQUÍ y recortarlas con unas tijeras según los tamaños de vuestros moldes.


Ya sólo nos queda meter la tarta en el horno previamente calentado a 180º durante unos 20 minutos, Se hace bastante rápido, así que vigiladla y pinchadla con un cuchillo o brocheta para ver si ya está perfecta.

Si tenéis paciencia recortad una cruz de Santiago en un papel o cartulina y ponedla en medio de la tarta (ya fría) mientras espolvoreáis azúcar glass con la ayuda de un colador para que el azúcar caiga uniformemente sobre nuestra tarta y deje la huella de la cruz al quitar la plantilla.



Yo como estaba perezosa, me limité a espolvorearla generosamente con azúcar glass y "arreando" que es gerundio... ¿o era infinitivo? ;;;)))

Riquísima, con un bocado casi celestial, muy nuestra, de siempre y sencilla ¿Se puede pedir más?

Un beso muy grande y si os animáis a hacerla espero vuestras tartas de Santiago en mi facebook para poder disfrutarlas todos juntos. Belén.





6 comentarios:

  1. Divain, y súper fácil de hacer.
    AH! Y lo mismo era participio!!!
    Besos tía grande!!!
    G.

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  2. Tengo que hacerla algún dia, es una tarta muy sencilla y queda muy jugosa por la almendra. Feliz finde.

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  3. Mmmm...qué rica, yo la preparé hace tiempo y aún me acuerdo de ese saborcito a almendra tan bueno. Te ha quedado muy bonita, menudo corte tiene el bizcocho, a disfrutarla! 1 beso y feliz sábado :)

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  4. Riquisima!!Y a ti te ha quedado estupenda!!!Un beso

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  5. Hola guapa! tiene una pinta estupenda. un beso

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  6. Nos fascina la tarta de santiago!! Tan sencilla y a la vez un bocado delicioso!! Ademas las fotos son preciosas. Aquí tienes a dos nuevas seguidoras, un besito!! Cuantomasdulcemejor.blogspot.com.es

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