domingo, 6 de septiembre de 2015

Trufas: de cómo chuparse los dedos con fruición.

Casi cuatro años de vida de este mi modesto blog y nunca se me había pasado por la cabeza compartir esta receta con vosotros.

Por lo general y siguiendo la línea editorial del blog, suelo tener una lista de recetas que voy aumentando vertiginosamente esperando a ser probadas, vueltas a probar, requeteprobadas y si todo funciona como yo quiero publicarlas. Recetas que suelo encontrar en los libros de recetas de mi madre, de su madrina, de las madres de mis amigos a los que pregunto "cansinamente" por sus recetas preferidas, vecinas, clientas de mi misma peluquería...Cualquier sitio es bueno para embeberse de recetas nuevas y luego poder hacerlas con vosotros. 

Pese a que me gusta que las recetas sean originales, aunque no voy a ser yo ahora la que descubra nada nuevo en cuanto a cocina y repostería se refiere, algunas veces me inspiro en blogs de referencia, en recetas de libros que suelo modificar y adaptar a mis gustos, recortes de revistas que arranco allá dónde voy, Pinterest...

¡Y justo esta receta tan sencilla y tan de casa se me había pasado, trufas!


Mi madre la lleva haciendo desde que tengo uso de razón, de hecho uno de mis primeros recuerdos es trastear en la cocina ayudando a mi madre a darle forma a las bolitas de trufa. Lo de "ayudar" habría que matizarlo un poco: por lo que mi memoria de pez me permite recordar, de cada dos bolitas que mis regordetas manitas de niña formaban torpemente me comía otras dos...Así que la mayoría de las veces y viendo que las dos docenas de trufas previstas mermaban a tal velocidad, la cosa solía terminar con un "¡Déjame que ya las termino yo!" de mi santa madre. 

Recetas de trufas las hay y a cientos, la mía no será la mejor, pero para mi es la que evoca tardes de cumpleaños, postres de comidas de Navidad y celebraciones varias, recuerdos y sabores felices en todo caso.


INGREDIENTES (para unas dos docenas según tamaño) 

  • 300 gr. chocolate negro de cobertura (yo he usado del 65% de cacao). No escatiméis en la calidad del chocolate, porque el resultado final va a depender de ella muchísimo.
  • 200 ml. de nata para montar.
  • 50 gr. mantequilla sin sal.
  • 25 ml. de ron, admite algo más si os apetece "más alegría"...
  • Y el truco de la casa: un sobre entero de Capuccino de "Nescafé". En su defecto un toque de café bien cargadito. El café realza el sabor del cacao, y les da a las trufas un inconfundible y maravilloso toque.



Para hacerlas es muy sencillo: ponemos en un cazo a fuego suave la nata y la mantequilla. Una vez esté caliente y sin dejar que rompa el hervor, retiramos del fuego e incorporamos el chocolate troceado y el sobre de café. Integramos con ayuda de unas varillas o de una espátula todo muy bien y rematamos la receta con el toque de ron. Por supuesto si no hay ron por casa, opciones como cognac, whisky, Cointreau...serán bienvenidas. Añadidle más o menos cantidad de alcohol teniendo en cuenta vuestras preferencias y si vais a comerlas con niños o sólo adultos. Con la cantidad que yo os he dado los niños no les van a "hacer ascos" y prometo que nadie terminará la comida cantando "Asturias patria querida".


Una vez hecha la mezcla la dispondremos en un tupper o recipiente similar y la dejaremos reposar en la nevera unas 5 o 6 horas. Si tenéis mucha prisa podéis acortar tiempo poniendo la mezcla en el congelador y si no hay prisas la opción ideal es dejarla reposar toda la noche en la nevera.

Una vez coja la consistencia adecuada para formar las trufas sólo queda armarse de paciencia y conseguir un pinche algo más honrado de lo que yo lo era con mi madre y entretenerse un rato formándolas: a mano, con guantes si no os queréis pringar demasiado, con dos cucharitas, con un formador de bolitas para fruta...la opción de formado que más cómoda os resulte.


Una vez formadas pasadlas por cacao en polvo como hago yo, por fideos de chocolate, virutas, azúcar glass... ¡Van a quedar ricas de cualquier manera!

Conservadlas tapadas en la nevera y si queréis también se pueden congelar y así tener nuestra pequeña provisión de trufas para agasajar a cualquier invitado que se presente por sorpresa.

Espero que las hagáis y las disfrutéis tanto como nosotros en casa y no dudéis en contarme qué os ha parecido la receta.

Un beso enorme, Belén.

                                                  
                                                                                       ¡Esa manita!

4 comentarios:

  1. Que ricas se ven!!!! Gracias por compartir estas delicias !!!!!

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  2. Aysss m encantaaa! Yo las cubriría con azúcar glasé ummmm... q mala. Ya babeo. Esto no puede ser. Me paso x tu casa y hago teletupper. Muy buena pinta y las fotos dicen cómeme!

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  3. Estupendo Belén!

    Mil gracias por la receta ;)

    Un besito

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