viernes, 23 de diciembre de 2016

Challah de chocolate y naranja confitada

El Challah es un pan tipo brioche (al menos a mi me lo recuerda), que se consume durante el Shabat. El Shabat o Sabbat es el séptimo día de la semana, siendo a su vez el día sagrado de la semana judía.
El sabbat se observa desde el atardecer del viernes hasta la aparición de tres estrellas la noche del sábado. Según las prescripciones de la Torá, debe ser celebrado en primer lugar mediante la abstención de cualquier clase de trabajo. Es una señal de la relación entre Yahveh y el pueblo judío. La celebración del sabbat está prescrita entre los Diez Mandamientos recibidos por Moisés, así como una fiesta semanal. Y todo esto no lo digo yo, lo dice la Wikipedia ;;;)))
¿Lo más característico de este pan? Su forma de trenzarlo al formarlo. Con dos bandas, tres, cuatro...redondo, alargado... Hay múltiples formas de hacerlo y le imprimen un algo especial y muy atractivo. Espolvoreado con semillas de amapola o de sésamo, otra de las cosas que me ha encantado es lo bien que se conserva, al menos esta receta que yo os comparto. Dura tierno días y días, y cuando empieza a no estarlo un poco tostadito con vuestra mermelada preferida hará que os levantéis de la cama de un salto deseando meterle el diente al dichoso pan.



¡Vamos allá!
Antes una refelxión: ¿tanto cuesta citar la fuente de donde has sacado una receta, o te has ayudado para elaborarla? Evidentemente yo de comida y tradiciones judías conozco poco, pero vi el Challah en Pinterest y me enamoró su estética. Ahí comienza una labor de investigación, o como se diría en inglés de "investigueision" probando y buscando la receta que más te acopla y que a tu juicio mejor queda, luego ya los cambios que le hagas corren de tu cuenta. Pero vamos que la receta no es mía, ni yo he inventado el Challah, pero después de probar 4 recetas, me quedo con ésta que comparto hoy con vosotros de THE KITCHNN

La receta viene en cups y pese a que yo suelo pasar siempre todo a gramos esta vez tenía las tazas medidoras a mano y tal cual pone en la receta original lo hice. Pero os he pasado la receta a medidas "de las nuestras" para facilitaros la tarea.

INGREDIENTES:

  • 2 tsp de levadura de panadero seca en polvo
  • 240 ml. agua
  • Entre 4 cups y 4'5 cups de harina (yo puse casi 5, dependerá de la capacidad de absorción de vuestra harina), en gramos unos 600 gr.
  • 1/4 cup de azúcar (60 gr.)
  • 2 tsp sal (una pizca)
  • 2 huevos L y una yema
  • 1/4 cup aceite girasol (60 ml.)
Ahora es cuando viene los ingredientes de cosecha propia:

  • 75 gr. pepitas de chocolate negro
  • Un poco de naranja confitada que me quedaba por casa
Comenzamos disolviendo la levadura en el agua y mezclando la harina, el azúcar y la sal en un bol. Yo lo puse en el bol de mi KA. En el centro pondremos los huevos y la yema, el aceite, y el agua con la levadura y ¡a amasar!

Con el accesorio tipo gancho trabajaremos la masa unos 10 minutos a baja velocidad, que si no mi KA adquiere vida propia y comienza a pasearse por la encimera de la cocina con el consiguiente riesgo...

En la receta original se aconseja alternar el amasado a máquina con el manual, yo que soy vaga y rebelde no lo hice.

¡Ojo con la harina! No la añadáis toda de golpe, así una vez vayáis viendo cómo responde la masa añadís de cucharada en cucharada más harina, o si no es necesario no la añadís.

La masa debe despegarse perfectamente de las paredes del bol de la amasadora, queda suave y es un gustito trabajarla. Ella sola se va recogiendo y formándose como una bola súper agradable. Hacia el final del amasado incorporamos las pepitas de chocolate y la naranja confitada picada muy finamente.

Ponemos la masa en un cuenco untado con un poquito de aceite, cubrimos con film y dejamos que doble su volumen unas dos horas, al  menos en mi cocina que por esta época parece Siberia, tardó unas dos horas en doblar y no del todo.

Llegados a este punto y como yo voy a hacer un Challah redondo de 4 cabos, pesamos la masa y dividimos en cuatro partes. Comenzaremos a formar unos rulos largos como de 40 cms. de largo. Si la masa se retrae mucho, dejadla descansar para que se relaje el gluten.

Y ahora viene lo más divertido ¡Formar el pan! Os dejo este vídeo que es con el que me guié yo y aunque es en inglés se ve y entiende genial. AQUÍ.

Una vez formado, dejamos levar otra vez tapado con un paño de lino o similar en un lugar cálido y alejado de corrientes de aire durante una hora más o menos, yo lo tuve casi dos de nuevo.

Pintamos generosamente con la clara que nos ha sobrado (aunque si lo queréis extra brillante probad a pintarlo con yema y un chorrito de nata líquida) y espolvoreamos con sésamo.

¡Esto marchaaaaa!

Con el horno ya precalentado a unos 180º hornearemos con calor arriba y abajo durante unos 40 minutos o hasta que nuestro challah adquiera esta maravilla de color dorado.





¿No es maravilloso? Pues además tiene todo el aroma que le da la naranja y está taaaaan rico!


Una opción perfecta para sorprender en los desayunos o en las meriendas de esta vacaciones de Navidad a los que más queremos, un regalo perfecto para esa persona especial tan amiga de todo lo casero... siempre hay alguna excusa para regalarnos o regalar maravillas como ésta.





Espero que lo disfrutéis tanto como yo y ... si encuentro las fotos del paso a paso prometo insertarlas en la entrada: ¡No las encuentrooooo!





Disfrutad de la salud de los vuestros, del calor del hogar, del cariño y no dejéis de pensar que estamos aquí de paso, y hay que exprimir los buenos momentos al máximo.





Para mí van a ser una Navidades especiales, bañadas de melancolía, esperanza, algo de tristeza... Pero las celebraremos: celebraremos que estamos todos los que quiero juntos un año más y lo aprovecharemos como si fueran las últimas, como si fueran...



Un besazo enorme y Feliz Navidad!





1 comentario:

  1. UMMMMMMMMMMMMMM que rico,con un buen chocolate caliente¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡

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