martes, 23 de mayo de 2017

Mermelada de tomate y vainilla

Sin duda, desde que superé mi reticencia inicial (porque de niña no veía yo muy claro eso de que mermelada "pegara" con tomate...) es una de mis mermeladas preferidas y suelo hacerla tres o cuatro veces al año. Aprovecho para regalar algún bote a amigos o a familiares y, por supuesto me quedo yo con el más grande, que con las cosas de comer no se juega ¡oiga usted!

Hace unos meses me invitaron a un curso de "conservas" en la Escuela de cocina Eneldo aquí en Valencia. Era un curso de dos días y me comprometí a ir sólo el primero porque si hay algo que no me sobra es tiempo, y he de reconocer que no iba yo muy motivada que digamos...¡IBA! Porque fue conocer a la chef Laura Muñoz (la chef que impartía el curso), sentir su energía, su capacidad de transmitir la pasión por lo que hace y verla en acción y caer rendida a los pies de Laura y del maravilloso mundo de las conservas: alubias, mermeladas y confituras, escabeches de pescado y pollo, alcachofas, salsas de tomate, tomates confitados a baja temperatura... ¡Lo que disfruté y lo que aprendí no tiene precio!

Y una de las recetas que hicimos fue mermelada de tomate, un básico resultón e imprescindible si quieres empezar a enamorarte del mundo duuuulce de las mermeladas y confituras.





INGREDIENTES (para unos 3 botes tamaño estándar de mermelada)


  • 2,5 kg de tomates tipo "pera" pelados y sin las semillas (al final se quedarán en aproximadamente 1 kg. de tomates limpios que es lo que necesitamos para nuestra receta).
  • 600 gr. de azúcar
  • 1 vaina de vainilla
  • zumo de un limón


Escaldamos, pelamos y retiramos las semillas de los tomates hasta obtener 1 kg. de tomates limpios. Ponemos los tomates en una cazuela junto con el azúcar y el zumo del limón y si tenemos tiempo dejamos reposar unas horitas (podemos incluso hacer todo esto la noche antes), así la fruta irá soltando agua y se irá integrando junto con el azúcar. Si hacemos mermelada de frutas más duras es muy interesante hacerlo de este modo.

Ponemos la cazuela a fuego suave y comenzamos a cocer. Si os gusta que la mermelada quede muy fina, a mitad cocción podemos triturar todo para que quede una mermelada sin tropezones. Después de triturar la mermelada, añadimos el interior de la vaina de vainilla y seguimos cociendo hasta que nuestra mermelada esté lista.

Lo único que debemos hacer es vigilar de vez en cuando para que no se nos agarre y vigilar que no se caramelice demasiado. 

Tened en cuenta que la mermelada una vez fría espesará, así que no busquéis un punto demasiado denso al cocerla o se os quedará un poco "cataplasma".

Si tenemos termómetro de caramelo, podemos ir controlando la temperatura hasta que llegue a los 105º C, que es cuando estará en su punto.

Si no tenemos termómetro o no nos apetece estar pendientes de temperaturas, o simplemente sois unos rebeldes como yo y preferís hacer las cosas "a ojímetro", lo único que debéis ir haciendo es sacar de vez en cuando con una cucharita un poco de mermelada y ponerla sobre un platito frío para ver qué textura coge al enfriarse. ¡Cuando al enfriarse sobre el plato adquiera la textura que buscamos ya la tenemos!

Yo como la consumo muy rápido en apenas dos semanas, no esterilizo botes, simplemente los relleno y los guardo en la nevera. Pero recordad que si queréis que se conserve sin riesgos durante meses y meses debéis hacerlo.

Yo en temas de mermeladas cuando tengo alguna duda lo tengo claro y me doy un "garbeo" por el blog de Bikísimas. Allí Gaby os explica cómo debéis esterilizar los botes para conserva con todo lujo de detalles.




Sobre unas tostadas para el desayuno, en un montadito al horno con queso de cabra, como ingrediente de una vinagreta para vuestras ensaladas... ¡Hacer mermelada es sencillo y el resultado nunca defrauda!

¿Quién se anima?

Un beso enorme,
          Belén.



3 comentarios:

  1. ¡¡¡Cómo me gusta hacer mermelada!!! Creo que aún me queda de tomate del 2015, desde luego sí del 2016. además la hago con tomates de mi huerta, y me encanta.
    Ayer hice mermelada de rosas, con un vasito de vino blanco de Lanzarote, que tenía en el trastero. Riquísima.
    Y la semana pasada de fresas... menudo vicio hacer mermeladas.
    Mañana sacaré del congelador 6 Ouch el boulboul que hice con la pasta kataifi, bueno, solo es la pasta metida en los moldecitos. Ya los preparo y te digo cómo quedan.
    Mil besitos, princesa

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  2. Bueno, me olvidaba lo más importante. tu mermelada de LUJO!!!

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  3. una mermelada muy especial¡¡ con la vainilla¡¡.
    la probaremos.
    besos crisylaura

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