viernes, 14 de julio de 2017

Mousse de ricotta y lima

En verdad el título de esta entrada debería ser algo más largo para describir exactamente de qué va la receta de hoy. Algo parecido a "mousse de ricotta y lima con mermelada de cerezas casera y crumble de canela".

Pero puede que os cansarais de leer solo con empezar por el título y por eso lo he acortado sustancialmente.

Que hace calor es obvio, lo estamos sufriendo media España, y ya sé que no apetece encender el horno, pero la realidad es que seguimos queriendo aprender a hacer cosas ricas y si son fresquitas y ligeras con las que agasajar a los nuestros estos días de calor, mejor que mejor.

Así que la receta de hoy no puede fallar en vuestro recetario de postres de verano: sencilla, suave, resultona... es verdad que lleva varios pasos para elaborarla, pero si lo tenemos previsto y lo vamos haciendo todo por partes, luego el montaje es una tontería, y además el resultado final lo merece.

¡Vamos a ver los ingredientes de cada parte y luego comenzamos con el paso a paso del postre!



MOUSSE DE RICOTTA Y LIMA


  • 200 gr. de queso ricotta o requesón.
  • 50 gr. azúcar
  • 60 gr. nata para montar
  • 20 gr. zumo de lima (aproximadamente el zumo de una lima)
  • ralladura de la lima entera
  • 1 clara de huevo
  • 1 y 1/2 hoja de gelatina (yo he usado de la marca "Vahiné")


CRUMBLE DE CANELA


  • 100 gr. de harina 
  • 50 gr. harina integral de trigo
  • 75 gr. mantequilla a temperatura ambiente
  • 40 gr. icing sugar (azúcar glas)
  • 25 gr. azúcar moreno
  • una cucharadita de canela en polvo 


MERMELADA DE CEREZAS


Para hacer la mermelada podéis hacerla sustituyendo las fresas de esta receta por cerezas, consiguiendo mermelada en pocos minutos tal y como os explico en esa entrada del blog. Si optáis por el chup-chup a fuego lento tradicional, sólo hay que coger cerezas (500gr. es una buena cantidad) y deshuesarlas, las mezclamos con la mitad de su peso ya sin hueso de azúcar, y un chorrito de limón, y ponemos al fuego durante aproximadamente media hora con cuidado de remover de vez en cuando para que no se agarre. Recordad que la mermelada coge su textura definitiva al enfriar.







Yo os recomiendo tener ya la mermelada preparada de algún día anterior e incluso el crumble listo y guardado en un bote hermético que es lo que yo suelo hacer.

Para hacer el crumble mezclamos en un bol las dos harinas, el azúcar moreno y la mantequilla y vamos integrando con las manos hasta que tengamos una especie de masa con apariencia de miguitas de pan.








Añadimos el azúcar glas y la canela, terminamos de integrar sin que la masa del crumble pierda ese aspecto de migas y disponemos sobre una bandeja de horno forrada con papel de hornear o teflón a 180º unos 20-30 minutos, o hasta que lo veamos doradito. De vez en cuando es conveniente abrir con cuidado el horno y mover un poco el crumble para que no se apelmace y quede suelto.

Dejamos enfriar y una vez bien frío podemos almacenarlo como si de galletas se tratara para ir usándolo a medida que nos haga falta. Por eso yo siempre hago mas cantidad, así ya lo tengo listo para usar en cualquier receta.








¡Ya lo tenemos todo preparado! ¡Vamos con la mousse y el montaje y postre listo!

Para hacer la mousse de ricotta mezclamos el queso, la mitad del azúcar, la ralladura de lima y la nata para montar. Batimos bien hasta conseguir una mezcla lisa y homogénea y reservamos.

En el zumo de lima disolveremos las hojas de gelatina previamente hidratads en agua. Para que se disuelvan correctamente podemos calentar el zumo en un cacillo, pero como es tan poca cantidad yo prefiero darle un golpe de microondas para calentarlo, recordando que la gelatina funde a unos 37º C,  y que si hierve pierde su poder gelificante.

Añadimos el zumo de lima con la gelatina bien disuelta a la mezcla de queso y nata, y por último incorporaremos con movimientos suaves y envolventes la clara de huevo que habremos montado con la mitad restante del azúcar a punto de nieve.

Para montar el postre disponemos un poco de mermelada de cerezas en el fondo del vaso o copa que queramos usar para presentarlo, vertemos la mousse y enfriamos en la nevera al menos durante 4 horas antes de consumir.

Rematamos el postre con el crumble de canela por encima de la mousse y... ¡A disfutar se ha dicho!

Es verdad que es una receta con más pasos que otras que suelo compartir, pero ya veréis como este trabajo extra vale la pena: suave, aromático y fresquito, os aseguro que va a ser un imprescindible para los más golosos este verano.

¿Quién es el primero en animarse?

Un beso enoooorme,
             
                          Belén.




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