viernes, 1 de septiembre de 2017

Mermelada de higos rápida

Una vez más volvemos a empezar curso, y es que como siempre digo por estas fechas, para mí el comienzo de año es más ahora que en enero.

Antes la vuelta al cole y ahora a la "facu"... que el tiempo pasa y los peques ya no lo son tanto, pero los nervios y la ilusión de la nueva temporada nos sigue inundando a todos.

Atrás han quedado los largos días de verano, las puestas de sol en pareo mojito en mano, el relax y el sosiego que el verano y las vacaciones que siempre saben a poco nos dejaron. ¡Así que de nuevo en marcha que no estamos para dormirnos en los laureles y hay que seguir trabajando!

Hoy os traigo una mermelada de esas rápidas que tanto gustan en casa y que no puede ser más de temporada: mermelada de higos.

Sólo necesitamos higos, azúcar gelificante y unos minutos para hacer una conserva maravillosa con la que endulzarnos los desayunos cuando el recuerdo del verano ya esté muy lejos.






INGREDIENTES para unos 4 botes de mermelada


  • 1'5 kg de higos 
  • 500 gr. de azúcar gelificante 

Sólo tenemos que quitarles el rabito a los higos y lavarlos bien. Los partimos por la mitad y los metemos en una cazuela. ¿Con piel? ¡Con piel!

Añadimos el azúcar gelificante y llevamos al fuego (fuego medio) sin parar de remover durante unos 20 minutos.

¿Y si no tenéis azúcar gelificante? No pasa nada, tendréis que poner algo más de azúcar y la cocción se alargará un poco más, pero el resultado será riquísimo igualmente.

Si el azúcar empleado NO es gelificante, recordad que la cantidad de azúcar que se suele recomendar para hacer mermeladas es la misma que pongamos de fruta, pero según la acidez de la fruta, su estado de maduración y vuestras preferencias personales puede oscilar entre un 50% y un 65%.

Yo compro este azúcar en concreto, pero el de la marca Dr. Oetker también va de perlas para este tipo de elaboraciones.





Me gusta usar este azúcar porque me permite aligerar la carga de azúcar en las mermeladas y además acelera el proceso: la fruta está menos tiempo cociendo, conservando así mejor sus propiedades e incluso el color.

Recordad que la mermelada una vez fría espesa un poco más, por lo que aunque la veáis con una consistencia algo más líquida de lo que os gusta, al enfriarse "engordará" y quedará perfecta.


CONSEJOS


Yo la devoro en el desayuno con las tostadas, en tostas junto al foie o con un poco queso de cabra, y si preparáis una vinagreta con un par de cucharadas de mermelada de higos las ensaladas que aliñéis se volverán en casa una delicia irresistible.

Podéis entreneros en pelar los higos, de hecho encontramos muchas recetas en la web en las que se especifica que debemos quitarles la piel. Pero la piel queda blanda y tierna y la mermelada queda mucho más sabrosa, por no hablar del tiempo que vamos a ahorrar pelando los dichosos higos...





¿Queréis alargar un poco más el verano? ¡Pues venga, a hacer mermelada de higos!

Un beso enorme, Belén.

1 comentario:

  1. Me encantan las mermeladas caseras y esta tuya tiene un color estupendo y una textura ideal. un besazo.

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